Intentar aterrizar de vuelta un enorme cohete como el Falcon 9 sobre una barcaza y fracasar es comprensible. Es una maniobra complejísima. Casi futurista. Pero que el propio cohete estalle por los aires de forma inesperada a los 2 minutos de despegar con casi 2 toneladas de cargamento para la ISS es otro asunto bastante más grave.

Si ayer seguiste el lanzamiento del Falcon 9 desde Cabo Ca√Īaveral, en Florida, ver√≠as las im√°genes. El cohete se desintegr√≥ por completo a los dos minutos del despegue y, con √©l, la c√°psula Dragon con materiales de abastecimiento e investigaci√≥n destinados a la Estaci√≥n Espacial Internacional (ISS). Gwen Shotwell, jefa de operaciones de SpaceX, confirm√≥ en rueda de prensa junto a la NASA que ya han puesto en marcha una investigaci√≥n. Elon Musk apunt√≥ ayer a una posible causa inicial: un exceso de presi√≥n en uno de los tanques de ox√≠geno l√≠quido. Pero tras horas de an√°lisis por parte de los ingenieros, asegura que a√ļn desconocen la causa exacta:

Advertisement

La NASA y SpaceX quisieron quitarle hierro ayer a la explosi√≥n del Falcon 9. Acudieron a una frase ya conocida: ‚ÄúEl espacio es duro‚ÄĚ. Lo es. Pero desgraciadamente el fallo es grave y preocupante. ¬ŅPor qu√©?

Nuevo retraso en la entrega de materiales a la ISS

Advertisement

Foto: NASA

La p√©rdida ayer de la c√°psula Dragon supone el tercer fallo en 9 meses en una misi√≥n de abastecimiento a la ISS, algo que nunca antes hab√≠a ocurrido. ‚ÄúEsperamos perder veh√≠culos. No esper√°bamos perder tres en casi un a√Īo‚ÄĚ, dijo ayer durante la rueda de prensa William Gerstenmaier, administrador asociado de la NASA. El pasado abril la c√°psula rusa Progress qued√≥ fuera de control y acab√≥ cayendo a la Tierra. Y en octubre del a√Īo pasado otra misi√≥n de abastecimiento a la ISS, organizada por la firma privada Orbital Sciences, tambi√©n fracas√≥ tras la explosi√≥n del cohete Antares segundos despu√©s del despegue.

Los tres astronautas a bordo ahora mismo de la ISS no corren peligro. Se ha perdido toda la comida que transportaba la Dragon, pero tienen reservas suficientes hasta octubre, ha confirmado la NASA. Sin embargo, el fracaso de otra misi√≥n de este tipo supone un retraso a decenas de experimentos cient√≠ficos y un coste adicional important√≠simo tanto para la NASA como para las compa√Ī√≠as privadas. Todo se ralentiza. Es como un pu√Īetazo a la ciencia y la exploraci√≥n espacial del que cuesta meses, sino a√Īos, recuperarse. Especialmente por un proyecto concreto que se ha echado a perder.

Advertisement

Pérdida de un módulo clave para futuros proyectos

Foto: NASA

‚ÄúHemos perdido equipamiento de investigaci√≥n muy importante. No quiero minimizar la p√©rdida‚ÄĚ. As√≠ lo describi√≥ ayer Gerstenmaier. Y entre esa p√©rdida destaca una muy importante: el International Docking Adapter (IDA - en la imagen de arriba), una especie de escotilla pensada para que futuras misiones comerciales espaciales se pudieran acoplar a la ISS a partir de finales de 2016 o comienzos de 2017.

Advertisement

Este módulo es importante porque serviría para acoplar tanto la cápsula Dragon habitable (con tripulación a bordo) como el otro taxi espacial que prepara Boeing, el CST-100. El módulo que se ha perdido es el construido por Boeing. Hay otro en Tierra que tendrá que ser transportado para su futura instalación en la ISS. Pero habrá que probar al menos dos modelos. Que uno de estos módulos haya volado por los aires ayer junto con el Falcon 9 supone un potencial retraso a la utilización de la Dragon o el CST-100 de Boeing como taxis espaciales. Si hasta ahora se barajaba la fecha de comienzos de 2017 para su utilización, tal vez haya que hablar ahora de mediados o finales de 2017, o incluso 2018. Y dada la tensa relación actual entre Rusia y EE.UU., eso son malas noticias.

Sigue la tensión (y dependencia) entre EE.UU. y Rusia

Advertisement

Foto: AP

Si la NASA est√° apostando por compa√Ī√≠as privadas como SpaceX o Orbital Sciences para el abastecimiento de la ISS es porque quiere dejar de depender de una vez de Rusia. A√ļn retumban las palabras del viceprimer ministro ruso Dmitryi Rogozin hace un a√Īo, aconsejando a EE.UU. enviar a sus astronautas a la ISS en trampol√≠n, tras las sanciones a Rusia por la crisis en Ucrania y en referencia a la dependencia del cohete y c√°psula rusa Soyuz.

La situaci√≥n desde entonces no ha hecho m√°s que empeorar. La tensi√≥n militar y pol√≠tica entre EE.UU. Europa y Rusia ha ido en aumento a ra√≠z de la situaci√≥n en Ucrania. Si a eso se a√Īade el lamentable estado de la industria espacial rusa, el resultado es que ni EE.UU. puede depender 100% de si mismo, ni se puede fiar de la tecnolog√≠a e intenciones de su (ahora enemigo) Rusia. Mal futuro para la exploraci√≥n espacial.

Advertisement

Golpe de confianza para SpaceX

Advertisement

Foto: Getty Images

La de ayer era la s√©ptima misi√≥n de abastecimiento a la ISS en la que participaba SpaceX. Hasta ahora todas hab√≠an sido un √©xito, a excepci√≥n de los intentos fallidos de aterrizar de vuelta el Falcon 9. Pero eso era un proyecto aparte. La explosi√≥n del Falcon 9 en pleno vuelo supone el primer gran golpe para SpaceX de establecerse como compa√Ī√≠a privada de confianza de la NASA.

La principal consecuencia del incidente de ayer es que se tendr√°n que revisar las pr√≥ximas misiones de SpaceX. Ya no habr√° m√°s en lo que queda del a√Īo, pero est√° por ver qu√© ocurrir√° con las fijadas para 2016. La suerte de SpaceX y Elon Musk es que la NASA no tiene muchas m√°s alternativas. Dada la tensa relaci√≥n con Rusia y los problemas con la c√°psula Progress (que volver√° a utilizarse el pr√≥ximo noviembre), lo mejor que puede ocurrir es que el fallo de ayer se quede solo en excepci√≥n. Veremos si realmente es as√≠.

Advertisement

Foto: Bill Dickinson/Flickr bajo CC

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)