El presidente chino, Xi Jinping, visita por primera vez Espa√Īa para firmar una serie de acuerdos e intentar convencer al gobierno espa√Īol de que se una a la Nueva Ruta de la Seda, que pretende mejorar el tr√°fico comercial entre China y Europa (pasando por Rusia y Oriente Medio). Pero en Madrid solo se habla de una cosa: el Winnie the Pooh de la Puerta del Sol.

Seg√ļn La Sexta Noticias, la brigada provincial de la polic√≠a acudi√≥ a la c√©ntrica plaza de Madrid para pedirle al hombre que suele disfrazarse de Winnie the Pooh que no trabajara durante la visita de Xi. La comitiva iba a pasar por la Puerta del Sol de camino a la Casa de la Villa, y los agentes temieron que el disfraz ofendiera al presidente.

Tiene una explicaci√≥n. El entra√Īable Winnie the Pooh es una de las figuras m√°s censuradas en China. Si intentas escribir su nombre en Internet, aparece un mensaje de error que dice ‚Äúeste contenido es ilegal‚ÄĚ. El motivo es su supuesto parecido con el presidente chino, Xi Jinping.

Todo empezó en 2013, cuando Xi visitó los Estados Unidos y una fotografía de él caminando junto a Barack Obama fue comparada con un dibujo del oso de Disney junto a Tigger.

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El meme se repitió en 2014, cuando una imagen de Xi dando la mano al primer ministro japonés, Shinzo Abe, fue comparada con una ilustración de Pooh con el burro Eeyore.

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En 2015, una fotograf√≠a de Xi de pie a trav√©s del techo solar de un coche fue comparada con un autom√≥vil de juguete de Winnie the Pooh (y se convirti√≥, seg√ļn Global Risk Insights, en la imagen m√°s censurada de China).

El mismo tipo de memes plagó el Internet abierto hace unos días, con motivo de la visita de Xi a Filipinas.

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Pero en China, la censura va más allá de los memes. Christopher Robin, la película de Winnie the Pooh que mezcla animación con actores reales, no llegó a estrenarse en China por temor a los memes. Y hace apenas unos días, las imágenes promocionales del videojuego Kingdom Hearts 3 censuraron al personaje de Pooh con una rudimentaria nube blanca.

En Madrid, la espectacular comitiva de Xi Jinping lleg√≥ sin sobresaltos a la Casa de la Villa, donde la alcaldesa de Madrid le otorg√≥ las llaves de la ciudad. Suponemos que el Winnie the Pooh de la Puerta del Sol volver√° a disfrazarse ma√Īana para hacerse fotos con los turistas a cambio de una moneda. Y Espa√Īa, por cierto, no se unir√° a la Nueva Ruta de la Seda.