El famoso disfraz de Clark Kent. Imagen: Batman v Superman: Dawn of Justice (2016)

Todo el que ha tenido entre sus manos un c√≥mic de Superman o ha visto alguna de sus pel√≠culas y series se ha hecho la misma pregunta: c√≥mo es posible que nadie lo reconozca con ese pat√©tico disfraz de Clark Kent ‚ÄĒun par de gafas.

DC Comics ofreci√≥ una ‚ÄĒnada convincente‚ÄĒ explicaci√≥n en Superman #330. Este n√ļmero de 1978 explica c√≥mo Clark Kent dispara unos rayos hipnotizantes a trav√©s de sus lentes de kryptonita para confundir a los ciudadanos de Metr√≥polis y, en definitiva, evitar que descubran su verdadera identidad.

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Hace algunos a√Īos, el periodista Kyle Hill arroj√≥ algo de luz con una respuesta m√°s cercana a la ciencia: prosopagnosia, la incapacidad de reconocer rostros.

La prosopagnosia es un trastorno cerebral que limita seriamente la capacidad de una persona para reconocer y recordar caras. Pero solo las caras, otras áreas de la percepción visual se mantienen intactas. Las personas con ceguera facial se basan en las voces, los gestos y la ropa para identificar a otras personas.

La prueba de la prosopagnosia es más sencilla de lo que podrías pensar. Los médicos ponen en fila a un grupo de personas del mismo sexo con edades y ropas similares (y sombreros para cubrir su pelo) e introducen a un miembro de la familia del paciente entre ellos. Si el paciente no consigue identificar al familiar hasta que este empieza hablar, se le diagnostica ceguera facial.

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Son tantos los que dicen ‚Äúoye, me recuerdas a alguien‚ÄĚ en un encuentro fortuito con Clark Kent que sin duda podr√≠an recibir el mismo diagn√≥stico. Pero es poco probable que todos los empleados del Daily Planet sufran de prosopagnosia.

¬ŅC√≥mo es posible entonces que Superman pase desapercibido cuando se anuda la corbata y se pone los anteojos? Hab√≠a que recurrir al m√©todo cient√≠fico para llegar hasta el fondo de este asunto ‚ÄĒy Robin Kramer y Kay Ritchie, psic√≥logos de la Universidad de York, se han encargado del trabajo sucio.

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Seg√ļn un nuevo estudio publicado por la pareja de investigadores en Applied Cognitive Psychology, hasta los peque√Īos cambios de apariencia (ponerse gafas o adoptar un lenguaje corporal distinto) pueden ser suficientes para eludir la detecci√≥n visual. Para comprobarlo mostraron pares de fotos a una serie de participantes sanos que ten√≠an que decidir si se trataba o no de la misma persona.

Algunos pares mostraban dos caras con gafas, otros dos caras sin gafas, y el resto una cara que sí y otra que no llevaba gafas. Cuando ambos rostros tenían puestos los anteojos o no llevaban lentes en absoluto, los participantes tomaban la decisión correcta el 80% del tiempo. Pero cuando solo una de las caras representadas llevaba gafas, la precisión se hundía un 6%. No es una gran diferencia, pero es estadísticamente significativa.

Sin embargo, seg√ļn el mismo estudio los resultados solo pueden aplicarse a desconocidos. ‚ÄúEn t√©rminos reales, las gafas no impedir√≠an que Lois reconociera a Superman en Clark porque est√° familiarizado con √©l‚ÄĚ, explica Kay Ritchie. ‚ÄúPara aquellos que no lo conocen, la tarea es mucho m√°s dif√≠cil: nuestros resultados muestran que las gafas alteran o perturban nuestra capacidad de reconocer a la misma persona extra√Īa‚ÄĚ. ¬ŅSignifica esto que Lois Lane sufre de prosopagnosia? [Applied Cognitive Psychology]

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