Photo: Tim Gouw

Todos los veranos la misma escena. Alguien tiene que romper la ventanilla de un auto para socorrer a un perro (o peor aún, a un niño) al que han dejado bajo el sol. Si aún no crees lo peligroso de esta práctica, un equipo de científicos ha testado hasta qué punto se calienta el interior de un auto expuesto a la luz solar.

Investigadores de las Universidades de San Diego y Arizona en Estados Unidos han completado una reveladora batería de pruebas cuyo objetivo era comprobar hasta qué punto se calienta el habitáculo de diferentes tipos de coches cuando quedan estacionados bajo el sol o a la sombra en un día caluroso. Sus resultados acaban de publicarse en la revista Temperature y son sobrecogedores.

La proincipal conclusión con la que puedes quedarte si no quieres leer todos los resultados: un animal o un niño pequeño que se quede dentro de un coche en verano puede morir en una hora, incluso aunque el coche esté a la sombra.

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Para el experimento, los investigadores estacionaron seis vehículos (dos turismos, dos sedan y dos minivan, todos ellos de color plateado) al sol y a la sombra durante diferentes horas del día. Los días elegidos fueron estivales, con una temperatura media exterior de 37 grados. Tras una hora de exposición, las temperaturas en el interior alcanzaron los siguientes niveles:

Temperaturas medias en el automóvil tras una hora estacionado

(Temperatura en el exterior: 37 grados. Cifras en grados Celsius)

Graphic: Gizmodo en Español

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Por ponerlo en referencia, una superficie a 69 grados es suficiente para freír un huevo, matar bacterias como la salmonella o provocar quemaduras de tercer grado a un ser humano. El tipo de vehículo solo supone una diferencia: la velocidad a la que se alcanzan esas temperaturas.

Para empeorar las cosas, introducir a un ser vivo en un vehículo al sol suele implicar un aumento de la humedad del aire por transpiración, lo que dificulta aún más al organismo la labor de disipar el calor. Si la temperatura de una persona supera los 40 grados (lo que se conoce como golpe de calor) el riesgo de muerte es inmediato si no se hace descender de forma inmediata. Para que alcance ese nivel no hace falta que la temperatura del aire alcance los 40 grados. Puede ocurrir simplemente con impedir que el organismo se enfríe adecuadamente en temperaturas ambientales por encima de 36 grados durante un tiempo prolongado.

Cada año muere en estados Unidos una media de 37 niños por complicaciones derivadas de hipertermia, y la mitad son casos de criaturas abandonadas a su suerte en el interior de un automóvil estacionado. Algunos de los supervivientes tienen que lidiar con daños permanentes en el cerebro y otros órganos. [Arizona State University vía Medical Express]