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Practicaba snorkel en Nueva Escocia y pensó que era una hoja, pero resultó ser algo mucho más extraño

Estudiar la Elysia chlorotica podría tener importantes implicancias para las industrias humanas, pero son criaturas increíblemente enigmáticas

¿Es una mancha? ¿Es una hoja podrida? No. Es una babosa que realmente resulta increíble.

En Nueva Escocia, Canadá, unas personas que hacían snorkel encontraron varias Elysia chloroticas, comúnmente conocidas como esmeralda oriental o babosa de mar verde esmeralda, unas babosas bastante hurañas que se roban la capacidad de fotosíntesis de su alimento. El estudio de estas criaturas podría tener implicancias para diversas industrias humanas, pero tanto en libertad como en el laboratorio resulta difícil poder estudiarlas. 

No era una hoja podrida

E Chlorotica Luce Como Una Hoja
© Elli Ofthenorth

Elli Ofthenorth, administradora del grupo de Facebook Snorkel 💙Nova Scotia, fue la que detectó primero a la babosa y pensó: “Una hoja podrida, sigamos adelante”, como le dijo a CBC. No fue sino hasta la tercera vez que pasó nadando junto a ella que decidió prestar más atención y vio que no era una hoja: “Entonces empecé a gritar ¡aquí hay una babosa de mar!”.

Es entendible que Ofthenorth confundiera a la E. chlorotica con una hoja podrida. Cuando la enigmática babosa come el alga Vaucheria litorea, su principal alimento, empieza a usar los cloroplastos de la planta – organelos de la fotosíntesis – para crear la energía que necesita. Los cloroplastos le dan a la babosa su color verde, que hace que parezca una hoja con nervaduras y todo, y eso sirve como camuflaje pero también como efectiva fuente de fotosíntesis. El color verde dura poco y la babosa luego vuelve a su color gris original.

“Es como si yo comiera toda una planta de espinacas y al despertar por la mañana y tomara el sol durante una hora ya no necesitará comer durante el resto de la semana”, le dijo a CBC Hunter Stevens, biólogo del capítulo de la Sociedad de Parques y Vida Silvestre de Nova Scotia, Canadá, y miembro del grupo de Facebook de Ofthenorth. “Estas babosas esencialmente hacen eso”.

Además, las babosas parecen consumir algas solo al principio de sus vidas, y los cloroplastos funcionan durante toda su vida. Pero como la E. chlorotica puede vivir durante largos períodos sin luz solar, los investigadores no saben bien hasta dónde dependen las babosas de la fotosíntesis de los organelos.

Poblaciones efímeras

E Chlorotica
© Elli Ofthenorth

Después del descubrimiento de Ofthenorth cerca de Halifax, Stevens también salió a buscar a las E. chlorotica y encontró centenares, según su posteo en redes sociales. “¡Sí, es una babosa que hace fotosíntesis como las plantas”, escribió. “También tiene notables capacidades regenerativas y los estudios de laboratorio muestran que incluso si se las decapita pueden regenerar sus cabezas”.

Si se entiende cómo es que la E. chlorotica puede vivir sin comer, dependiendo solo de la luz solar durante larguísimos períodos, podría tener aplicaciones prácticas en áreas como las tecnologías de energía limpia, tratamientos con drogas, cicatrización de heridas y más, según la CBC.

Sin embargo, aunque estas babosas habitan a lo largo de la costa este de Norteamérica, desde Nueva Escocia hasta el sur de Florida, a los investigadores les resulta difícil obtenerlas para su estudio.

Es que las poblaciones de babosas con “efímeras”, explicó Patrick Krug en el programa canadiense como investigación de la Facultad de Ciencias Naturales y Sociales de la Universidad Estatal de California, Los Ángeles. Parecen pasar por ciclos de abundancia y luego desaparecen repentinamente. Además, son divas, que viven en hábitats particulares con hábitos de alimentación también particulares, y eso contribuye a la dificultad de encontrarlas en su ámbito y de sostener y mantener poblaciones de varias generaciones en los laboratorios, según la CBC.

Hay que ver si estos “bellos ángeles color esmeralda”, según los describe Stevens en su posteo, nos dejarán conocer sus históricos secretos en algún momento.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

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