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Ciencia

¿Qué ocurre realmente cuando una mosca se posa en tu comida? Un microbiólogo explica los riesgos, y te aseguramos que no imaginabas que fuera así

Investigadores explican qué transporta una simple mosca y cuándo puede convertir un plato aparentemente inocente en un riesgo real para la salud
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A simple vista, una mosca sobre la comida parece una molestia menor: un gesto rápido con la mano, se va, seguimos comiendo. Pero lo que ocurre durante esos segundos es, según advierten los microbiólogos, mucho más complejo. Para entender si una mosca puede arruinarnos la comida —e incluso el día— hay que mirar más allá de su aparente inocencia y observar qué trae consigo desde el último lugar donde estuvo.

Un insecto diminuto capaz de transportar miles de bacterias

Mosca
© Nereid Ndreu – Unsplash

El microbiólogo y genetista Kevin Verstrepen lo resume de forma sencilla: el riesgo depende tanto de cuántos microorganismos transporta una mosca como de cuántos son necesarios para enfermarnos. Y la realidad es que estos insectos pueden llevar consigo mucho más de lo que imaginamos.

Diversos estudios lo han demostrado. Uno de los más llamativos se realizó en Japón en 1999: las moscas domésticas fueron alimentadas con comida contaminada con bacterias patógenas de Escherichia coli. Cuatro días después, los científicos comprobaron que seguían excretando bacterias vivas. Es decir, una mosca que estuvo en basura, heces o materia orgánica en descomposición puede seguir contaminando superficies muchos días más tarde. Y cada aterrizaje deja un pequeño rastro invisible.

Cuánta bacteria puede llevar una sola mosca (y cómo la transfiere)

Otro estudio, dirigido por el científico Antonio de Jesús desde la FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.), analizó cuánta E. coli puede transferirse desde un alimento contaminado. Entre 40 y 60 moscas se expusieron a comida infectada; la mitad de ellas terminó cargando más de 50 bacterias vivas.

El mecanismo es simple pero muy eficaz: la mosca se posa en una superficie sucia y los microbios se adhieren a su cuerpo, incluidas sus patas. Después, los transfiere a cualquier otro lugar donde vuelva a posarse.

Como explica Verstrepen: «Dondequiera que se pose una mosca, los microbios presentes pueden adherirse a ella y ser transportados a otro lugar».

Entonces… ¿podemos enfermarnos con facilidad? Depende del tiempo

Enfermedad Transmitida Por Moscas
© Towfiqu barbhuiya – Unsplash

La respuesta no es un sí rotundo, pero tampoco un no tranquilizador. Todo depende de las condiciones:

Si se posa en tu plato mientras estás comiendo, no suele haber problema. La comida está caliente o recién servida, y las bacterias apenas tienen tiempo para multiplicarse.

Si se posa en comida expuesta durante rato, como en una tienda, un buffet o una bandeja sin refrigeración, el riesgo cambia. Las bacterias se multiplican rápido y algunas pueden generar toxinas que sí provocan intoxicaciones.

El tiempo es el factor decisivo: las bacterias necesitan minutos u horas para reproducirse. Una mosca fugaz no causa estragos, pero una mosca repetitiva sobre un alimento que lleva mucho tiempo fuera sí puede aumentar el riesgo.

Las personas sanas suelen estar protegidas, pero no siempre

Por fortuna, quienes tienen el sistema inmunitario en buen estado no suelen enfrentarse a complicaciones serias, incluso si llegan a ingerir una mosca accidentalmente.
Verstrepen lo expresa con humor y realismo: «Puede que pases unas horas o una noche en el baño, pero no hay motivo para temer por tu vida».

Sin embargo, en personas vulnerables —niños pequeños, ancianos, embarazadas o personas inmunodeprimidas— las bacterias transmitidas por estos insectos pueden ser un problema mayor.

Las moscas no muerden ni inyectan toxinas, pero actúan como vehículos biológicos, moviendo microbios de un lado a otro con sorprendente eficacia. Y todo esto ocurre en un instante, mientras creemos que solo están “molestando”.

[Fuente: Diario AS]

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