En color, las aplicaciones que puedo usar. En gris, las que no
Foto: Mat√≠as S. Zavia (Gizmodo en espa√Īol)

El otro d√≠a decid√≠ interrumpir mi jornada de relax en la piscina yendo a por algo de cenar. Met√≠ el m√≥vil en un bolsillo del ba√Īador y conduje hasta un restaurante de sushi barato a cinco minutos de casa. El bolsillo era demasiado peque√Īo para una pantalla de 6,7 pulgadas, pero el hambre hab√≠a debilitado mis capacidades cognitivas. Al bajarme del coche, el m√≥vil se desliz√≥ por el ba√Īador, recorri√≥ varios cent√≠metros en ca√≠da libre y dio un golpe contundente contra el asfalto. Tras el microinfarto inicial, comprob√© que la pantalla estaba bien y segu√≠ con mi vida. Los problemas empezaron cuando el tel√©fono se qued√≥ sin bater√≠a.

El Samsung Galaxy A80, que acababa de analizar para Gizmodo, hab√≠a ca√≠do de canto, y el impacto hab√≠a hundido uno de los botones laterales (el de bajar volumen) en el marco de metal. La pantalla no ten√≠a ni un rasgu√Īo y el m√≥vil funcionaba perfectamente, pero cuando se reinici√≥ por primera vez, interpret√≥ que estaba pulsando el bot√≥n de bajar volumen porque quer√≠a activar el ‚Äúsafe mode‚ÄĚ o ‚Äúmodo seguro‚ÄĚ, una modalidad de diagn√≥stico que desactiva todas las aplicaciones de terceros para hacer pruebas de conectividad y bater√≠a.

El botón de bajar volumen ahora siempre está pulsado
Foto: Mat√≠as S. Zavia (Gizmodo en espa√Īol)

Con el bot√≥n de bajar volumen siempre pulsado, el tel√©fono arranca siempre en modo seguro. No hay forma f√°cil de sacarlo de ah√≠, y las desventajas de no tener acceso a las aplicaciones descargadas se hacen evidentes m√°s pronto que tarde. Puedo recibir SMS, pero no puedo abrir WhatsApp o Telegram. Puedo tomar fotos, pero no puedo subirlas a Google Photos ni a Instagram. Puedo leer emails, pero no puedo comunicarme con mis compa√Īeros por Slack. El tel√©fono se ha convertido en una especie de dumbphone que me obligaba a llamar en lugar de mandar un mensaje y a hacer fotos sin compartirlas con nadie despu√©s.

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Me gustaría decir que es una experiencia liberadora, pero me da ansiedad quedarme fuera de todo. Al menos he podido comprobar que sufro lo que los psicólogos llaman FOMO, y que debería reducir el uso compulsivo de las redes sociales.

En cuanto al teléfono, busqué en Google si a alguien más le ha pasado y resulta que sí. A esta persona le pasó con un Galaxy S7. Dos usuarios le dijeron que el servicio posventa de Samsung cobraba $350 por arreglar el desaguisado. Otra persona asegura que tuvo el mismo problema y que lo arregló rompiendo el botón de volumen. Por mi parte, intenté desatascar el botón con un alfiler. Como no lo conseguí, he decidido cambiar de teléfono mientras pienso en un plan B.

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¬ŅAlguna idea?