Hay un momento en el principio de Rosario en el que el personaje que le da nombre a la peli (Emeraude Toubia, de Shadowhunters) mira dentro del armario de su abuela recién fallecida, ve algo que la perturba, y retrocede asustada murmurando: “¡No!”. Eventualmente, la curiosidad puede más, pero hay que apreciar esa reacción inicial. No solo puedes identificarte, sino que es algo poco común en los personajes de las pelis de terror y quieres ayudarla, en especial porque su noche con un inquieto cadáver va tomando giros que alarman.
Retrocedamos un poco: para el momento en que está a solas (¿o no?) con un cadáver, Rosario ya nos ha brindado un vistazo a su vida perfecta. Tras un prólogo ambientado en una reunión familiar por su Primera Comunión, en el que tiene un extraño intercambio con su abuela, que susurra: “Mis creencias no son las tuyas”, vemos que la Rosario adulta (que insiste en que la llamen Rosa) tiene éxito en el mundo de las finanzas, y vive en un elegante apartamento de Manhattan. Pero está demasiado ocupada para visitar a la abuela que vive en Brooklyn… o tal vez no desea hacerlo.
¿En qué te habías metido, abuela?
Hace caso omiso a varias llamadas de la anciana durante el día mientras una tormenta de nieve azota a la ciudad de Nueva York. Cuando finalmente responde, quien le habla es el encargado del edificio que anuncia sin tacto alguno que la anciana ha muerto y que Rosa tiene que ir de inmediato a ocuparse de la situación. Sin opción alguna – su madre ha muerto hace tiempo y su padre (José Zúñiga) vive muy lejos en Atlantic City – hace frente a la tormenta, a hombres libidinosos, a perros poco amigables y al vecino de la abuela obsesionado con la airfryer (David Dastmalchian de Late Night With the Devil).

Rosario no tarda en centrarse en el drama sobrenatural que surge del pasado de Rosa, y ocasionalmente del cadáver de la abuela; esta no es una peli que le haga asco al terror corporal o a todo tipo de asquerosas criaturas. Va tejiendo un misterio que retrocede generaciones y se vincula con las dificultades que enfrentaron los padres de Rosa siendo inmigrantes mexicanos.
Además hay aspectos ocultos que explican el comentario que la abuela le hizo a Rosa hace tanto tiempo, y ahora Rosa se pregunta: “¿En qué demonios te habías metido?”, mientras va encontrando cosas brujeriles en el apartamento. De hecho, googlea “brujería” para encontrar algo de información, y le habría convenido saber más, a juzgar por la larga noche que le espera.
Rosario es la primera película que dirige Felipe Vargas, y utiliza muy bien el diseño de producción de terror, y lo que parecen ser los efectos especiales más que prácticos para destacar el entorno principal, un lugar tan perturbador que Rosa piensa en un momento que sería preferible salir y soportar la tormenta antes que quedarse allí un segundo más. (Eso no sale bien). La película también presenta significados en capas bajo las cosas que asustan, y usa la culpa de Rosa por haber priorizado su carrera antes que a su familia, en especial si tomas en cuenta los sacrificios que hicieron para ayudarla a ascender, e incluso a su cultura, ya que en un momento crucial vemos que no confía del todo en su lengua materna.
Sería fácil que esos temas fueran los recursos principales, pero Rosario logra un buen equilibrio entre “conoce tus raíces” y “Oh ¿qué es esa aterradora criatura que acecha en el rincón?”. Dastmalchian, lamentablemente, tiene un rol pequeño pero su energía, mezcla de cool y tipo raro, suma.

Rosario llega a los cines el 2 de mayo.