Samsung Space Monitor: el monitor que necesitas si quieres imagen a lo grande en una mesa pequeña

El Samsung Space Monitor, en el centro.
Foto: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en Español)

Cuando Samsung presentó su nuevo Space Monitor no pude disimular una lagrimilla de emoción. Por fin una pantalla con una base diseñada para mesas con muy poco espacio. Recientemente, la compañía nos cedió una unidad de prueba de este fastuoso monitor plano. Esto es lo que puedes esperar de él.

El Samsung Space Monitor no es una pantalla especialmente cara. Se vende en dos versiones de 27 y 32 pulgadas que cuestan 360 euros y 445 euros respectivamente. Cuatrocientos euros no es una módica cantidad precisamente, pero teniendo en cuenta que un monitor profesional con esa diagonal te puede pasar de los mil euros, es una cifra razonable. Este precio ya nos da una cierta idea de lo que podemos esperar del Space Monitor. No es una pantalla profesional, y por lo tanto tiene sus defectillos (muy llevaderos) en cuanto a calidad de imagen. Tampoco es una pantalla que destaque especialmente por sus cualidades en gaming (más sobre eso abajo) y no anda especialmente generosa en cuanto a puertos.

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Toma de corriente, HDMI, Mini DP y un USB para configuración. Bastante básico.
Foto: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en Español)

Todo esto no significa para nada que sea un mal monitor. Simplemente hay que tener en cuenta para quien se ha diseñado. ¿Para quién está pensada entonces? Pues para el público en general, que también tenemos derecho a tener pantallas enormes y estupendas aunque no seamos pros ni PC Master Race. El Space Monitor es un monitor bueno, bonito y (relativamente) barato que le puede dar mucha vida a ese escritorio mínimo en el que usamos nuestro portátil. Es perfecto para el trabajo diario, su color y nitidez son fantásticos para ver cine, y es moderadamente competente para jugar. Es, en definitiva, un todoterreno de calidad con un sistema de apoyo y anclaje particularmente inteligente. Comencemos por este último punto.

Un brazo para ahorrar espacio

El Space Monitor no se llama Space Monitor por casualidad. La pantalla en sí es ultraplana, con un grosor de apenas dos centímetros y ningún bulto que engorde esa cifra por la parte posterior. Solo eso ya la hace muy interesante para fijar a la pared con un soporte VESA, pero la gracia de la pantalla es un brazo articulado que se fija al borde de la mesa mediante un sistema de torno similar al de las lámparas articuladas de escritorio.

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Un detalle sobre el brazo es que necesita de un espacio de alrededor de un centímetro entre la mesa y lo que haya detrás. En la mayor parte de los casos no importa porque la mayor parte de mesas no están pegadas a la pared precisamente para poder tirar cables, pero en mi escritorio solucioné eso con un mueble elevado y agujeros pasacables, así que el brazo del Space Monitor me obliga a dejar un hueco con el que no contaba. Es, como digo, un problema que me afecta a mí porque mi mesa es rara. La mayor parte de la gente no tiene por qué preocuparse.

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Resulta que mi escritorio no está pensado para albergar nada por detrás, pero es problema del escritorio, que lo diseñé así, no del monitor.
Foto: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en español)

La buena noticia es que el brazo está diseñado con mucho acierto. Para empezar, tiene una acanaladura en la parte posterior por la que podemos pasar el cable para que quede oculto a la vista. De hecho, Samsung proporciona con el monitor un cable único que combina la salida HDMI con el cable de alimentación. Si por lo que sea queremos usar nuestro propio HDMi tampoco hay problema. Es más una solución estética para hacernos la vida más fácil, pero no es obligatorio usarlo.

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Otro detalle muy de agradecer es el sistema de anclaje. La placa VESA requiere de cuatro tornillos, pero tiene dos solapas en la parte superior que nos permiten colgar la pantalla de forma segura antes de tener que atornillarla. Eso hace que instalar el monitor sea tan fácil como asegurar el brazo, colgar la pantalla y atornillar.

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Una vez instalado, lo cierto es que queda precioso y realmente ahorra sus buenos 20 centímetros de superficie de mesa, pero con un matiz: la altura. El brazo articulado no es exactamente regulable en altura. En estas dos fotos se aprecia perfectamente el problema. La primera foto es el escritorio con mi monitor habitual (un HP Omen baratuelo de 32 con el que estoy encantado). La segunda es cómo queda con el Space Monitor. Es mucho más alto.

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Que sea alto no es un problema. Está a la altura que debe para que miremos la pantalla sin forzar el cuello. La cuestión es que, si lo queremos más bajo la única solución es inclinar el brazo hacia adelante, lo cual ya nos come centímetros en la distancia entre la pantalla y nuestros ojos. No es el fin del mundo, pero en mesas muy estrechas es un factor a considerar.

La única manera de bajar la altura del monitor si por lo que sea necesitas hacerlo es acercarlo a la cara, lo que interfiere con el objetivo original de su diseño, que se supone que es ahorrar espacio.
Foto: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en Español.)
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Calidad de imagen

Dicho todo esto, ¿Qué podemos esperar del Space Monitor en cuanto a calidad de imagen? comencemos con un repaso muy breve a sus características técnicas. Las diferencias más relevantes entre el modelo de 27 pulgadas y el de 32 es la resolución y la tasa de refresco. El primero es un 2.540 x 1.440 píxeles (WQHD) a 144 hertzios. El modelo de 32 pulgadas es un 3.840 x 2.160 (4K) a 60 hertzios. Solo esto ya hace que el modelo de 27 sea más apropiado para gaming que su primo mayor. El resto de características son:

  • Relación de aspecto: 16:9
  • Tiempo de respuesta: 4 milisegundos
  • Ángulo de visión: 178 grados
  • Contraste: 2.500:1 (3.000:1 en el modelo de 27)
  • Brillo: 264 Nits
  • Soporte HDR: No
  • Consumo: 53 vatios (48 en el modelo de 27)

El Space Monitor no es un monitor especialmente luminoso, pero sus 264 Nits son suficientes para la mayor parte de entornos. Donde sí destaca es en el color. Solo conectar la pantalla a un laptop ya da una idea de hasta qué punto se ve mejor y ganamos en riqueza de color y en contraste.

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Foto: Carlos Zahumenszky (Gizmodo en Español)

Donde ya no destaca tanto es en ángulos de visión. Recordemos que es una pantalla pensada para verla de frente y en espacios muy pequeños. Basta mover la cabeza en distintos ángulos hacia los lados o hacia arriba para ver diferencias notables. Las imágenes a continuación lo ilustran bastante bien.

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Para comprobar la calidad de la pantalla, sometimos el Samsung Space Monitor al Test Eizo, una herramienta online gratuita que es especialmente útil para juzgar los parámetros básicos de imagen de una pantalla. Podéis acceder a él desde su página web y aunque no es el test más profundo del mercado, es muy bueno para cosas como detectar píxeles muertos cuando compramos un monitor de segunda mano. Además es completamente gratuito. No es necesario ni registrarse para usarlo.

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¿Cuáles son los resultados del test? Para empezar, el Space Monitor no tiene ningún píxel muerto, pero solo faltaba siendo una pantalla nueva. El panel destaca especialmente en la uniformidad de color y en los tonos negros, pero con dos salvedades importantes: no es 100% fino a la hora de mostrar degradados de color. Esto se aprecia en la aparición de saltos en zonas del degradado donde no deberían aparecer. También se observa poca diferencia entre algunas bandas de tonalidad, sobre todo en los extremos más brillantes del espectro.

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Los que precisen de una precisión de color sin igual por motivos profesionales también encontrarán algún problema a la hora de mostrar tonos muy parecidos entre sí. Samsung no ha hecho pública la cifra de compatibilidad del monitor con espacios como Adobe RGB, pero en el test había momentos en los que era imposible distinguir entre dos tonos cuando la diferencia numérica en RGB es mínima.

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La nitidez del Space Monitor de 32 es, eso sí. Maravillosa. El texto es visible hasta en tamaños ridículamente pequeños, y basta poner un vídeo en 4K o ver fotos tomadas con nuestro móvil para disfrutar de un nivel de detalle fantástico. La pega, si somos un poco miopes, es que todos los menús se ve mucho más pequeños, pero eso es algo con lo que hay que vivir en 4K y puede configurarse al gusto si nos supone un problema.

Los ángulos de visión son los que son, y también se aprecian problemas en objetos que se mueven muy rápido, con halos visibles que se superponen unos a otros a velocidades muy extremas. De nuevo, recordemos que este es un monitor a 60 hertzios. Si quieres mejorar esa tasa para videojuegos es mejor que te vayas al modelo de 27 pulgadas. En la siguiente galería podéis encontrar capturas de pantalla de las principales pruebas del test Eizo para monitores (ajustadas a tamaño para que está página cargue sin atragantarse).

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Un monitor 4K perfecto para uso diario

Como se puede apreciar, el Samsung Space Monitor no presume de una calidad de imagen perfecta. si la tuviera posiblemente se llamaría Samsung Perfect Image Pro y sería una pantalla para profesionales de 1.500 euros. No, el Space Monitor es una pantalla pensada para sacarle chispas a esa mesa pequeña en la que solemos trabajar con el laptop porque no hay más sitio en casa o para una mesa de oficina grande que queramos mantener despejada de cables e inmaculadamente limpia.

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La calidad de imagen del Space Monitor es perfecta para ver fotos, cine y series o para navegar en Internet sin perder detalle nientrecerrar los ojos para leer textos. Probablemente los entusiastas del gaming prefieran el modelo de 27 pulgadas y sus 144 hertzios, pero para todos los demás, el Samsung Space Monitor es un regalo para la vista.

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About the author

Carlos Zahumenszky

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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