Desde tiempos antiguos, la oscuridad repentina del día fue vista como un presagio. Reyes y pueblos temieron estos momentos en que el Sol parecía desaparecer, y los astrónomos los convirtieron en hitos de observación. Ahora, el calendario apunta a un nuevo eclipse que quedará entre los más largos del siglo XXI.
Una cuenta regresiva hacia la sombra

El 2 de agosto de 2027, el cielo se transformará en un espectáculo sin precedentes. La NASA calcula que el eclipse durará 6 minutos y 22 segundos, una extensión que muy pocos fenómenos logran alcanzar. Solo quienes estén en zonas específicas de Europa, Asia y África podrán experimentar esa tiniebla que cubrirá la Tierra en pleno día.
Eclipses que hicieron historia
Este no será el primero en sorprender por su duración. En 2009, Asia fue testigo de un eclipse que alcanzó 6 minutos y 39 segundos, dejando millones de miradas fijas en un cielo que se volvió de noche. Más atrás en el tiempo, el 20 de junio de 1955, otro eclipse superó incluso los siete minutos, inscribiéndose como uno de los más extensos jamás registrados.
Cómo mirar sin perder la vista

El magnetismo de un eclipse solar puede hacernos olvidar lo esencial: el Sol sigue siendo peligroso para los ojos, incluso oculto tras la Luna. Los expertos insisten en la necesidad de protegerse con filtros certificados ISO 12312-2, o en su defecto con vidrios de soldar número 14 o superior. También existen formas indirectas de observarlo, como proyecciones caseras con cartulinas perforadas o las sombras proyectadas por los árboles. Todo, menos improvisar con radiografías, espejos o gafas comunes que pueden causar daños irreversibles.
El instante en que el día se apaga
El eclipse de 2027 no será eterno, pero en sus seis minutos largos condensará siglos de tradición, miedo y fascinación. Como antaño, el ser humano volverá a detenerse frente al misterio del cielo, recordando que aún hay fenómenos capaces de imponerse al tiempo y a la tecnología. Ese día, por unos segundos, la Tierra volverá a sentir lo que significa vivir bajo un cielo en tinieblas.