A principios de los 90 surge la figura de Preston Nichols. El hombre publica junto a Peter Moon el relato The Montauk Project: Experiments in Time, un libro supuestamente basado en hechos reales donde Nichols detalla una serie de experimentos del gobierno de Estados Unidos que tuvieron lugar en los 70 y 80. Viajes en el tiempo, t√©cnicas de guerra psicol√≥gica, control mental, ni√Īos secuestrados con poderes ps√≠quicos... ¬Ņles suena la historia?

Un a√Īo antes de su estreno en Netflix la compa√Ī√≠a ofrec√≠a la primera pista que conectaba a ambos relatos. Antes de que Stranger Things se llamara as√≠, Netflix aireaba el comienzo de una producci√≥n muy especial. Un drama de ocho episodios cuya sinopsis descrita en Deadline parec√≠a fuertemente influenciada en la d√©cada de los 80. Su nombre por aquel entonces era, casualidad, Montauk:

Descrita como una carta de amor a los cl√°sicos de los 80 que cautivaron a toda una generaci√≥n, la serie se sit√ļa en Montauk, Long Island (1980), donde un joven desaparece. Sus amigos, familia y polic√≠a local inician la b√ļsqueda de respuestas, dibujando un misterio extraordinario que incluye experimentos gubernamentales y una ni√Īa muy extra√Īa.

Montauk acabó siendo Stranger Things y aunque el relato final de la serie difiere en muchos pasajes a los acontecimientos narrados en el libro, no hay duda de que el supuesto proyecto fue la base para la trama de la serie. Un incidente que, como decíamos al comienzo, se revelaba en 1992 a través de Preston Nichols, un tipo que afirmaba haber recuperado recuerdos reprimidos de su propia participación en el Proyecto Montauk.

El comienzo del proyecto

Poster promocional de Stranger Things. Netflix

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Los primeros rumores acerca de la participaci√≥n del gobierno de Estados Unidos en experimentos sobre t√©cnicas de guerra psicol√≥gica en Montauk comenzaron a mediados de la d√©cada de los 80. Por aquel entonces, Preston Nichols explicaba a qui√©n le escuchase que en Camp Hero y en la Estaci√≥n A√©rea de Montauk (Long Island) se hab√≠an dado una serie de extra√Īos experimentos.

Poco después publicaba su libro detallando los acontecimientos. En el mismo comenzaba explicando que había recuperado ciertos recuerdos reprimidos sobre su paso por Montauk. El libro, obviamente, despertó el interés de los amigos del misterio y al poco tiempo de ver la luz comenzaron a aparecer otras personas que supuestamente habían estado involucradas en el Proyecto Montauk. Sujetos todos que, como Nichols, formaron parte de los experimentos y venían a corroborar algunas de las afirmaciones aparentemente extravagantes del autor.

El relato fue cogiendo forma a medida que salían a la luz más personajes e historias. Estos comenzaron a dar entrevistas sobre su participación en los experimentos, los cuales y dicho sea de paso, no se andaban con tonterías: el espacio, el tiempo y otras dimensiones fueron protagonistas absolutos de un relato sin parangón. Dependiendo del personaje y lo documentado que estuviera sobre los supuestos acontecimientos, el alcance de lo que ocurrió en Montauk era lo suficientemente amplio como para incluir otras muchas conspiraciones.

De hecho as√≠ fue como finalmente y de manera irremediable el proyecto Montauk acab√≥ estando ligado a otro ‚Äúevento‚ÄĚ de similares caracter√≠sticas. De los 70 y los 80 saltamos en el tiempo al comienzo de la Segunda Guerra Mundial con esa operaci√≥n militar que tanto juego ha dado fuera y dentro de las pantallas: el Experimento Philadelphia.

Ya hemos hablado de √©l en otras ocasiones pero para aquellos que no lo recuerden, se trata de esa estupenda trama donde un acorazado estadounidense puso a prueba una tecnolog√≠a dise√Īada por el mism√≠simo Einstein, para m√°s tarde volverse invisible y teletransportarse. El barco fue a parar a alg√ļn lugar de ¬Ņotra dimensi√≥n? y los estragos que caus√≥ y la p√©rdida de vidas supuso que los valientes marines de Estados Unidos antepusieran las vidas humanas al posible desarrollo de una tecnolog√≠a que ya quisi√©ramos hoy en d√≠a.

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Poster del film de 1984 The Philadelphia Experiment

Pseudociencia, invisibilidad, teletrasporte y viajes en el tiempo, un combo perfecto para que finalmente el proyecto se transformase en una película. Hollywood adaptó la historia en 1984 con un film basado en uno de los libros que narraban la conspiración.

Dicho film transportaba al espectador a 1942, momento en el que dos jóvenes oficiales de la marina de Estados Unidos entraban a formar parte voluntariamente de un experimento militar altamente secreto que consistía en impedir que su barco fuera detectado por el radar enemigo. Un error imprevisible los transporta al futuro, exactamente a 1984, lugar donde, en una nueva vuelta de tuerca, el mismo experimento se ha revivido con la idea de crear escudos anti misiles ICBM. Ambos experimentos se conectan a través de un agujero de gusano y los generadores del propio barco mantenían dicho portal abierto.

Y es justo aquí y tras el estreno en la gran pantalla, cuando ambas historias acaban cruzándose.

Primero fue el experimento Philadelphia

El USS Eldridge (1944). Wikimedia Commons

En 1988, cuatro a√Īos despu√©s de su estreno en los cines, Al Bielek, un hombre de 54 a√Īos, se encuentra en su casa viendo la pel√≠cula. Al terminar de verla no puede evitar una sensaci√≥n de deja v√ļ o algo parecido. De alguna forma, no se puede quitar de la cabeza el extra√Īo pensamiento de que lo que el argumento acontece, √©l ya lo ha vivido antes, o al menos, lo ha visto en alguna parte.

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Pasaron los d√≠as y esa extra√Īa sensaci√≥n no cesaba, al contrario, comenzaron a aflorar peque√Īos recuerdos. Bielek toma la decisi√≥n de acudir a alg√ļn tipo de terapia que pudiera ayudarle. Bingo. En uno de esos encuentros es capaz de recuperar recuerdos reprimidos en los que el tipo hab√≠a trabajado en el Proyecto Montauk entre la d√©cada de los 70 y los 80.

No sólo eso, también descubría que, de alguna manera, esos recuerdos habían permanecido cerrados para mantener el secreto del experimento. A medida que sus recuerdos se hacen más notorios la paranoia aumenta. Resulta que Bielek no era Bielek, su nombre de nacimiento era Edward Cameron y había formado parte del equipo del Experimento Filadelfia con su hermano Duncan Cameron cuando ambos tenían la veintena.

Bielek se queda perplejo y acude al evento perfecto para contarlo al mundo. El hombre presenta su historia en una conferencia del Mutual UFO Network. All√≠ explica que, efectivamente, el experimento fue real, y que √©l era la prueba de que fue as√≠. El hombre afirmaba haber participado de esa secci√≥n de la Segunda Guerra Mundial y, quiz√° m√°s desconcertante, tambi√©n afirmaba que en alg√ļn momento conoci√≥ a Nikola Tesla, qui√©n a su vez descubri√≥ la manera de hacer que el barco en cuesti√≥n (el USS Elridge) fuera invisible y en el proceso abriera un agujero de gusano que llev√≥ al barco hasta el futuro.

Fotograma de la película The Philadelphia Experiment (1984)

El tipo contaba que ambos hermanos se encontraban a bordo del barco, saltaron del mismo y fueron a parar en el tiempo a Camp Hero de Montauk el 12 de agosto de 1983. La tremenda trama que narraba Bielek (o Edward) terminaba con la vuelta de ambos hermanos y la posterior petici√≥n del ej√©rcito a que los Cameron (y a trav√©s del agujero de gusano) destruyeran el equipo en el USS Elridge. Seg√ļn Bielek completaron la misi√≥n, aunque eso no impidi√≥ que el gobierno continuara con los experimentos y la creaci√≥n de otros portales en el futuro.

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El discurso tuvo lugar en el a√Īo 1990 y muchos de los pasajes que Bielek describe, tales como el paso en el tiempo, el borrado de la memoria o el por qu√© hab√≠a vivido desde entonces como Al Bielek fueron explicados de forma muy vaga. Sea como fuere la historia de Bielek se gan√≥ la atenci√≥n de Preston Nichols y al poco tiempo se hicieron amigos. Bielek le coment√≥ m√°s tarde la posibilidad de escribir la historia de los hermanos. No s√≥lo la de ellos, tambi√©n la suya propia.

The Montauk Project: Experiments in Time

Trilogía de los libros que han salido en el tiempo sobre Montauk Project

As√≠ naci√≥ el libro The Montauk Project: Experiments in Time. Donde Nichols escribe sobre el tiempo que pas√≥ en Camp Hero bajo los experimentos secretos. En concreto durante la d√©cada de 1970, donde seg√ļn el propio autor hab√≠a trabajado con Bielek en lo que denominaron Montauk Chair, algo as√≠ como una pieza de mobiliario que hac√≠a uso del electromagnetismo para amplificar los poderes ps√≠quicos.

Seg√ļn el libro, se encontr√≥ que Duncan Cameron ten√≠a dichos poderes ps√≠quicos, y por tanto fue el foco de muchos de los experimentos de esta silla especial en Montauk. De entre los poderes descritos se cuenta que Duncan pod√≠a mover objetos con tan s√≥lo pensar en ellos mientras se encontraba en la pieza dise√Īada en el proyecto. Se trata, sin ninguna duda, de uno de los muchos paralelismos con Stranger Things, en este caso con los experimentos que se realizan sobre la figura de Eleven antes de que abriera el portal y libere al Demogorgon.

Fotograma de Eleven en Stranger Things, de Netflix

Por ejemplo en uno de los pasajes se describe el primer experimento que se llevó a cabo, el denominado como The Seeing Eye:

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Con un mechón de cabello de una persona u otro objeto apropiado en la mano, Duncan podría concentrarse en esa persona y ser capaz de ver como si estuviera viendo a través de los ojos de la persona, también podía escuchar lo que oía la persona o incluso sentir a través de su cuerpo.

El tipo y seg√ļn los escritos, era una especie de X-Men que pod√≠a ver a trav√©s de otras personas en cualquier lugar del planeta. Y no fue el √ļnico experimento de acuerdo a esta novela fant√°stica. Nichols continu√≥ experimentando con Duncan tratando de aprovechar los poderes para llevar a cabo experimentos de control mental sobre las radios y las frecuencias.

Fue una √©poca donde aparecieron otros ni√Īos. Seg√ļn su libro, Nichols explica la aparici√≥n de otros menores a los que el proyecto fue introduciendo y experimentando con ellos. Algunos fueron enviados a trav√©s de un portal en el ‚Äúdesconocido espacio-tiempo‚ÄĚ. Y aqu√≠ volvemos a ver el paralelismo con Stranger Things, b√°sicamente con el nombre de Eleven, lo que siempre ha sugerido que antes que ella existieron al menos otros 10.

Fotograma de Eleven en Stranger Things, de Netflix

En el relato se habla de secuestros a menores conocidos como los Montauk Boys y desde el mismo momento en el que Nichols y Bielek empiezan a hablar acerca de sus memorias recuperadas, otros sujetos de Long Island tambi√©n comienzan a recordar que fueron secuestrados de sus hogares por los cient√≠ficos de Camp Hero, quienes ‚Äúquer√≠an quebrarlos psicol√≥gicamente para poder implantar comandos subconscientes‚ÄĚ.

El no va m√°s en el libro llega un poco m√°s tarde. Despu√©s de varios a√Īos experimentando con Duncan en la Montauk Chair, el se√Īor Nichols afirma que pudieron viajar de forma fiable a otros tiempos y lugares (los tipos llegaron a Marte, estuvieron con Jesucristo y lucharon contra el principio de la cienciolog√≠a, ah√≠ es nada). Y con el tiempo fueron capaces de programar a Duncan para que este no tuviera que hacer uso de la silla.

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Rizando el rizo Nichols explica que el 12 de agosto de 1983 el proyecto Montauk logr√≥ crear con √©xito un agujero de gusano en 1943, y que a trav√©s del portal llegaron Edward y Duncan Cameron‚Ķ de 1943. Seg√ļn Nichols mantuvieron alejados al Duncan del 43 de la versi√≥n del 83, pero en vista de que este tipo de viajes en el tiempo eran tremendamente complejos y demasiado peligrosos, urdieron un plan para acabar con el proyecto donde Duncan ser√≠a el protagonista.

Fotograma de Stranger Things. Netflix

Aquellos que quieran continuar con el relato no tienen m√°s que acudir a este enlace para seguir la tremenda epopeya de viajes en el tiempo y control mental del afortunado se√Īor Nichols y sus compa√Īeros. Decir, para ponerle un broche final al relato, que Duncan finalmente libera a una bestia, un monstruo de su subconsciente, y que Nichols acaba con este y con el portal abierto destruyendo el equipo que alimentaba la dichosa silla.

No vamos a ponerle ning√ļn pero al relato ni su fiabilidad. B√°sicamente estamos ante Nichols contra el mundo... y ah√≠ lo dejamos. Quiz√° m√°s interesante es observar hasta qu√© punto se bas√≥ esa peque√Īa obra que tanto nos encandil√≥ este verano con el relato de Montauk Project.

Tres aspectos son una referencia clar√≠sima de la que no deben quedar dudas: los ni√Īos con poderes ps√≠quicos, el monstruo y los portales. As√≠ que una vez que la segunda temporada est√° confirmada, quiz√° nos hayamos adelantado a su trama. Si la serie sigue bebiendo del libro y la espectacular inventiva (o no) del se√Īor Nichols, podr√≠amos apostar a que ese final abierto incluya en la trama viajes en el tiempo, y de ser as√≠, quien sabe, quiz√°s veamos como se adentra y conecta con el mism√≠simo Experimento Philadelphia, el alma m√°ter de todo el tinglado de las historias de Montauk.