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Ciencia

Siete guepardos momificados aparecieron en cuevas del desierto. El hallazgo revela cómo vivían y podría permitir su reintroducción en Arabia Saudí

Ocultos en cuevas frías y oscuras, los restos perfectamente conservados de antiguos guepardos están aportando información genética inédita. Los científicos creen que este hallazgo podría ser clave para reintroducir al gran felino en la península arábiga.
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La expedición no buscaba grandes felinos. En 2022, un grupo de investigadores del Centro Nacional de Vida Silvestre de Arabia Saudí descendía por una red de cuevas remotas en busca de murciélagos, insectos y pequeños ecosistemas ocultos. Una de aquellas cavernas solo podía alcanzarse bajando por un sumidero de quince metros.

En su interior, la linterna iluminó algo imposible de anticipar: siete guepardos momificados, con la piel reseca, los colmillos visibles y los cuerpos detenidos en el tiempo.

Un hallazgo que nadie esperaba

Siete guepardos momificados aparecieron en cuevas del desierto. El hallazgo revela cómo vivían y podría permitir su reintroducción en Arabia Saudí
© Ahmed Boug et al./Communications Earth & Environment.

El descubrimiento sorprendió incluso a los expertos. “Nunca se había informado de guepardos viviendo en cuevas”, explica Carlos Duarte, ecólogo de la Universidad Rey Abdullah de Ciencia y Tecnología. Nadie imaginaba que estos grandes felinos hubieran utilizado ese entorno como refugio.

El aire seco, la temperatura estable y la ausencia total de luz crearon condiciones perfectas para una momificación natural. Algunos cuerpos llevaban allí unos 130 años. Otros, cerca de 2.000.

Era la primera vez que se encontraban grandes felinos momificados de forma natural en toda la península arábiga.

Una historia escrita bajo tierra

Las momias no estaban solas, explica National Geographic. En las cuevas también aparecieron restos óseos de más de cincuenta guepardos, algunos con una antigüedad cercana a los 4.000 años. Junto a ellos, excrementos fosilizados y huesos masticados de presas.

Todo apuntaba a lo mismo: generaciones enteras de guepardos habían utilizado esas cuevas como guaridas, un refugio frente al calor extremo del desierto.

Ese entorno, además, conservó algo todavía más valioso: su ADN.

El mensaje escondido en el genoma

Siete guepardos momificados aparecieron en cuevas del desierto. El hallazgo revela cómo vivían y podría permitir su reintroducción en Arabia Saudí
© Communications Earth & Environment.

Los científicos lograron extraer y secuenciar el genoma completo del tejido momificado. El análisis, publicado en Communications Earth & Environment, reveló una sorpresa clave.

Los antiguos guepardos de Arabia Saudí estaban estrechamente emparentados con los guepardos asiáticos y los del noroeste de África, dos subespecies que aún sobreviven.

Esto desmonta la idea de que solo el guepardo asiático habitó la región. Y abre una puerta inesperada para su conservación.

Un pasado que puede salvar el futuro

El guepardo desapareció localmente de la península arábiga en la década de 1970. La caza deportiva, la pérdida de presas y el colapso de su ecosistema sellaron su destino. Hoy quedan apenas unos 7.000 guepardos en todo el planeta, ocupando solo el 9 % de su territorio histórico.

Con menos de 30 guepardos asiáticos vivos en libertad —todos en Irán—, su reintroducción resulta inviable. Pero la subespecie del noroeste de África, con unos 400 ejemplares, podría ser una alternativa genética viable.

Arabia Saudí ya prepara el terreno: reservas naturales, recuperación de presas como el órix y programas de conservación a largo plazo.

Si el plan prospera, los guepardos podrían regresar algún día al desierto que una vez dominaron. Y quizá vuelvan a encontrar refugio en las mismas cuevas silenciosas que conservaron su memoria durante miles de años.

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