A simple vista, los fósiles no parecían anunciar nada extraordinario. Llevaban años almacenados desde que fueron desenterrados cerca de un estanque en el noreste de Tailandia. Pero cuando los paleontólogos comenzaron a analizarlos con más detalle descubrieron algo inesperado: pertenecían a un animal tan enorme que hoy se considera el dinosaurio más grande hallado jamás en el Sudeste Asiático.
La nueva especie fue bautizada como Nagatitan chaiyaphumensis y pertenecía al grupo de los saurópodos, los gigantes herbívoros de cuello largo que dominaron la Tierra mucho antes de la aparición del Tyrannosaurus rex. Según las estimaciones del equipo científico, el animal medía unos 27 metros de longitud y pesaba alrededor de 27 toneladas, algo equivalente a nueve elefantes asiáticos adultos.
El hallazgo fue publicado en la revista Scientific Reports y estuvo liderado por investigadores de Tailandia y Reino Unido. Pero más allá del tamaño descomunal del animal, lo que realmente llamó la atención de los científicos fue el momento de la historia en el que vivió.
Este dinosaurio apareció cuando el planeta empezaba a calentarse de forma extrema

El Nagatitan habitó la Tierra hace entre 100 y 120 millones de años, durante el Cretácico temprano. Era un mundo completamente distinto al actual: temperaturas globales más elevadas, grandes concentraciones de dióxido de carbono y ecosistemas tropicales extendidos por enormes regiones del planeta. Y aquí aparece una de las grandes incógnitas del descubrimiento.
Los saurópodos eran animales gigantescos. Sus cuerpos retenían calor con facilidad y, en teoría, deberían haber tenido más dificultades para sobrevivir en ambientes extremadamente cálidos. Sin embargo, justo en esa época alcanzaron algunos de los tamaños más colosales de toda la historia de los dinosaurios.
Los investigadores creen que parte de la explicación podría estar relacionada con la vegetación. El aumento de temperatura y dióxido de carbono habría favorecido ciertos tipos de plantas capaces de alimentar poblaciones enormes de herbívoros gigantescos. En otras palabras: un planeta más cálido quizá también significó más alimento disponible para criaturas descomunales.
El “último titán” podría marcar el final de una era en Tailandia

El nombre del dinosaurio mezcla varias referencias culturales e históricas. “Naga” proviene de las serpientes mitológicas del folclore del Sudeste Asiático, mientras que “titán” alude a los gigantes de la mitología griega. El término chaiyaphumensis hace referencia a Chaiyaphum, la provincia tailandesa donde aparecieron los fósiles. Pero dentro del equipo científico había otro apodo circulando: “el último titán”.
La razón tiene bastante sentido. Los restos fueron encontrados en una de las formaciones geológicas más recientes con fósiles de dinosaurios en Tailandia. Poco tiempo después, esa región habría quedado cubierta por mares poco profundos, reduciendo drásticamente la posibilidad de que siguieran viviendo grandes dinosaurios terrestres allí.
Eso convierte al Nagatitan en algo más que un simple descubrimiento de tamaño récord. También podría representar una de las últimas grandes especies de saurópodos que caminaron por el Sudeste Asiático antes de que el paisaje cambiara para siempre.
Tailandia se está convirtiendo en uno de los lugares más importantes de Asia para estudiar dinosaurios
Aunque muchas veces la atención paleontológica se concentra en China, Mongolia o Norteamérica, Tailandia lleva años acumulando hallazgos importantes. Con el Nagatitan, el país ya suma catorce especies de dinosaurios oficialmente nombradas. Y los científicos creen que eso podría ser apenas el comienzo.
La región conserva enormes depósitos fósiles todavía poco explorados, especialmente en zonas sedimentarias del noreste tailandés. Algunos paleontólogos incluso consideran que Tailandia podría tener una de las mayores diversidades de dinosaurios de toda Asia.
Lo curioso es que todo empezó con unos restos encontrados junto a un estanque hace más de una década. Un descubrimiento aparentemente menor que terminó revelando la existencia de un coloso prehistórico capaz de rivalizar con algunos de los gigantes más impresionantes del planeta.