Miles de viajeros buscan formas creativas para reducir el costo de sus vuelos, y el skiplagging se presenta como una opción polémica. Descubre cómo funciona este método, sus riesgos y por qué preocupa a las aerolíneas.
¿Qué es el skiplagging y por qué es tan controversial?

Viajar barato es el objetivo de muchos, y el skiplagging o “vuelos de ciudad oculta” es una estrategia menos conocida pero efectiva. Consiste en comprar vuelos con escalas, pero no tomar el tramo final, ya que las tarifas hacia ciertos destinos con escalas suelen ser más económicas que los vuelos directos.
Por ejemplo, alguien que quiera volar de Madrid a París podría encontrar un vuelo más barato de Madrid a Ámsterdam con escala en París. En este caso, descendería en París, su verdadero destino, sin completar el trayecto hacia Ámsterdam.
Skiplagged, una plataforma fundada en 2013 por Aktarer Zaman, se especializa en identificar estas ofertas. Sin embargo, las aerolíneas prohíben esta práctica y pueden sancionar a quienes la utilicen, desde retirar millas acumuladas hasta emprender acciones legales.
¿Cómo surgió esta estrategia?
El fundador de Skiplagged descubrió este método mientras buscaba vuelos desde Nueva York. Se dio cuenta de que volar con una escala en otro destino era significativamente más barato que un vuelo directo. Esto ocurre porque las aerolíneas establecen sus precios en función de la demanda del mercado, no de la distancia.
Zaman comenzó a desarrollar un programa que facilitara encontrar estas tarifas ocultas. Tras lanzar la plataforma, las aerolíneas como United Airlines y Orbitz intentaron demandarlo, pero el caso atrajo aún más usuarios curiosos y consolidó su modelo de negocio.
¿Es seguro usar skiplagging?
Aunque es una estrategia atractiva, conlleva ciertos riesgos. Las aerolíneas monitorean estas prácticas y podrían penalizar a los pasajeros que las empleen repetidamente. Además, el equipaje facturado puede ser un problema, ya que generalmente llegará al destino final del boleto comprado y no al lugar donde decides descender.
Skiplagged recomienda utilizar este método con precaución y no abusar de él con la misma aerolínea. Según Zaman, más de 12 millones de usuarios han explorado su sitio en el último año, y cada mes alrededor de 25.000 personas reservan vuelos ocultos a través de su plataforma.
Las aerolíneas contraatacan

Las aerolíneas sostienen que el skiplagging afecta sus ingresos. Sin embargo, Zaman argumenta que estas ventas no se habrían concretado de otra forma. Según él, si las aerolíneas quisieran eliminar esta práctica, podrían ajustar sus tarifas y equilibrar los precios de las ciudades de conexión.
Recientemente, American Airlines ganó un juicio contra Skiplagged, alegando infracción de derechos de autor y marcas registradas, pero Zaman asegura que el fallo no afectará la operatividad de su negocio.
¿Llegó para quedarse?
El debate ético sobre el skiplagging persiste. ¿Es justo aprovecharse de un sistema que prioriza el lucro? Para muchos, es una forma de empoderar a los viajeros con opciones más económicas, mientras que otros consideran que pone en riesgo la sostenibilidad de las aerolíneas.
Aunque polémico, este método sigue siendo utilizado por miles de viajeros en busca de vuelos baratos. Pero, como con cualquier estrategia, es fundamental entender los riesgos y actuar con responsabilidad.