Un derivado sintético de la planta de kratom está matando gente en Los Ángeles. El fin de semana las autoridades locales de servicios de salud informaron que hubo tres nuevas muertes por sobredosis vinculadas al compuesto opioide 7-hidroxi mitraginina, o 7-OH.
El Departamento de Salud Pública de Los Ángeles anunció las últimas muertes el viernes 10 de octubre, con lo que el total de muertes informado recientemente en el área es de seis. La mayoría de los fallecidos eran adultos sanos en general, que tenían otras drogas en su organismo, particularmente alcohol. Las agencias de salud federales y locales han empezado a rastrear estos productos de venta ilícita que por lo general contienen mucho más 7-OH que el que se encuentra en la planta de kratom.
“Es esencial que la comunidad entienda que son productos peligrosos que pueden causar sobredosis fatales”, declaró Gary Tsai, Director del área de prevención y control del abuso de sustancias del Departamento de Salud Pública.
Una versión más peligrosa
El kratom es el nombre que se les da a las hojas del ´árbol Mitradyna speciosa. Contiene numerosos compuestos que se combinan para causar un efecto estimulante en bajas dosis, y un efecto como el de los opioides en dosis más altas.
Los que proponen el uso del kratom argumentan desde hace tiempo que la droga, que suele venderse como suplemento dietario o de hierbas, se puede usar sin problemas para el dolor crónico o como tratamiento alternativo para quienes sufren desorden por uso de opioides (las personas que sufren esta afección suelen tomar opioides menos adictivos y perjudiciales para controlar su dependencia). Hasta ahora las agencias de salud no han dicho que eso sea correcto.
Durante años la FDA ha advertido al público que no hay que consumir kratom natural, argumentando que los productos no regulados pueden causar serios riesgos para la salud, como lo hacen otros opioides. Si bien el kratom no es una sustancia regulada, no existe su uso legal en EE.UU., tampoco como suplemento dietario, y algunos estados lo prohibieron.
Pero los potenciales riesgos del kratom natural parecen ser poco en comparación con los productos de 7-OH sintético.
Aunque puede depender de la variedad de que se trate, las hojas de la planta de kratom suelen contener solo un pequeño porcentaje de 7-OH (menos del 2% del total contenido alcaloide).
Sin embargo, los productos sintéticos suelen tener concentración de 7-OH es de dos hasta seis veces mayor a la que se esperaría de los productos naturales de kratom, según un informe reciente de la FDA. En comparación con la mitraginina, principal compuesto alcaloide del kratom, el 7-OH también parece ser más similar químicamente a otros opioides. Estos productos sintéticos pueden causar los mismos síntomas que causa una sobredosis de un opioide clásico, incluyendo insuficiencia respiratoria, y la muerte.
Actuar para prevenir
Este verano la FDA anunció que actuaría para prevenir el uso del 7-OH sintético. Sus acciones incluyen el envío de cartas de advertencia a las compañías que venden estos productos, y la recomendación a la DEA para que la sustancia sintética 7-OH se incluya en la lista de drogas reguladas. Quienes apoyan el uso del kratom natural, como la Asociación Estadounidense del Kratom, también advierten que no hay que consumir kratom sintético, y reciben con agrado la acción de la FDA con respecto a este producto y otros, similares.
Por ahora, sin embargo, los productos siguen disponibles en tiendas de vapeadores, gasolineras, o en Internet. Las autoridades sanitarias de LA han advertido al público para que se abstengan de consumir 7-OH o productos de kratom. Sin embargo, establecen que no se deben usar estos productos por sí solos o sin contar con naloxona (tratamiento de reversión de la sobredosis de opioides) y que deben evitar la combinación de estos productos con otras drogas como el alcohol porque pueden empeorar la sobredosis.