Una nueva guía para tiempos inciertos
En respuesta a la invasión de Ucrania por parte de Rusia y las crecientes tensiones en Europa, Suecia ha publicado una nueva guía titulada En caso de guerra o crisis. Este manual, distribuido por la Agencia Sueca de Contingencias Civiles, ofrece consejos sobre cómo prepararse para emergencias, desde detener hemorragias hasta qué alimentos almacenar. La publicación también incluye instrucciones sobre cómo interpretar las sirenas de emergencia y un mensaje claro: “Si Suecia es atacada, todos deben hacer su parte para defender la independencia y la democracia del país.”
Este relanzamiento no es algo nuevo para Suecia, que tiene una larga historia de preparar a sus ciudadanos para posibles conflictos, especialmente con Rusia. La guía actualiza un esfuerzo histórico que comenzó durante la Segunda Guerra Mundial y continuó durante la Guerra Fría.
Orígenes de la guía: “Si viene la guerra”
La primera versión de esta guía, lanzada en 1943 bajo el título Si viene la guerra, se publicó en un momento en que Suecia mantenía su neutralidad. Con el tiempo, el manual fue revisado para abordar los temores de una invasión soviética y el riesgo de guerra nuclear. Su mensaje central era claro: los ciudadanos no debían rendirse si su país era ocupado. En su lugar, debían resistir de cualquier forma posible, contribuyendo incluso en pequeños actos de oposición.
Mientras que en Estados Unidos el debate sobre la construcción de refugios nucleares quedó en manos de los ciudadanos, Suecia adoptó un enfoque colectivo, construyendo búnkeres comunitarios de alta calidad. Algunos, como uno en Estocolmo, incluían aulas, teatros y gimnasios, mostrando una clara apuesta por el bienestar de la población incluso en tiempos de crisis.
Regreso de las tensiones: el “nuevo” contexto de la Guerra Fría
Tras la caída de la Unión Soviética en 1991, la distribución de estos manuales cesó. Pero el panorama cambió drásticamente con el aumento de las tensiones geopolíticas en las últimas dos décadas. En 2018, Suecia comenzó a reintroducir este tipo de materiales, anticipando un clima político más inestable.
La invasión rusa de Ucrania en 2022 reafirmó estos temores. Países como Finlandia, que comparte frontera con Rusia, nunca dejaron de estar alerta, y sus ciudadanos han mantenido una mentalidad más preparada para el conflicto. Según Ilmari Kaihko, profesor de estudios de guerra, “en Finlandia siempre se entendió que la guerra era una posibilidad, mientras que Suecia necesitó un sacudón para darse cuenta de que esto podía suceder.”
Una lección para el futuro
En este contexto de incertidumbre global, con Suecia ahora como miembro de la OTAN, la guía representa no solo un recurso práctico sino también un llamado a la resiliencia colectiva. Las tensiones actuales, sumadas a la incertidumbre sobre el futuro de las alianzas geopolíticas, hacen que prepararse para lo inesperado sea más relevante que nunca.
El regreso de estas tradiciones de defensa civil subraya un hecho claro: el mundo está cambiando, y Suecia está decidida a que su población esté lista para enfrentar lo que venga.