La Microsoft Surface original era muchas cosas pero, por encima de todas, era un producto inusual que difuminaba las líneas entre portátil y tableta de un modo que no iba a ser del gusto de todos. Surface Pro 2 mejora muchos aspectos de su predecesora, pero el concepto sigue un poco en tierra de nadie.

Qué es

El segundo golpe de Microsoft en su lucha por crear un dispositivo para gobernarlos a todos. Es un laptop que quiere ser una tableta que quiere ser un laptop. También es una secuela que intentará levantar las ventas de la primera entrega.

Para quién es

Para personas a las que les resulta impensable la idea de tener un portátil y una tableta aparte. Para gente que quiera un portátil completo en el mínimo tamaño posible. Para artistas que quieran un equipo con stylus sensible a la presión. Para gente del futuro.

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Por qué es importante

Como Windows 8.1, la Surface Pro 2 representa una oportunidad para Microsoft. Es una oportunidad para refinar su evolución en hardware y terminar de dar ese salto hacia la hibridación definitiva entre tableta y PC.

La manera en que Microsoft ha concebido la Surface Pro 2 nos dice mucho de en qué momento está este salto evolutivo. La compañía ha detenido su avance y está esperando (probablemente dando golpecitos de impaciencia con el pie) a que las necesidades de los usuarios se pongan a la altura de su visión del futuro.

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Diseño

La Surface Pro 2 es virtualmente idéntica a su predecesora. Ambas tienen una pantalla de 10 pulgadas 1080p unida al mismo chasis maravillosamente diseñado, aunque un poco demasiado pesado. Ambos modelos pesan en torno a 900 gramos, lo que es muy razonable para un portátil, pero no tanto para un tablet. Por ponerlo en perspectiva, es un peso que está entre los 500-600 gramos de un tablet, y los 1.000-1500 gramos de un ultrabook.

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Las dos generaciones de Surface integran una carcasa de magnesio acabada en negro y muy resistente. Todos los puertos y botones están exactamente en el mismo lugar. El parecido tampoco debe ser tomado como algo negativo. El diseño de la Surface original es bueno, y Microsoft no ha considerado oportuno hacerle cambios esta vez.

La única diferencia externa es el soporte desplegable de la nueva Surface Pro 2, que ahora cuenta con dos inclinaciones fijas. La invariabilidad puede deberse a una extraordinaria confianza en que su diseño es acertado, o a una extraordinaria falta de inspiración. Considerando el tiempo que ha invertido Microsoft en Surface, nos inclinamos a creer que se trata de la primera opción.

Usando la Surface Pro 2

La experiencia de usar la Surface Pro 2 en toda su gloria futurista es, en buena parte, la misma que la de usar la Surface Pro original. El modelo anterior era la apuesta de Microsoft por diseñar un laptop-tablet de uso profesional y Surface Pro 2 no se aleja de ese camino. Los pocos cambios que se han llevado a cabo afectan el cuerpo de la Surface Pro, pero no a su espíritu.

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El mayor de esos cambios y la única diferencia funcional es el mencionado soporte de dos posiciones. El nuevo ángulo de 40 grados es, de hecho, mucho mejor que el anterior ya que así la pantalla se orienta a tus ojos, no a tu pecho. Sin embargo, ese cambio por sí solo no hace que la Surface Pro 2 sea un buen dispositivo, uno divertido de usar, o que el público prefiera sobre otros modelos.

Aún sigue existiendo una sensación de precario equilibrio cuando intentamos utilizar ese soporte sobre las piernas. Es un poco frustrante que un dispositivo llamado a reemplazar a un portátil no sea capaz de sostenerse en una posición típica de los portátiles.

También es bastante fácil que el soporte se deslice accidentalmente de la posición alta a la baja a poco que intentemos conectar unos auriculares o una pantalla. No es un problema terrible, pero si suficiente como para sobresaltarnos cada vez que ocurre. En este sentido, la primera Surface daba más sensación de solidez.

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Las tripas de la Surface Pro 2 se han mejorado en la medida que todos esperábamos. El anterior procesador Intel Core i5 Ivy Bridge ya era capaz de mover el dispositivo con facilidad. El nuevo Intel Core i5 de la generación Hasswell es aún mejor. Eso sí, no encontraréis apenas diferencia a la hora de cargar el interfaz Metro o las aplicaciones tipo tablet porque el procesador anterior ya era mucho más potente de lo necesario.

Igualmente, la Surface Pro 2 tiene más de lo necesario a la hora de mover aplicaciones de escritorio más complejas como Photoshop o videojuegos. Hemos sido capaces de ejecutar Crysys 2 o Borderlands 2 con las especificaciones gráficas de mayor calidad; y juegos más recientes, como Bioshock Infinite, se han ejecutado sin problemas en calidad media o baja.

Por supuesto, el rendimiento de Surface Pro 2 aguanta perfectamente el trajín del día a día, aunque echamos de menos algo más de autonomía. Hemos logrado trabajar con el dispositivo durante tres horas y media con una media de 10-15 pestañas abiertas en Chrome, y una salida de vídeo a un monitor. Esto es más o menos lo mismo que conseguimos sacar de la Surface Pro original, lo que no deja de ser un poco raro teniendo en cuenta que Hasswell tiene mucho menos consumo energético. Ejecutando vídeo en Youtube ambas generaciones siguen dando la misma marca: dos horas y media.

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Surface Pro 2 viene con Windows 8.1 preinstalado. La actualización ofrece algunos cambios que benefician la experiencia con el interfaz Metro, algo importante teniendo en cuenta que es la cara visible del dispositivo como tablet.

Se puede utilizar la interfaz táctil con el modo escritorio. Todos hemos intentado esto una y otra vez y nos hemos vuelto locos una y otra vez. Los pequeños botones de Windows en su modo tradicional, nuestros dedos gordos, y el stylus que nunca está donde lo dejamos nos hará desistir una vez más.

Entonces volveremos a la interfaz táctil de Windows 8.1, y nos volveremos a preguntar para qué necesitamos un Intel Core i5 Hasswell en ese tablet aparte de para hacer el dispositivo más grueso, más pesado y un poco más cálido al tacto. La respuesta, por supuesto, está en que no lo necesitas en absoluto, salvo por esos momentos en los que utilizas ese tablet tan grande y pesado como portátil.

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Accesorios

Touch Cover 2

Los avances más notables de Surface Pro 2 vienen de sus accesorios. El teclado Touch Cover 2 es cómodo. ¡En serio! Lo es. Eso sí, la sensación rara de teclear sobre una superficie plana sin partes móviles persiste. Sigue siendo muy fácil equivocarnos de posición, escribir una errata seguida de un montón de ++++++ intentando borrar la errata, y acabar jurando en hebreo antiguo. Con todo, el nuevo Touch Cover es más intuitivo y ágil. Algo tendrán que ver los 1.100 sensores táctiles que sustituyen a los 80 del primer modelo. Sea como sea, notarás la diferencia.

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Especificaciones aparte, el teclado es mejor y, mientras seas capaz de localizar la posición de las teclas principales, todo irá bien. Sigue existiendo una curva de aprendizaje (siempre la habrá) pero ahora es mucho más suave y corta.

No todo son buenas noticias. El Touch Cover original se sentía delicado y frágil, y su sucesor no es más sólido. De hecho parece incluso más flexible que su predecesor. Habrá que dejar pasar más tiempo para medir su resistencia.

Type Cover 2

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Las teclas del nuevo Type Cover tienen menos recorrido que las de la primera versión. Esto hace que la funda parezca más sólida, pero también da una falsa sensación de seguridad que nos hará llenar el texto de erratas por intentar correr antes de aprender a caminar. Casi parece más fácil teclear en el Touch Cover 2, por la necesidad de estar más concentrados en donde ponemos los desos. Afortunadamente, tras unas horas o días de entrenamiento, la experiencia de teclear con el Type Cover 2 es igualmente buena.

Como extra, ambos teclados cuentan ahora con una retroiluminación bastante potente, y que no añade un grosor perceptible a los teclados. Según Microsoft, el Touch cover 2 es, de hecho, más fino que su predecesor, pero la diferencia no se aprecia a simple vista.

El touchpad de ambos teclados es muy pequeño. Por supuesto, estamos ante dispositivos táctiles, así que tampoco es el fin del mundo, pero el que haya una alternativa no debería implicar reducir otra prestación. Además, los viejos hábitos tardan en morir, y siempre viene bien tener un puntero de precisión cuando navegamos por el escritorio. Está el Stylus, es cierto, pero... ¡Maldita sea! ¿Donde he puesto el stylus? Debería estar aquí, en alguna parte.

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Stylus

Hablando del stylus, si no lo pierdes inmediatamente, descubrirás que el stylus de la Surface Pro 2 es exactamente igual que el de la Surface Pro 1, incluyendo la horrible manera que tiene de sujetarse al puerto de carga de la tableta. Si conectamos un monitor externo, ya no podemos fijar el stylus. Un sinsentido.

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El problema de este anclaje es que la próxima vez que realmente vayas a utilizar el Stylus ya no estará ahí ¿Por qué? Porque su absurdo sistema de anclaje es completamente incompatible con sujetar la Surface Pro 2 como un tablet. En cuanto sujetes el dispositivo, el stylus te estorbará tanto en su posición que lo soltarás, lo dejarás en algún sitio y olvidarás dónde estaba.

Si logras encontrarlo, es cierto que funciona estupendamente, pero su integración con el resto del dispositivo es lo que te acabará volviéndo loco.

Touch Cover y Type Cover Wireless adapter

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Ahora tenemos la posibilidad de utilizar ambos teclados de manera completamente inalámbrica mediante un adaptador. Dicho adaptador es una especie de tubo metálico fino que se carga mediante MicroUSB, y nos da hasta ocho horas de libertad inalámbrica. La buena noticia es que es un extra muy cómodo.

La mala es que no está incluido ni en la Surface Pro 2 ni en los teclados. El Touch Cover 2 cuesta 120 dólares, el Type Cover 2 cuesta 130 dólares, y el adaptador inalámbrico 60 dólares. Teniendo en cuenta que un teclado es casi obligatorio en la Surface, el gasto extra pone al dispositivo en la misma línea que muchos portátiles realmente competitivos.

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Nos gusta

La Surface Pro 2 es una dispositivo precioso. El año que ha pasado desde su aparición no ha mermado su atractivo. Según la ves, quieres utilizarla. Es uno de esos dispositivos con los que crees que puedes mantener una relación tensa, pero duradera, y hasta ponerle un nombre.

Por otra parte, la Surface Pro 2 es un portátil potente, lo suficientemente potente como para ejecutar videojuegos. La integración de Hasswell mejora la autonomía en reposo, y le da un empujón más que fuerte a la potencia gráfica. En esencia, lo que hacía maravillosa a la primera Surface sigue estando aquí, con los añadidos de un nuevo ángulo de soporte y más potencia interna.

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No nos gusta

Igualmente, todo lo que no nos gustaba de la primera Surface, sigue estando aquí. La Surface Pro 2 es un gran tablet, y también un gran laptop, pero el tejido que conecta ambos mundos no es sólido, y eso acaba por debilitar ambos lados. El dispositivo está diseñado para ser utilizado sobre una mesa en modo portátil, y para ser sujetado con dos manos en modo tableta. Cualquier otro uso queda excluido de esta ecuación.

En otras palabras, es posible que lo que hace bueno a un portátil sea precisamente lo que lo diferencia de una tableta, y viceversa. La Surface Pro 2 es un dispositivo muy caro que está tan a medio camino que probablemente no convence ni como tableta ni como portátil.

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¿Me lo compro?

Si no encontraste motivos para comprar la primera Surface, no encontrarás motivos para comprar esta. Sigue siendo un dispositivo pensado para profesionales que necesitan una portabilidad extrema unida a un sistema operativo de escritorio, o bien un stylus sensible a la presión con el que dibujar. En esos escenarios, la Surface ya destacaba, y la Surface 2 no hace sino mejorar.

Para la mayor parte de los consumidores, sin embargo, probablemente no merezca la pena. Su precio de partida de 879 euros / 900 dólares a los que hay que sumar 120 o 130 euros/dólares de teclado exceden los de cualquier tablet. Sus prestaciones, además, no son mejores que las de otras tabletas.

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La Surface Pro 2 es probablemente el ejemplo de por qué no puede existir un dispositivo universal que venga bien a todos. Sencillamente porque cada persona tiene necesidades muy específicas. Eso no quita que la apuesta de Microsoft no pueda ser el futuro pero eso será, probablemente, en el futuro.

Especificaciones

  • Pantalla: 10.6 pulgadas ClearType 1920x1080 (207PPI)
  • Procesador: Intel Core i5 Haswell
  • Gráficos: Intel HD Graphics 4000
  • Memoria: 4GB
  • Almacenamiento: 64GB SSD
  • Puertos: USB 3.0, ranura para tarjetas microSDXC, entrada de auriculares, Mini DisplayPort, Cover port
  • Cámaras: dos Lifecam HD 720p
  • Dimensiones: 274,5 x 173 x 13,4 mm
  • Peso: 907 gramos
  • Precio: 900 dólares + 120 dólares de la Touch Cover, o 130 de la Type Cover