Aunque las autoridades no saben cuántos ciervos mataron ilegalmente, durante nueve años, David Berry y sus dos hijos los cazaban por la noche para luego cortarles la cabeza y las astas, dejando los cuerpos en descomposición donde caían. Su condena ahora resulta insólita. Según ha explicado a los medios Randy Doman, jefe de división del…