Hasta hace muy pocos años era recurrente en el campo de la psicología la pregunta acerca de su nombre real. ¿De verdad se llamaba Albert? Y si es así, ¿qué fue de él? ¿Cómo ha “evolucionado”? En el año 2008 el puzzle parecía resolverse, pero para los anales de la historia quedará lo que hicieron…