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Ciencia

Dos científicos vinculados a los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. están acusados de introducir muestras de viruela del mono sin autorización. Las autoridades aseguran que ocultaron los viales al pasar por el aeropuerto

El caso comenzó con una inspección rutinaria tras un vuelo procedente de África. Ahora, los investigadores federales sostienen que los acusados transportaban muestras biológicas sin los permisos obligatorios exigidos por las autoridades sanitarias estadounidenses.
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Un viaje de investigación que parecía rutinario ha terminado convirtiéndose en un caso federal que involucra a dos científicos vinculados a los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), una de las instituciones biomédicas más importantes del mundo. Las autoridades estadounidenses los acusan de haber ingresado al país con muestras relacionadas con la viruela del mono sin contar con los permisos requeridos y de haber ocultado esa información durante los controles aduaneros.

El caso ha llamado la atención no solo por la naturaleza de las muestras, sino también porque ambos investigadores cuentan con experiencia precisamente en el estudio de enfermedades infecciosas y agentes virales.

Una inspección aeroportuaria que terminó en una investigación federal

Dos científicos vinculados a los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. están acusados de introducir muestras de viruela del mono sin autorización. Las autoridades aseguran que ocultaron los viales al pasar por el aeropuerto
© CDC.

Según la documentación presentada por las autoridades estadounidenses, Vincent Munster y Claude Kwe fueron interceptados en enero tras aterrizar en el Aeropuerto Metropolitano de Detroit, en Michigan.

Los investigadores regresaban de una estancia de nueve días en la República del Congo y habían realizado una escala previa en París antes de llegar a Estados Unidos.

Durante los controles de entrada al país, vmbos declararon que no transportaban materiales biológicos, una afirmación que posteriormente fue cuestionada por los investigadores federales.

De acuerdo con la acusación, agentes del FBI concluyeron que los científicos llevaban varios viales que contenían muestras inactivadas del virus de la viruela del mono, también conocido como mpox.

El punto central del caso no es el virus, sino los permisos

Dos científicos vinculados a los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. están acusados de introducir muestras de viruela del mono sin autorización. Las autoridades aseguran que ocultaron los viales al pasar por el aeropuerto
© CDC / Cynthia S. Goldsmith.

Las autoridades no han acusado a los investigadores de intentar introducir una enfermedad activa en territorio estadounidense ni de poner en marcha ningún tipo de experimento clandestino.

El foco de la investigación se encuentra en otro aspecto: el cumplimiento de los protocolos de importación de material biológico. La legislación estadounidense exige autorizaciones específicas emitidas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para transportar determinados patógenos a través de las fronteras del país, incluso cuando se trata de muestras utilizadas con fines científicos.

Según la acusación, los científicos no disponían de esos permisos en el momento de ingresar al país. La documentación judicial también señala que, cuando fueron interrogados sobre el transporte de tubos de ensayo, uno de los investigadores afirmó que realizaba este tipo de traslados con frecuencia y que la documentación correspondiente se encontraba almacenada en su ordenador portátil.

Los investigadores niegan las acusaciones

Dos científicos vinculados a los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. están acusados de introducir muestras de viruela del mono sin autorización. Las autoridades aseguran que ocultaron los viales al pasar por el aeropuerto
© Gobierno de Salta.

Los dos científicos han rechazado públicamente las acusaciones. Según declaraciones recogidas por distintos medios estadounidenses, ambos niegan haber regresado con muestras biológicas y rechazan la versión presentada por las autoridades federales.

Por el momento, los documentos judiciales no detallan por qué los investigadores habrían querido trasladar los viales al laboratorio ni cuál era el objetivo específico de las muestras presuntamente transportadas.

Lo que sí consta en la acusación es que ambos poseen experiencia profesional en el estudio de enfermedades virales, incluida la viruela del mono.

Un caso que podría tener implicaciones más amplias

La investigación llega en un momento en el que los controles sobre el transporte internacional de muestras biológicas se han endurecido considerablemente. Las autoridades sanitarias consideran que los permisos y protocolos no son una mera formalidad administrativa, sino una herramienta esencial para garantizar la trazabilidad de materiales potencialmente sensibles y reducir riesgos asociados al manejo de agentes biológicos.

Por ese motivo, incluso cuando las muestras están inactivadas y destinadas a la investigación científica, los procedimientos de importación suelen estar sujetos a normas estrictas.

Ahora será un tribunal federal el encargado de determinar qué ocurrió realmente durante aquel viaje y si los investigadores incumplieron la normativa estadounidense. Lo que comenzó como el regreso de una expedición científica en África ha terminado convirtiéndose en un caso que enfrenta a dos investigadores con las autoridades federales y que vuelve a poner el foco sobre los complejos controles que rodean al transporte internacional de materiales biológicos.

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