Cuando se habla de lujo en el sentido más
extremo, probablemente los aviones privados estén los primeros en las
listas. Sin embargo, sólo uno puede ocupar el primer lugar: este Boeing 787
Dreamliner privado va tan “sobrado”, que la primera clase de un avión parece clase turista.
La pieza visual es un tour por la
imponente aeronave, apodada “the flying penthouse”, donde se puede apreciar el
increíble salón de entretenimiento con el que cuenta, estudio, comedores
dedicados, un dormitorio principal en suite (con televisor de 42 pulgadas),
vestidor y un enorme baño completo con ducha.
Se trata de un Boeing 787 Dreamliner
remodelado, normalmente un avión comercial que transporta entre 240 y 335
pasajeros. Sin embargo, este se ha transformado en un jet privado para 40
pasajeros, y está tan bien equipado que se asemeja a un hotel de cinco estrellas. De hecho,
se anuncia como el Boeing 787 Dreamliner más grande y lujoso del planeta.
El avión cuesta cerca de 300 millones de
euros, aunque se puede alquilar a precios prohibitivos: desde 22 mil euros la
hora (o 560 euros por persona si se llena con la cantidad máxima).
La firma Pierrejean ha diseñado el interior, especialistas en diseño de yates y aviones, con techos abovedados, pisos de madera, puertas de madera
esculpida y alfombras hechas a mano. Los pasajeros pueden controlar la
iluminación, las pantallas de televisión, las persianas y solicitar la atención
de los auxiliares de vuelo a través de tablets.
El salón principal tiene capacidad para
hasta 16 personas a la vez, con sofás y dos mesas de comedor. En el centro hay
un sofá cama que se separa en dos sofás con solo tocar un botón.
En definitiva, una bestia del aire
convertida en el más excesivo de los lujos. Suponemos que dirigido a un
público que está “harto” de la “primera clase”, pero que los ahorros no le dan para
tener un B787 Dreamjet personal. [Digg]