“Mamá, ¡ese vecino loco está jugando con la fusión nuclear otra vez!”
Un análisis de más de 200.000 conversaciones reales muestra que los modelos de IA rinden peor en diálogos largos que en preguntas aisladas. Microsoft Research y Salesforce han medido cómo la fiabilidad se desploma en interacciones de varios turnos. El problema no es que “se vuelvan tontos”, sino cómo gestionan el contexto.
Durante décadas, la ficción imaginó un futuro dominado por máquinas inteligentes. Hoy, ese escenario vuelve al centro del debate con nuevos avances tecnológicos. Mientras algunos lo consideran exagerado, otros advierten que ciertas señales podrían estar indicando que algo más profundo está en marcha.
Los fabricantes de vehículos eléctricos en China están entrando en la robótica humanoide con una ventaja que pocos países pueden igualar: infraestructura ya construida. Firmas de análisis lo confirman. Lo que no está claro es si esa ventaja sirve cuando el desafío deja de ser industrial y pasa a ser cognitivo y físico.
En una reciente aparición el CEO de OpenAI Sam Altman dijo que era una idea “ridícula”
El CEO de OpenAI, ingenioso, descartó las preocupaciones por el impacto ambiental de la IA con una simple frase
Un nuevo diseño de chip inspirado en el cerebro humano permite a los sistemas de visión artificial detectar el movimiento de forma continua, sin esperar a fotogramas. El resultado es una percepción varias veces más rápida que la actual, con implicaciones directas para coches autónomos, robots industriales y máquinas que interactúan con personas.
Una nueva tecnología inspirada en el cerebro humano está cambiando la forma en que las máquinas perciben el movimiento. Lo que antes tomaba tiempo ahora ocurre casi al instante, abriendo la puerta a sistemas mucho más rápidos, precisos y sorprendentemente eficientes.
En sedimentos de la costa de Oregón, los investigadores identificaron microorganismos capaces de transportar electrones a lo largo de filamentos biológicos. El fenómeno no sustituye mañana al cableado de cobre, pero abre una vía inesperada para diseñar materiales conductores inspirados en sistemas vivos.
Una compañía tecnológica con sede en Madrid ha desarrollado un sistema capaz de localizar vehículos y astronautas en la superficie lunar con precisión métrica, incluso sin una constelación de satélites como la que usamos en la Tierra. Las primeras pruebas en entornos reales apuntan a un cambio profundo en cómo se planificarán las misiones del futuro.
No se trata solo de nuevos puestos, sino de nuevas habilidades que hoy no están bien distribuidas. El informe del Foro Económico Mundial anticipa un cambio profundo en el mercado laboral global que obliga a la región a repensar cómo forma talento y cómo evita quedarse en la periferia de la economía digital.
Un ambicioso proyecto de combustibles sintéticos enfrenta a dos ciudades separadas por un río. Inversión récord, empleo y transición energética chocan con turismo, paisaje y memoria de viejos conflictos.
El proyecto busca reducir accidentes y pérdidas que superan los 17.000 millones de dólares al año. Su sistema de monitoreo continuo y análisis predictivo podría expandirse a minería, brigadas forestales, transporte y operaciones en condiciones extremas.
En los pantanos del sur de Florida ya no solo se mueven serpientes gigantes, caimanes y aves zancudas. Desde hace unas semanas, también hay conejos que no existen en la naturaleza: son robots solares, con cámaras e inteligencia artificial, diseñados para atraer a uno de los depredadores más problemáticos del ecosistema.
Gracias a una colaboración entre arqueólogos y tecnología de vanguardia, la inteligencia artificial ha revelado 303 nuevos geoglifos ocultos en el desierto de Nazca, Perú. Un hallazgo que cambia la forma en que entendemos uno de los enigmas más fascinantes de la arqueología mundial.
Tras un año de euforia por modelos abiertos y salidas a bolsa, voces clave del ecosistema chino de IA advierten que el liderazgo estadounidense en modelos de vanguardia sigue siendo difícil de alcanzar. Las restricciones en chips y capital marcan el ritmo real de la competencia tecnológica.
La urbe futurista que Arabia Saudí presentó como una revolución urbana se está desmoronando antes de existir. The Line, concebida para extenderse 170 kilómetros en el desierto, apenas ha levantado 2,4. Entre recortes, fuga de inversores y costes irreales, el proyecto estrella del príncipe heredero se ha convertido en un recordatorio de que ni siquiera el poder puede doblar las leyes de la física.
La inteligencia artificial acaba de cruzar una línea simbólica —y técnica— clave: ayudar a decidir por dónde se mueve un robot a 225 millones de kilómetros de la Tierra. En diciembre de 2025, la NASA probó por primera vez rutas marcianas planificadas por IA. El experimento fue pequeño. El mensaje, enorme.
Investigadores descubrieron el primer malware para Android que integra IA generativa dentro de su ejecución. Usa Gemini para analizar la pantalla en tiempo real y decidir cómo mantenerse activo. No es ciencia ficción: es el inicio de una nueva generación de amenazas móviles
Hasta ahora, el impacto ambiental de los cohetes al reingresar en la atmósfera era un punto ciego de la ciencia. Un nuevo estudio ha logrado medir por primera vez una “firma química” dejada por una etapa de un lanzador orbital, abriendo una pregunta incómoda sobre qué ocurre con los residuos invisibles de la carrera espacial.