La embarcación diseñada por el finlandés Lukas Sjöman completó una extensa travesía utilizando únicamente energía solar, baterías y propulsión eléctrica, demostrando hasta dónde puede llegar la electrificación cuando el diseño del barco está pensado para consumir la menor cantidad de energía posible.
Robert Goddard lanzó en 1926 un pequeño cohete en un huerto de Massachusetts y cambió para siempre la historia de la exploración espacial. Lo que entonces parecía una excentricidad terminó convirtiéndose en la base técnica de la carrera lunar, los satélites y los cohetes reutilizables.
Las cifras del mercado laboral español dibujan una paradoja incómoda. El trabajo remoto sigue existiendo, pero ya no se ofrece con la misma naturalidad ni con la misma ambición con la que llegó a presentarse como el gran modelo del futuro.
Un vehículo submarino autónomo consiguió localizar su barco, aproximarse, engancharse y regresar a cubierta sin que ningún operador tomara los controles. La prueba realizada por Impossible Metals frente a Canadá resuelve uno de los grandes obstáculos de la robótica oceánica y podría permitir misiones submarinas mucho más autónomas y frecuentes.
Los chips cerebrales parecían una idea lejana reservada a experimentos y promesas futuristas. Pero China nunca dejó de trabajar en ellos. Ahora, con implantes aprobados y pacientes reales, la carrera por conectar el cerebro con las máquinas entra en una nueva fase.
La idea suena absurda, pero tiene lógica científica. Un equipo de investigadores propone usar bacterias, suelo marciano y residuos humanos para fabricar materiales de construcción directamente en Marte, evitando uno de los mayores problemas de cualquier futura colonia: cómo levantar refugios sin transportar media civilización hasta allí.
Investigadores de la Universidad Tecnológica Nanyang de Singapur han desarrollado una aeronave totalmente eléctrica capaz de despegar y aterrizar en vertical. El prototipo fue probado y validado con apoyo del Centro Aeroespacial Alemán y muestra cómo la electrificación empieza a abrirse paso también en uno de los sectores más difíciles: la aviación.
Un equipo internacional ha desarrollado un método de inteligencia artificial que permite enseñar a caminar a robots de seis patas utilizando apenas unos pasos registrados de un insecto palo. El sistema aprendió en aproximadamente una hora, pudo moverse por terrenos irregulares y siguió avanzando incluso después de perder una extremidad.
El proyecto Castor debía reforzar la seguridad energética de España almacenando gas bajo el Mediterráneo, pero terminó convertido en uno de los mayores fiascos de infraestructura del país. Nunca llegó a operar comercialmente, provocó más de un millar de terremotos y, trece años después de su paralización, continúa generando una factura que seguirá teniendo consecuencias hasta 2044.
No es una advertencia sobre un problema lejano. Según la propia industria que impulsó el boom de la inteligencia artificial, el apagón ya empezó a gestarse y el año que viene se va a sentir en serio
Cuanto más la usan y mejor la conocen, menos confían en ella. Los datos de Gallup revelan una paradoja que ningún analista había anticipado: el grupo etario más familiarizado con la inteligencia artificial generativa es, también, el que más rápido se desilusionó con sus promesas
El acuerdo entre Nicaragua y el fabricante chino Yutong para renovar la flota de transporte público del país sigue creciendo mes a mes. Lo que en enero de 2026 se presentó como un plan de 600 unidades para todo el año terminó siendo apenas la primera etapa visible de un proceso mucho más grande: para septiembre, el propio gobierno confirmó haber recibido más de 2500 autobuses, con otros 700 previstos antes de que termine el año
MOVA presentó en IFA 2026 una nueva generación de robots capaces de interactuar físicamente con su entorno. Entre las novedades aparecen aspiradores con sensores táctiles, cortacéspedes con brazos intercambiables, sistemas de comunicación submarina y una mano robótica capaz de ajustar automáticamente la fuerza con la que agarra cada objeto.
Cuando un terremoto de gran magnitud golpea una ciudad, casi siempre corta la electricidad al mismo tiempo. Eso es un problema serio para buena parte de los sistemas modernos de protección sísmica, que dependen de sensores y controles electrónicos para reaccionar. Un profesor de ingeniería civil de los Emiratos Árabes Unidos patentó un dispositivo que evita ese punto débil por completo: no usa ni un solo cable, porque toda su física ocurre en el roce entre bolitas de acero
Gemini 3.8 Flash y Muse Spark 1.3 no lideran todos los benchmarks, pero ofrecen un rendimiento peligrosamente cercano al de los mejores modelos de OpenAI y Anthropic por una fracción de su precio. En la era de los agentes autónomos, esa diferencia puede cambiar por completo la competición.
La Armada alemana realizó dos lanzamientos del Naval LORA desde la fragata Sachsen-Anhalt en el Atlántico Norte. Las pruebas terminaron con impactos exitosos y Berlín ahora estudia avanzar con su adquisición, que otorgaría a sus buques una capacidad de ataque terrestre a cientos de kilómetros.
Investigadores japoneses desarrollaron un sistema capaz de generar potentes campos magnéticos durante ensayos hipersónicos. La tecnología busca modificar la capa de plasma que rodea a una nave durante la entrada atmosférica y podría, en el futuro, reducir parte de las enormes cargas térmicas que deben soportar los vehículos espaciales.
Un error en varias cuentas de X volvió a poner el foco sobre la amplificación automatizada de mensajes. Estudios recientes muestran que los bots todavía dejan patrones identificables, pero la inteligencia artificial generativa ya puede crear usuarios, personalidades y hasta conversaciones completas capaces de confundirse con intercambios humanos.
Investigadores plantean que la interacción frecuente con sistemas de inteligencia artificial podría modificar poco a poco nuestra forma de comunicarnos y presentarnos ante los demás. El fenómeno, denominado “humanidad robotoide”, surgiría cuando empezamos a adaptar nuestro comportamiento a aquello que las máquinas pueden interpretar y responder con mayor facilidad.
OpenAI presentó su modelo más avanzado hasta la fecha, capaz de controlar ordenadores y completar tareas complejas con poca intervención humana. El salto promete transformar el trabajo con inteligencia artificial, aunque también abre nuevas dudas sobre seguridad, supervisión y hasta dónde podemos confiar en agentes cada vez más autónomos.