El Vaticano sorprendió al invitar a Christopher Olah, investigador de Anthropic y experto en redes neuronales, a la presentación de Magnifica Humanitas, la primera encíclica del papa León XIV sobre inteligencia artificial. Su presencia reflejó una preocupación creciente dentro de la industria: los modelos de IA son cada vez más potentes, pero ni siquiera sus creadores entienden completamente cómo funcionan.
El robot SeeLight S1 quiere convertirse en el gran asistente doméstico del futuro en China. Puede freír huevos, tender ropa y cargar una lavadora, pero ahora deberá enfrentarse al entorno más difícil imaginable para una inteligencia artificial: la vida cotidiana dentro de una casa real.
Un equipo de la Universidad de California Davis desarrolló un chip de 0,4 milímetros cuadrados que reemplaza los espectrometros de laboratorio tradicionales — aparatos del tamaño de una valija que cuestan miles de dólares. Usando 16 fotodetectores de silicio y una red neuronal, el chip puede analizar la composición química de materiales en luz visible e infrarroja sin ninguna óptica voluminosa
Investigadores, moderadores de Reddit y hasta parlamentarios británicos empiezan a mostrar el mismo síntoma: los humanos están adoptando, sin querer, las muletillas y giros lingüísticos de los chatbots. La frontera entre cómo escribimos y cómo escribe la IA nunca ha sido tan difusa.
La inteligencia artificial todavía escribe de forma repetitiva y predecible, pero los sistemas creados para detectarla tampoco funcionan bien. El resultado es un escenario caótico donde autores humanos son acusados de usar IA y relatos sospechosos consiguen reconocimiento en concursos internacionales.
El llamado “Odómetro Cósmico” utiliza datos astronómicos para calcular cuánto se ha desplazado la Tierra (y tú con ella) desde el día de tu nacimiento. También revela tu edad en otros planetas, la distancia a las sondas Voyager y hasta por qué tus pies son más jóvenes que tu cabeza.
¿Por qué querría la gente escuchar basura?
Investigadores del MIT desarrollaron un dispositivo experimental que libera agua atrapada en materiales absorbentes mediante vibraciones ultrasónicas. A diferencia de los métodos tradicionales, no necesita horas de sol ni condiciones climáticas favorables: extrae agua casi al instante, con muy poca energía y multiplicando por 45 la eficiencia. Un avance que podría transformar regiones afectadas por la sequía.
Investigadores de la Universidad de Pennsylvania usaron inteligencia artificial para procesar más de cinco años de experiencias reales de casi 70.000 usuarios de fármacos GLP-1 en Reddit. Lo que encontraron fue una lista de síntomas que los prospectos no mencionan: irregularidades menstruales, escalofríos, sofocos, ansiedad, insomnio y síntomas psiquiátricos que en algunos casos llevan a los pacientes a abandonar el tratamiento
Ruby fue sinónimo de elegancia, productividad y una forma casi artística de programar. Pero el tiempo no pasó en vano. Mientras otros lenguajes evolucionaron para adaptarse a nuevas demandas de rendimiento, escalabilidad y seguridad, Ruby quedó atrapado entre la nostalgia de sus defensores y un mercado que empezó a mirar hacia otro lado. Rails logró mantenerlo vivo. Aunque cada vez con más dificultad.
El conflicto en Ucrania convirtió a los drones en protagonistas absolutos del campo de batalla, pero una nueva generación de armas amenaza con romper esa ventaja. Láseres de alta energía y pulsos electromagnéticos capaces de inutilizar circuitos enteros están empezando a perfilar una guerra aérea más barata, más automatizada y mucho más difícil de anticipar.
El problema de las baterías no termina cuando dejan de funcionar. Un nuevo método desarrollado en Rice propone algo distinto: recuperar casi todos sus materiales con menos energía, menos químicos agresivos y una idea que puede cambiar la industria del reciclaje.
Un experto en inteligencia artificial ha planteado un escenario extremo, pero inquietantemente coherente: una humanidad cada vez menos necesaria en un mundo automatizado hasta el punto de colapsar demográficamente. No por una guerra de máquinas, sino por una sustitución lenta, estructural y casi invisible.
Forum es una versión aparte de Facebook Groups, que suma asistentes de IA
La compañía responsable de la herramienta decía que “su misión era contar todo lo que tenga valor en el mundo”
No es una forma práctica de jugar ni una revolución gamer inmediata, pero sí una demostración tan absurda como brillante. El experimento convierte bacterias vivas en una especie de pantalla biológica y lleva al límite una vieja obsesión tecnológica: hacer correr Doom en cualquier cosa.
Figure AI dejó atrás las demostraciones espectaculares de robots haciendo parkour o bailando y mostró algo mucho más incómodo: humanoides trabajando durante horas frente a una cinta transportadora clasificando paquetes casi al ritmo de un empleado humano. La sensación no era la de estar viendo el futuro. Era la de estar viendo cómo ciertas tareas empiezan, lentamente, a dejar de necesitar personas.
El prototipo chino de planta solar orbital puede enviar 143 watts de energía al dron que está en vuelo
Un informe del Wall Street Journal asegura que la Administración Trump prepara subvenciones por 2.000 millones de dólares para empresas vinculadas a la computación cuántica. El mercado reaccionó inmediatamente y compañías como IBM, D-Wave o Rigetti registraron fuertes subidas antes de la apertura bursátil.
Mientras la IA se vuelve cada vez más cotidiana en trabajos, estudios y redes sociales, investigadores internacionales descubrieron un fenómeno inesperado: cuanto menor es el conocimiento técnico sobre inteligencia artificial, mayor suele ser el entusiasmo por utilizarla. Los expertos creen que la sensación de “magia tecnológica” juega un papel clave y advierten que la fascinación sin comprensión puede convertirse en un riesgo.