Space Rider resistió temperaturas de 1.600 ºC y simulaciones de daños provocados por micrometeoritos en una serie de ensayos clave para su desarrollo. El proyecto busca crear una nave capaz de despegar, pasar meses en órbita realizando experimentos científicos y regresar a una pista terrestre lista para volver a volar.
Un documento de 110 páginas de Project Eleven plantea un escenario inquietante: una computadora cuántica capaz de romper la criptografía actual podría aparecer antes de 2033. Y el verdadero problema no sería técnico, sino humano. Coordinar a millones de usuarios, exchanges y redes podría llevar más tiempo del que queda.
Hay dificultades para satisfacer la demanda actual, en especial con el boom de la IA. Modernizar la red será una hazaña
Investigadores de Princeton desarrollaron una plataforma capaz de integrar tejido cerebral vivo con componentes electrónicos tridimensionales. El sistema, llamado 3D-MIND, funciona durante meses y abre la puerta a una nueva generación de computación inspirada directamente en el cerebro humano.
Se han levantado varias voces que afirman que la verificación básica de la edad no basta
Anthropic (y OpenAI) se reunieron con representantes de diversas religiones. ¿Servirá de algo?
Con ingenio se busca evitar el comercio ilegal
Un pequeño satélite experimental fabricado con madera pone a prueba si los materiales orgánicos pueden soportar el vacío, las radiaciones y los cambios extremos de temperatura. El objetivo no es la estética, sino reducir el impacto ambiental de miles de artefactos que acabarán reentrando en la atmósfera en las próximas décadas.
Nuevos trabajos teóricos refinan el concepto del motor de curvatura para que no destruya a la tripulación. Aun así, los requisitos energéticos y la ausencia de “materia exótica” mantienen estos viajes en un horizonte que podría quedar a cientos o miles de años.
En un evento de The Indian Express, el CEO de OpenAI comparó el coste energético de entrenar modelos de IA con el “entrenamiento” de una persona a lo largo de décadas. La analogía es provocadora, pero deja intacta la gran pregunta: ¿cuánta energía consume realmente usar ChatGPT en el día a día?
Durante años, la ventaja tecnológica y el ritmo de desarrollo de SpaceX hacían parecer que ninguna otra compañía podía competir seriamente en el regreso de la humanidad a la superficie lunar. Sin embargo, las últimas pruebas del aterrizador MK1 de Blue Origin en instalaciones de la NASA muestran que la empresa de Jeff Bezos sigue avanzando mucho más rápido de lo esperado.
La cantidad de basura espacial alrededor de la Tierra ya alcanzó niveles preocupantes y el riesgo de colisiones crece cada año. Ahora, dos compañías privadas creen haber encontrado una solución práctica: una nave reutilizable capaz de localizar, clasificar y recoger múltiples fragmentos de escombros en una sola misión orbital.
Claude se había convertido en una de las herramientas favoritas para programadores y usuarios avanzados de inteligencia artificial, pero también arrastraba un problema cada vez más frustrante: límites de uso que se agotaban demasiado rápido durante las horas de mayor demanda. Ahora Anthropic acaba de responder con un movimiento enorme que incluye acceso al gigantesco clúster Colossus 1 de SpaceXAI y cientos de miles de GPU NVIDIA.
Después del éxito de Ingenuity, la agencia espacial estadounidense está desarrollando vehículos mucho más ambiciosos capaces de volar más lejos, transportar cargas más pesadas y operar en las condiciones extremas de la atmósfera marciana. Las últimas pruebas en California marcan un salto tecnológico enorme para futuras misiones robóticas y humanas.
La compañía de Elon Musk construyó parte de su éxito sobre una filosofía simple: probar, fallar y volver a probar lo más rápido posible. Pero esa maquinaria de ensayos permanentes empezó a generar un conflicto inesperado en Texas, donde decenas de residentes denuncian grietas, vibraciones y daños estructurales provocados por las pruebas de motores de SpaceX.
En 1927 se usaba el precursor del Apple Watch, aunque podía ser fatal
China ya puso en marcha un tanque que combina inteligencia artificial, protección activa y tecnología inspirada en la ciencia ficción. Su diseño rompe con décadas de tradición militar y podría alterar el equilibrio en futuros conflictos terrestres a gran escala.
Un equipo de científicos publicó en la revista Science Advances el desarrollo del NEO-PGA, un chip óptico que usa materiales de cambio de fase para procesar y transmitir datos con luz sin necesidad de alimentación eléctrica constante. El avance, fabricado con procesos industriales estándar sobre obleas de silicio de Intel, podría reducir significativamente el consumo energético y los costos de desarrollo en aplicaciones de inteligencia artificial
Mientras Silicon Valley sigue liderando parte de la revolución de los modelos de IA, China, Taiwán, Corea del Sur y Japón controlan gran parte de la fabricación mundial de chips, baterías, sensores y componentes avanzados. Y esa infraestructura podría definir quién dominará la era de los robots humanoides.
La caída global del mercado móvil y la presión de la inteligencia artificial sobre componentes clave como la memoria RAM están empujando a la industria china hacia un nuevo objetivo. Sensores, baterías y sistemas desarrollados para smartphones están siendo reutilizados para crear una generación de robots capaces de competir incluso con humanos.