La retatrutida, el esperado medicamento para perder peso desarrollado por Eli Lilly, también podría hacer maravillas por quienes tienen dificultades para descansar durante la noche, según revelan nuevas investigaciones.
La semana pasada, un grupo de investigadores publicó los resultados de dos ensayos clínicos que analizaron los efectos de la retatrutida en personas con apnea obstructiva del sueño. En ambos estudios, el medicamento experimental redujo significativamente los síntomas en comparación con un placebo.
Los hallazgos se suman a las evidencias que sugieren que los tratamientos eficaces para perder peso, como la retatrutida y otros medicamentos similares basados en GLP-1, también pueden ayudar a controlar la apnea del sueño.
Mucho más que un medicamento para adelgazar
La retatrutida forma parte de una nueva generación de medicamentos contra la obesidad y la diabetes que aprovechan la acción de determinadas hormonas relacionadas con el apetito y el metabolismo. En particular, este fármaco imita la actividad de tres hormonas: GLP-1, GIP y glucagón.
Los estudios aleatorizados, controlados con placebo y realizados bajo el método de doble ciego a gran escala han demostrado hasta ahora que la retatrutida podría ser el medicamento contra la obesidad más potente desarrollado hasta la fecha. Teniendo en cuenta estos resultados, es muy probable que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y otras agencias reguladoras aprueben el medicamento de Eli Lilly durante el próximo año.
La obesidad también es un factor de riesgo conocido para otras enfermedades, entre ellas la apnea obstructiva del sueño (AOS). Por ese motivo, Eli Lilly decidió investigar si la retatrutida podía ofrecer beneficios adicionales a las personas que padecen esta afección.
La compañía llevó a cabo dos ensayos independientes centrados en la apnea obstructiva del sueño, ambos integrados dentro de los estudios clínicos más amplios de fase III del medicamento. Uno de los ensayos incluyó a personas con diabetes tipo 2, obesidad y apnea obstructiva del sueño. El otro se centró en participantes con obesidad y apnea obstructiva del sueño, pero sin diabetes. En conjunto, ambos estudios reunieron aproximadamente a 700 personas.
La apnea del sueño se caracteriza por episodios repetidos en los que una persona deja de respirar durante al menos 10 segundos mientras duerme. Estos episodios pueden ocurrir entre 5 y 100 veces por hora. En el caso de la apnea obstructiva del sueño, la respiración se interrumpe cuando los tejidos y músculos de las vías respiratorias provocan una obstrucción física que impide el paso normal del aire. Aunque los ronquidos son uno de los síntomas más habituales y reconocibles de esta afección, roncar no significa necesariamente que una persona tenga apnea del sueño.
En ambos ensayos, y con distintas dosis del medicamento, los participantes que recibieron retatrutida experimentaron, en promedio, menos episodios de apnea (interrupciones temporales de la respiración) y de hipopnea (respiración anormalmente superficial) durante el sueño que aquellos que recibieron un placebo. Además, en uno de los ensayos, más de la mitad de los pacientes tratados con retatrutida alcanzaron la remisión de su apnea obstructiva del sueño o experimentaron una reducción de su gravedad hasta un nivel leve.
Los investigadores señalaron que, llegado ese punto, muchos participantes ya no necesitaban utilizar dispositivos de presión positiva en las vías respiratorias, considerados el tratamiento de referencia para esta enfermedad. Los resultados de ambos ensayos fueron publicados la semana pasada en la revista científica New England Journal of Medicine.
¿Un nuevo tratamiento para la apnea del sueño?
A pesar de estos resultados prometedores, algunas personas probablemente seguirán necesitando otros tratamientos para controlar la apnea del sueño, incluso si comienzan a utilizar retatrutida y consiguen perder una cantidad considerable de peso. Un detalle importante es que los beneficios del medicamento sobre los síntomas de la apnea fueron menores, aunque todavía estadísticamente significativos, entre los participantes que padecían tanto obesidad como diabetes tipo 2.
Además, el exceso de peso no es el único factor de riesgo para desarrollar apnea obstructiva del sueño. Por lo tanto, es poco probable que la retatrutida resulte especialmente útil para quienes padecen esta afección sin tener sobrepeso u obesidad, un grupo que representa aproximadamente una cuarta parte de los casos. Sin embargo, los medicamentos basados en GLP-1 ya se utilizan como tratamientos complementarios en numerosas personas que padecen ambas enfermedades.
A finales de 2024, la tirzepatida de Eli Lilly, comercializada bajo el nombre Zepbound y que combina la acción de GLP-1 y GIP, obtuvo la aprobación de la FDA para tratar la apnea obstructiva del sueño. También se están desarrollando otros tratamientos farmacológicos en formato de pastillas específicamente destinados a combatir esta afección. Aunque es probable que la retatrutida siga acaparando titulares por sus impresionantes resultados en la pérdida de peso, sus posibles beneficios podrían ir mucho más allá de la balanza.
En un futuro no demasiado lejano, este medicamento también podría ofrecer alivio a una parte importante de los aproximadamente 50 millones de estadounidenses que padecen apnea obstructiva del sueño. Por ahora, la retatrutida continúa siendo un medicamento experimental, por lo que todavía necesita completar el proceso de evaluación y aprobación regulatoria antes de poder utilizarse de manera generalizada.