Un estudio reciente encontró que la IA tiene a los historiadores en la mira. Pusimos a prueba a varios chatbots.
Miles de millones de personas jamás conocerán la expectativa de conectarse, ni la demora para subir una imagen jpeg de 2 Mb.
Mo Gawdat piensa que los próximos 12 a 15 años serán oscuros, pero no por los robots sino por nuestra propia “estupidez”.
Una ciudad de Kentucky, EE.UU. utilizó la IA para eliminar etiquetas políticas y descubrió que sus residentes están de acuerdo en casi todo.
Durante años, un ejército digital norcoreano ha trabajado desde las sombras para insertarse en empresas tecnológicas de Estados Unidos y Europa. La filtración de miles de correos y datos internos revela, por primera vez, la estructura, métodos y objetivos de esta operación secreta que financia al régimen de Pyongyang.
Mientras las tecnológicas de Estados Unidos invierten cifras astronómicas para dominar la inteligencia artificial, las grandes empresas chinas frenan su gasto y priorizan dividendos. Un error que, sumado a las restricciones de Washington, podría condenar a Pekín a perder la batalla tecnológica más importante del siglo.
Tras perder su liderazgo histórico y encadenar despidos masivos, Intel afronta cuatro desafíos críticos que marcarán su destino. Entre rivales implacables, divisiones internas y una crisis de confianza política, la compañía se juega su futuro en una carrera tecnológica a contrarreloj.
En laboratorios europeos, un robot de cuatro patas desafía las reglas de la exploración planetaria. Capaz de saltar, estabilizarse y adentrarse en cavernas marcianas, Olympus podría superar las limitaciones que han frenado a los róveres tradicionales y abrir rutas inéditas en Marte y la Luna.
En un laboratorio de Hangzhou, China ha encendido la centrifugadora de hipergravedad más potente del mundo. Capaz de multiplicar miles de veces la gravedad terrestre, puede simular en días procesos que en la naturaleza tardarían siglos. Una herramienta que promete revolucionar la ingeniería, la geotecnia y la exploración extrema.
Tras años de investigación y proyectos en marcha, Stellantis ha decidido cerrar su programa de pila de hidrógeno. La compañía priorizará híbridos y eléctricos convencionales, dejando atrás una tecnología que muchos veían como la alternativa para competir con la hegemonía china en baterías. BMW, sin embargo, mantiene la apuesta.
Tesla, que soñaba con una planta en Valencia para su modelo “low cost”, ha paralizado el proyecto indefinidamente. La caída histórica de sus ventas en Europa y la falta de avances reales contrasta con el impulso firme de Volkswagen en Sagunto, que ya levanta su propia gigafactoría.
Un ataque coordinado por un grupo de cibercriminales ha comprometido más de 2,5 millones de registros vinculados a Google Ads. El robo, que involucra a organizaciones ya responsables de otros golpes internacionales, podría derivar en una nueva oleada de fraudes y campañas de phishing a gran escala.
En Guangxi, una obra avanza con la ambición de alterar rutas, distancias y estrategias económicas. El canal de Pinglu promete unir el interior chino con el Golfo de Tonkin, acortando cientos de kilómetros y sumando una pieza clave a la nueva “Ruta de la Seda” marítima. Pero no está exento de sombras.
Ucrania ha convertido un humilde avión agrícola en un cazador de drones armado con misiles aire-aire. Una solución ingeniosa y barata que, pese a sus limitaciones, refleja cómo la creatividad y la adaptación rápida pueden marcar la diferencia en una guerra de desgaste contra Rusia.
Las startups de vibe coding prometieron democratizar la programación con ayuda de grandes modelos de IA, pero sus cuentas no cuadran. Los costes de acceso a las APIs, la competencia directa de los gigantes tecnológicos y la falta de control sobre los precios amenazan con dejar el sector sin margen de beneficio.
Después de medio siglo de silencio, Estados Unidos se prepara para abrir nuevamente sus cielos a la aviación supersónica. Nuevas tecnologías prometen superar el principal obstáculo del pasado —el estruendo del estampido sónico— y acelerar una revolución que podría cambiar para siempre la forma en que cruzamos el país.
La IA ya es lo suficientemente poderosa para reemplazar millones de empleos. Lo único que detiene los despidos masivos no es la tecnología, sino que ningún CEO quiere ser el primero en enfrentar la tormenta política que esto conlleva.
Se inauguró el viernes en Beijing.
En Pekín ha abierto sus puertas el primer centro 4S para robots humanoides: un lugar donde ver, probar, comprar y mantener estas máquinas bajo un mismo techo. Un paso que busca sacar la robótica del laboratorio y llevarla directamente a la vida cotidiana.
Mo Gawdat cree que los próximos 12 a 15 años serán oscuros; no por los robots, sino por nuestra propia “estupidez”.