Después de dos largas estadías en la Estación Espacial Internacional, Thomas Pesquet volverá a ponerse un traje espacial. NASA seleccionó a Vast para organizar la sexta misión privada de astronautas a la ISS, prevista no antes del verano boreal de 2027 y con una duración aproximada de dos semanas. Será transportada por SpaceX mediante una cápsula Dragon lanzada por un Falcon 9.
La elección marca además un cambio importante. Las cinco primeras misiones privadas concedidas por NASA a la estación quedaron en manos de Axiom Space; Vast será la primera empresa diferente en recibir una de estas oportunidades.
Pesquet no estará solo
La tripulación empieza a tomar forma. Pesquet ha sido nombrado comandante, sujeto todavía a la aprobación definitiva del comité internacional encargado de las operaciones de tripulación de la ISS.
Junto a él está previsto que viaje Aleš Svoboda, miembro de la reserva de astronautas de la ESA y piloto de combate checo, como piloto de la misión. También se incorporará Adrianos Golemis, médico especializado en medicina espacial que se convertiría en el primer astronauta griego. Vast indicó que el cuarto integrante será anunciado próximamente.
Si su nombramiento recibe la aprobación definitiva, Pesquet protagonizará además una particularidad histórica: sería el primer astronauta no estadounidense en comandar una nave espacial estadounidense.

La otra misión francesa será todavía más experimental
El acuerdo anunciado por Francia y Vast en el encuentro Choose France del 1 de junio contempla en realidad dos vuelos diferentes.
Mientras Pesquet regresará a la ISS, el astronauta francés de reserva Arnaud Prost está previsto como ingeniero de ensayos de vuelo en la primera misión tripulada de Haven-1, la estación espacial de un solo módulo que Vast pretende lanzar en 2027. Ambas misiones deberían durar alrededor de dos semanas.
Haven-1 será una estación mucho más pequeña que la ISS, con unos 45 metros cúbicos de volumen habitable y capacidad para cuatro personas. Funcionará como laboratorio de microgravedad y, sobre todo, como demostrador de las tecnologías que Vast quiere utilizar posteriormente en proyectos mayores.

De las criptomonedas a construir estaciones espaciales
Detrás de Vast se encuentra Jed McCaleb, empresario tecnológico conocido por haber participado en proyectos como eDonkey, Ripple y Stellar. Fundó la compañía en 2021 con una ambición especialmente llamativa: desarrollar hábitats espaciales que algún día puedan utilizar gravedad artificial. Esa continúa siendo la visión a largo plazo de la empresa, aunque Haven-1 funcionará en microgravedad convencional.
El paso siguiente será mucho más ambicioso. Vast desarrolla Haven-2, una estación modular propuesta como posible sucesora comercial de la ISS. Según el calendario de la compañía, su primer módulo podría estar operativo en 2028 y la configuración completa llegaría durante la década siguiente.
La NASA pretende mantener la ISS operativa hasta 2030 y después trasladar progresivamente sus actividades en órbita baja hacia estaciones administradas por empresas privadas. En ese futuro, la agencia ya no necesariamente será propietaria del laboratorio: podrá comprar servicios y espacio como uno de varios clientes.
Por eso, el próximo vuelo de Pesquet será algo más que su tercera visita al espacio. También servirá como ensayo para una transición histórica: el paso de la era de la Estación Espacial Internacional a un futuro en el que buena parte de la infraestructura orbital podría estar en manos privadas.