Durante décadas, contemplar la Tierra desde el espacio fue un privilegio reservado casi exclusivamente a astronautas y misiones científicas. Después llegaron los primeros proyectos de turismo espacial, todavía extraordinarios y con precios fuera del alcance de casi cualquier viajero.
Ahora, una nueva propuesta vuelve a cambiar la percepción sobre hasta dónde puede llegar el turismo.
Una de las mayores agencias de viajes de China ya comercializa una experiencia que combina varios días de preparación con un vuelo suborbital. El precio supera ampliamente el de cualquier viaje convencional, pero el verdadero interés está en lo que incluye el programa y, sobre todo, en lo que revela sobre el futuro de los vuelos espaciales privados.
Cinco días para prepararse antes de abandonar la Tierra
La propuesta comercializada por Ctrip está vinculada a Virgin Galactic y está pensada para comenzar los vuelos a partir de 2027. El paquete tiene un precio anunciado de 760.000 dólares, una cantidad que convierte esta experiencia en un producto exclusivo para un grupo muy reducido de clientes.
El itinerario comienza en Las Cruces, Nuevo México, cerca de Spaceport America, desde donde se desarrollará buena parte de la experiencia. Sin embargo, los pasajeros no llegarán allí para despegar inmediatamente. Antes tendrán que completar varias etapas de preparación.
Durante los primeros cuatro días se desarrollarán actividades relacionadas con el vuelo espacial. Una de ellas será una visita a las instalaciones de Spaceport America, mientras que otra consistirá en un entrenamiento dentro de una cabina especialmente preparada para reproducir determinadas condiciones del viaje.
También está previsto un ensayo general. La intención es que los pasajeros conozcan con antelación parte de la dinámica que encontrarán durante la misión y estén preparados para las diferentes fases de la experiencia.
El quinto día será el momento central del programa. Ese día los viajeros realizarán el vuelo suborbital, una experiencia que les permitirá alcanzar el espacio durante un periodo limitado y observar la Tierra desde una perspectiva completamente diferente.
Después llegará el regreso. El sexto día está destinado a esta etapa, mientras que el paquete contempla un total de cinco noches de alojamiento junto con las actividades de preparación y el vuelo espacial.
Pero hay una particularidad importante: los 760.000 dólares no representan necesariamente el coste total del viaje para el cliente.

Los 760.000 dólares no incluyen todos los gastos
Aunque la cifra anunciada resulta llamativa por sí sola, el precio publicado por Ctrip no cubre determinados gastos adicionales. Entre ellos se encuentran los vuelos necesarios para llegar a Estados Unidos, el visado y otros costes relacionados con la estancia en el país.
Esto significa que el presupuesto final de la experiencia puede ser considerablemente superior al precio inicial del paquete. Aun así, la existencia de una oferta estructurada como cualquier otro producto turístico representa un cambio significativo respecto a los primeros años del turismo espacial.
Ctrip asegura que hasta ahora se han vendido 681 unidades de este paquete. La cifra resulta especialmente llamativa teniendo en cuenta su elevado precio. Sin embargo, existe una incógnita alrededor de este dato: la agencia no ha precisado si esas unidades corresponden a reservas confirmadas, compras realizadas por los clientes o alguna otra modalidad de contratación.
La propuesta también coincide con una etapa de renovación tecnológica para Virgin Galactic. La compañía retiró sus vehículos VSS Unity en junio de 2024 y trabaja en una nueva generación de naves conocidas como Delta.
El objetivo anunciado es que estos nuevos vehículos comiencen sus operaciones en 2027. Su llegada será fundamental para que Virgin Galactic pueda retomar y ampliar sus vuelos comerciales después del periodo de transición.
El movimiento de Ctrip muestra, además, cómo el turismo espacial comienza a adoptar elementos propios de una industria turística convencional: paquetes definidos, itinerarios, alojamiento, entrenamiento previo y comercialización a través de una agencia de viajes.
Todavía se trata de una experiencia extraordinariamente cara y limitada. Sin embargo, la aparición de nuevos vehículos y la creación de productos turísticos específicos sugieren que los vuelos suborbitales podrían adquirir una presencia mayor durante las próximas décadas. La gran pregunta será cuánto tiempo tendrá que pasar antes de que viajar al espacio deje de ser una experiencia para unos pocos y se convierta en una opción turística más accesible.
[Fuente: La Razón]