La carrera espacial del siglo XXI tiene un nuevo protagonista decidido a dejar huella. China, a través de su programa Tianwen, planea una misión que va más allá de la exploración: quiere tomar muestras de un asteroide cercano a la Tierra y analizarlas en profundidad. Se trata de Tianwen-2, una misión que no solo igualaría las hazañas de Estados Unidos y Japón, sino que abriría nuevas rutas hacia los cuerpos más misteriosos del sistema solar.
¿Qué es Tianwen-2 y por qué es tan importante?

Tianwen-2 será el primer intento de China por recoger muestras de un asteroide y traerlas de vuelta a la Tierra. Su objetivo inicial es Kamo’oalewa, un extraño asteroide que no solo orbita el Sol, sino que permanece en una trayectoria cercana a la Tierra, como si nos siguiera desde hace siglos.
La misión será lanzada a finales de mayo de 2025 desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang, a bordo de un cohete Long March 3B. Aunque la fecha exacta aún no ha sido revelada por la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA), se espera que marque un antes y un después para el programa espacial chino.
¿Qué tiene de especial el asteroide Kamo’oalewa?
Kamo’oalewa es un cuasisatélite, lo que significa que aunque orbita el Sol, su proximidad a la Tierra lo hace parecer un pequeño compañero. Tiene entre 40 y 100 metros de diámetro, y algunos astrónomos creen que podría haberse desprendido de la Luna tras una colisión.
Explorarlo podría revelar información inédita sobre el pasado geológico lunar, el entorno cercano a la Tierra y los impactos cósmicos que moldearon nuestro vecindario celeste.
La técnica para recolectar las muestras

Tianwen-2 empleará dos métodos para recolectar material del asteroide:
- Técnica de «toque y despegue», similar a las utilizadas por las misiones OSIRIS-REx (NASA) y Hayabusa2 (JAXA), en la que un brazo robótico raspa la superficie brevemente.
- Técnica de «anclaje y fijación», donde cuatro brazos robóticos perforan y extraen material directamente del suelo del asteroide.
Una vez recolectadas, las muestras serán enviadas a la Tierra, mientras la nave continuará su viaje hacia el cinturón de asteroides para analizar el cometa 311P/PANSTARRS.
Más allá de Kamo’oalewa: el verdadero alcance de la misión

El segundo objetivo de Tianwen-2 será el análisis orbital del cometa 311P/PANSTARRS, en el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter. Aunque no se planea recolectar muestras allí, se espera obtener datos cruciales sobre su composición y dinámica.
Si tiene éxito, Tianwen-2 no solo consolidaría a China como potencia espacial, sino que proporcionaría información inédita sobre los orígenes del sistema solar y el papel de los asteroides en la formación planetaria.
Tianwen: preguntas celestiales y respuestas históricas
El nombre Tianwen, que significa «Preguntas Celestiales», proviene de un poema del siglo III a. C. del autor Qu Yuan, y simboliza la búsqueda del conocimiento más allá de los confines de la Tierra.
La saga comenzó con Tianwen-1, una misión a Marte lanzada en 2020. Aunque su rover no se reactivó tras su hibernación, el proyecto demostró el alcance y ambición del programa chino.
El siguiente paso será Tianwen-3, previsto para 2028, con el objetivo de traer muestras de la superficie marciana.