Casi 30 años de imágenes convertidos en un solo vídeo
El protagonista es 3C 345, una galaxia activa cuyo núcleo alberga un agujero negro supermasivo capaz de expulsar enormes chorros de gas y plasma a velocidades cercanas a la de la luz.
Para estudiar su comportamiento, los investigadores reunieron 116 observaciones realizadas entre 1995 y 2022 y las procesaron mediante un nuevo método llamado Kine. El resultado es una reconstrucción dinámica con una resolución cuatro veces mayor y un contraste unas 140 veces superior al obtenido con métodos convencionales.
Esto permite seguir con enorme precisión cómo diferentes estructuras del chorro cambian de posición y brillo a lo largo del tiempo.

El plasma parece superar la velocidad de la luz
Las mediciones arrojaron uno de los resultados más llamativos del estudio: desde la Tierra, algunas regiones del chorro parecen desplazarse a velocidades equivalentes a entre 9 y 13 veces la velocidad de la luz.
Eso no significa que la materia esté rompiendo uno de los principios fundamentales de la relatividad. El fenómeno se conoce como movimiento superlumínico aparente y ocurre cuando un chorro de plasma viaja casi a la velocidad de la luz y además apunta parcialmente hacia la Tierra.
Como el material se acerca mientras emite radiación, la diferencia entre los tiempos de llegada de la luz puede hacer que su desplazamiento proyectado sobre el cielo parezca mucho mayor de lo que realmente es.
Los puntos más brillantes esconden otro misterio
La reconstrucción también permitió estudiar las regiones más brillantes del chorro.
Durante años se pensó que esas zonas correspondían a frentes de choque, producidos cuando plasma más rápido alcanza material que se mueve más lentamente y genera compresión, calentamiento y una liberación intensa de energía.
Sin embargo, las nuevas observaciones muestran que esas regiones brillantes se desplazan a velocidades similares a las del resto del chorro. Además, los investigadores no detectaron ciertos cambios de polarización que cabría esperar si se estuvieran produciendo choques intensos capaces de reorganizar los campos magnéticos.
Esto sugiere que el origen de esos puntos luminosos podría ser diferente a lo que se pensaba.
Una nueva forma de observar los chorros de los agujeros negros
Los chorros relativistas son algunos de los fenómenos más energéticos del universo y todavía quedan muchas preguntas abiertas sobre cómo se forman y evolucionan.
El nuevo método de reconstrucción permite seguir estructuras que antes quedaban ocultas por las limitaciones de resolución y contraste de las imágenes. Esto abre la puerta a estudiar con más precisión la velocidad del plasma, la evolución de los campos magnéticos y los mecanismos que producen las regiones más brillantes.
Y aunque observar algo que parece viajar a 13 veces la velocidad de la luz resulta espectacular, la explicación no requiere romper las leyes de la física: es una consecuencia directa de la geometría, la perspectiva y la relatividad.