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Ciencia

Un biólogo anilló a una hembra de albatros en 1956 sin saber que acababa de marcar al ave silvestre más longeva jamás registrada: hoy tiene unos 75 años y sigue poniendo huevos

El 10 de diciembre de 1956, mientras Estados Unidos elegía apenas por segunda vez a Dwight Eisenhower como presidente, el biólogo Chandler Robbins caminaba entre miles de nidos de albatros en un atolón remoto del Pacífico. Colocó una anilla metálica en la pata de una hembra adulta que incubaba un huevo, anotó el número y siguió con su trabajo. Setenta años después, esa misma ave sigue viva, sigue volviendo al mismo lugar, y sigue poniendo huevos
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El ave se llama Wisdom, un albatros de Laysan (mōlī, en hawaiano) identificado con el número de anilla Z333, y hoy es la ave silvestre más longeva confirmada del mundo. Según documenta la organización Friends of Midway Atoll, los albatros de Laysan no alcanzan la madurez sexual antes de los cinco o seis años, y muchos no logran criar con éxito hasta los ocho o diez. Como Wisdom ya estaba incubando un huevo cuando Robbins la anilló en 1956, eso fija su nacimiento, como muy tarde, en la temporada de 1950 o 1951, lo que hoy la ubica en unos 75 años de edad.

Las anillas metálicas originales rara vez sobreviven tanto tiempo: el contacto constante con la arena coralina y el agua de mar suele corroerlas y hacerlas caer después de unos 20 años. Por eso la identidad de Wisdom se sostuvo a lo largo de las décadas gracias a sucesivos reemplazos de anilla, no a la pieza original. El reencuentro más simbólico ocurrió en 2002, cuando el propio Chandler Robbins, entonces con 82 años, volvió a capturar y volver a anillar a la misma ave que había marcado 46 años antes.

Por qué una sola ave puede rastrearse durante siete décadas

Albatros De Laysan
© By US Fish and Wildlife Service – https://www.facebook.com/AlaskaMaritimeNationalWildlifeRefuge/photos/a.460515650636016.101212.460485107305737/1963424523678447/?type=3&theater, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=70481974

El seguimiento de Wisdom no depende de ningún sensor, chip ni transmisor: se apoya por completo en un rasgo de comportamiento propio de la especie llamado filopatría, la tendencia a regresar una y otra vez al mismo sitio de anidación. Wisdom volvió, año tras año, exactamente al mismo sector del atolón de Midway (Kuaihelani, en hawaiano, dentro del Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea), lo que le permitió al personal del refugio identificarla de forma confiable en cada temporada de nidificación, sin necesidad de tecnología de rastreo satelital.

Es, en cierto sentido, el método de estudio poblacional más antiguo y más simple que existe en ornitología: colocar una marca física identificable y confiar en la fidelidad al sitio de la propia especie para poder reencontrar al mismo individuo, temporada tras temporada, durante el tiempo que haga falta. El programa de anillamiento de albatros en Midway, del que Wisdom es apenas el caso más extremo, arrancó originalmente como parte de un estudio de varios años orientado a reducir las colisiones entre aves y aeronaves en la base aérea que entonces operaba en el atolón.

Una brecha de edad que sorprende incluso a los propios biólogos

Albatros Y Cria
© By Ryan Hagerty – US Fish and Wildlife Photo Library, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1504550

La magnitud del récord de Wisdom se entiende mejor en comparación con el resto de su colonia. Jon Plissner, biólogo supervisor de vida silvestre del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos en Midway, señaló que la segunda ave de mayor edad conocida en el atolón tiene apenas 47 años, y que el refugio registró en total 18 albatros de Laysan y un albatros de patas negras de más de 40 años. “Es único”, dijo Plissner sobre Wisdom. “No conocemos ninguna otra que se acerque siquiera a su edad”.

A lo largo de su vida, Wisdom puso entre 50 y 60 huevos y llevó a buen término la cría de unos 30 pollos, según estimaciones del propio servicio. Los biólogos calculan además que voló varios millones de kilómetros en total a lo largo de sus siete décadas de vida, una cifra basada en los patrones de desplazamiento conocidos de la especie entre sus zonas de alimentación en el Pacífico y su sitio de nidificación.

Un testigo viviente de cambios que su especie no siempre sobrevive

La longevidad de Wisdom contrasta con la esperanza de vida típica de un albatros de Laysan, que ronda entre los 12 y los 40 años según las propias autoridades del refugio. La mayoría muere antes por tormentas, depredadores marinos o la ingestión de plástico, un problema documentado de forma sistemática en necropsias realizadas en la colonia de Midway: casi todas las aves del atolón muestran evidencia de haber ingerido fragmentos plásticos en algún momento de su vida. Por ese motivo, el personal del refugio evita hoy manipular o incluso acercarse a Wisdom más de lo estrictamente necesario, para no someterla a ningún estrés adicional.

Su historia funciona, para los propios biólogos que la estudian, como un testimonio viviente de la historia ambiental reciente del Pacífico: una misma ave que atravesó, sin saberlo, la expansión de la contaminación plástica oceánica, el auge y la caída de bases militares en su propio hábitat, y generaciones enteras de investigadores que se sucedieron estudiándola.

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