Aumenta el abuso de los opioides durante el embarazo según sugiere un nuevo trabajo de investigación, y probablemente pone en riesgo tanto a la madre embarazada como a su bebé.
Los investigadores de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón (OHSU) analizaron los datos de hospitales en lo referido a embarazos en California. Hallaron que la prevalencia anual del desorden de uso de opioides entre las embarazadas aumentó a más del doble entre 2008 y 2020. Además, el uso de opioides informado se vinculaba a peores resultados de salud en los bebés y las madres, lo que incluye mayor riesgo de muerte infantil.
“Es un estudio grande, basado en una población diversa, y vimos que el diagnóstico prenatal relacionado con los opioides estaba asociado a un riesgo significativamente mayor de mortalidad materna y neonatal”, escribieron los investigadores en su trabajo, que se publicó este mes en el Journal of Addiction Medicine.
En aumento
Aunque los opioides son parte importante del manejo del dolor, sus efectos colaterales pueden ser peligrosos ya que se puede crear una dependencia de estas drogas (lo que se conoce como desorden del uso de opioides) y las sobredosis agudas de opioides pueden rápidamente convertirse en fatales.
Hay muchos estudios que documentaron que la crisis de drogas y opioides empeoró en EE.UU. en las últimas décadas, pero los científicos de la OHSU dicen que no hay muchos trabajos de investigación que analicen la relación entre el uso de opioides en el embarazo.
Su trabajo analizó los datos de hospitales de sistemas de atención de salud vinculados en el área de California y eso les permitió revisar más de 5 millones de embarazos documentados en ese estado entre 2008 y 2020.
Aunque el porcentaje total de embarazadas con desorden del uso de opioides se mantenía bajo a lo largo del período estudiado, con el tiempo fue aumentando notablemente. En 2009, era el 0,14% de las embarazadas las que tenían ese diagnóstico y para 2020 ese porcentaje había aumentado al 0,33%. Más del doble.
Las mujeres que informaron tener desorden del uso de opioides durante el embarazo también tenían más probabilidades de sufrir hipertensión o severas complicaciones maternas como hemorragias. Y los niños nacidos de esas madres tenían más probabilidades de ser prematuros, de requerir cuidados intensivos neonatales o de morir.
Lo que tiene que pasar
Los hallazgos solo logran mostrar la correlación entre el uso de opioides en el embarazo y los malos resultados en la salud, pero no trazan una relación directa de causa y efecto. Hay otros trabajos que también apoyan la idea de que el uso de opioides puede ser un riesgo tanto para la madre como para el bebé.
Los autores de este trabajo señalan que las mujeres en especial tienen menos probabilidades de contar con los recursos necesarios como para tratar el abuso de opioides.
“Las pacientes embarazadas ya enfrentan muchas dificultades para acceder a la atención de la salud, pero las que tienen desorden del uso de opioides encuentran barreras adicionales”, dijo la coautora del estudio Kristin Prewitt, miembro de la sección de medicina de la adicción y el departamento de medicina materna-fetal de la OHSU, en declaraciones de la universidad. “Aquí en Oregon solamente uno de cada cuatro programas de tratamiento domiciliario ofrece atención a las embarazadas, y en algunos condados no hay recurso alguno para la atención obstétrica o de adicción”.
En tiempos recientes ha habido algunos cambios que prometen. Las muertes anuales por sobredosis de opioides y drogas en EE.UU. han disminuido en los últimos años, por ejemplo. Pero las embarazadas con desorden del uso de opioides necesitarán atención dedicada e integrada que las ayude a ellas y a sus hijos, afirman los investigadores.
“La evidencia muestra que al vincular a los pacientes con la atención los resultados mejoran si se hace desde temprano, y si detectamos a tiempo que una persona enfrenta estos riesgos adicionales podremos asegurar que reciban la atención multidisciplinaria y personalizada que requieren tanto antes como después del parto, para luego pasar a la atención pediátrica para sus hijos”, dijo Prewitt.