Nikocado Avocado, cuyo verdadero nombre es Nicholas Perry, se hizo famoso en YouTube por sus excesivos videos, donde consumía cantidades masivas de comida frente a la cámara. Durante años, Perry fue objeto de atención y críticas al pasar de ser un joven saludable que pesaba 72 kilos a alcanzar los 186 kilos, todo mientras seguía grabando su caótica vida y alimentando la curiosidad de millones de espectadores.
Sus videos mostraban imágenes grotescas, con miniaturas que destacaban su rostro manchado de comida y platos colmados de alimentos poco saludables. A medida que su peso aumentaba, también lo hacían los dramas personales. Las peleas con su esposo y los momentos de vulnerabilidad, como llorar mientras seguía comiendo, se convirtieron en parte de su contenido, lo que llevó a muchos a cuestionar si su salud física y mental estaban en peligro.
Un espectáculo que cautivó a la audiencia
Lo que muchos no sabían era que Perry estaba llevando a cabo lo que él describió como un «gran experimento social». Durante su último video, subido el 6 de septiembre, apareció con una gran cabeza de panda, sorprendiendo a todos sus seguidores. «Siempre voy dos pasos por delante», comenzó diciendo con una voz alterada para sonar como un villano de dibujos animados. Lo que parecía ser una simple declaración de su personalidad excéntrica, resultó ser una pista sobre la verdadera naturaleza de su contenido.
Según contó Perry en una entrevista con NBC, durante los últimos dos años había estado publicando videos pregrabados estratégicamente tanto en YouTube como en TikTok. Estos videos fueron editados de tal manera que parecían recientes, permitiéndole en realidad tomarse un tiempo para sanar su cuerpo y perder peso detrás de cámaras.
La revelación: un experimento social oculto
En su video más reciente, Perry pasó tres minutos reflexionando sobre los peligros de las redes sociales, comparando a sus seguidores con hormigas atrapadas en una granja, consumiendo lo que se les pone enfrente sin pensar. «Es brillante y peligroso», afirmó, mientras describía cómo las personas buscan distraerse y quedar atrapadas en las historias de otros, perdiendo el control de su propio tiempo y bienestar.
La metáfora de las hormigas y la manera en que Perry manipulaba a su audiencia fue su forma de exponer la dinámica entre creadores de contenido y seguidores en el mundo digital. Al quitarse la máscara de panda, mostró una versión completamente renovada de sí mismo: un hombre con el cabello rapado, lejos del extravagante estilo que había usado para vender mercancía y ganar fama. «Soy el villano porque me convertí en uno», dijo con una mirada desafiante hacia la cámara.
Un nuevo comienzo para Nikocado Avocado
Tras esta confesión, Perry reveló que había creado nuevas cuentas en redes sociales como Instagram y X (anteriormente Twitter) y que estaba listo para comenzar una nueva etapa en su carrera. Con su habitual tono alegre, volvió a subir videos a su canal secundario, Nikocado Avocado 2, donde se lo vio comiendo fideos picantes junto a su querido loro, Noodles.
La máscara de panda, según Perry, era un símbolo de cómo las redes sociales no son tan simples como parecen. Para él, todo ha sido parte de un juego elaborado para exponer las complejidades de la fama en internet y el consumo de contenido en masa.
Este nuevo capítulo marca una transformación no solo física, sino también mental para Nikocado Avocado, quien ahora parece dispuesto a tomar un camino más saludable, tanto en su vida como en su relación con las redes sociales. Lo que depara el futuro para Nicholas Perry sigue siendo incierto, pero lo que está claro es que su capacidad para sorprender a su audiencia no ha disminuido.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.