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Ciencia

Un fósil olvidado durante más de 150 años acaba de revelar el escorpión más grande conocido. Medía más de un metro y dominó los paisajes de la actual Gran Bretaña hace 415 millones de años

Fragmentos conservados en el Museo de Historia Natural de Londres desde el siglo XIX han sido identificados como restos de Praearcturus gigas. El animal tenía pinzas de unos 16 centímetros y pudo ser uno de los primeros grandes depredadores que se aventuraron sobre tierra firme.
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Mucho antes de que aparecieran los dinosaurios, los mamíferos o los primeros grandes bosques, un escorpión de más de un metro recorría los paisajes húmedos de lo que hoy son Inglaterra y Gales. Sus pinzas alcanzaban aproximadamente 16 centímetros, casi tanto como el cuerpo completo de algunos de los mayores escorpiones actuales.

El animal se llama Praearcturus gigas y vivió hace alrededor de 415 millones de años, durante el Devónico temprano. No se trata de un fósil descubierto recientemente: sus restos permanecían en colecciones científicas británicas desde la década de 1870. El verdadero hallazgo ha sido comprender finalmente a qué criatura pertenecían.

Según el Museo de Historia Natural de Londres, un nuevo análisis dirigido por el paleontólogo Richie Howard ha confirmado que aquellos fragmentos correspondían al escorpión más grande identificado hasta ahora. La investigación fue publicada en la revista científica Palaeontology.

Un fósil tan extraño que pasó más de un siglo mal clasificado

Un fósil olvidado durante más de 150 años acaba de revelar el escorpión más grande conocido. Medía más de un metro y dominó los paisajes de la actual Gran Bretaña hace 415 millones de años
© The Trustees of the Natural History Museum, London.

Los restos disponibles no forman un animal completo. Son fragmentos de apéndices, placas corporales y enormes pinzas descubiertos en rocas de Inglaterra y Gales. Debido a su tamaño y a su conservación incompleta, los primeros investigadores dudaron de que pudieran pertenecer a un escorpión.

Durante décadas se propuso que se trataba de un crustáceo gigante o de algún otro artrópodo acuático. El problema era que ningún escorpión conocido parecía lo suficientemente grande como para encajar con las dimensiones de los fósiles.

El nuevo trabajo comparó esas piezas con la anatomía de otros escorpiones primitivos y utilizó técnicas modernas de análisis e imagen. De acuerdo con la Universidad de Manchester, los resultados permiten estimar que Praearcturus gigas superaba el metro de longitud y poseía unas pinzas de más de 16 centímetros.

Los investigadores no pueden determinar su longitud exacta porque todavía no se ha encontrado un ejemplar entero. Aun así, las proporciones de las piezas conservadas bastan para situarlo por encima de cualquier otro escorpión conocido en el registro fósil.

El primer gran depredador de un mundo casi vacío

Un fósil olvidado durante más de 150 años acaba de revelar el escorpión más grande conocido. Medía más de un metro y dominó los paisajes de la actual Gran Bretaña hace 415 millones de años
© The Trustees of the Natural History Museum, London.

Hace 415 millones de años, los ecosistemas terrestres eran muy distintos de los actuales. Los vertebrados todavía no habían conquistado plenamente los continentes y la mayoría de los animales que se desplazaban fuera del agua eran pequeños artrópodos.

En ese escenario, un escorpión de un metro apenas habría tenido rivales. Según explica el Museo de Historia Natural de Londres, Praearcturus gigas pudo estar entre los primeros grandes depredadores capaces de moverse por tierra firme.

Su dieta probablemente incluía otros artrópodos y pequeños animales acuáticos. Sus enormes pinzas le habrían permitido sujetar presas con una fuerza considerable, aunque todavía no se sabe cuánto dependía de su aguijón ni qué potencia tenía su veneno.

Tampoco está claro si vivía permanentemente en tierra. Algunas características de su anatomía sugieren que podía desplazarse tanto en aguas poco profundas como sobre superficies emergidas. El agua, además, habría ayudado a sostener un cuerpo tan pesado, reduciendo las limitaciones que impone la gravedad a los artrópodos terrestres.

No era el escorpión canadiense que conocíamos

La confusión con Canadá procede de otro animal llamado Eramoscorpius brucensis. Sus fósiles fueron descritos en 2015 a partir de ejemplares encontrados en Ontario y representan uno de los escorpiones más antiguos de América del Norte.

Sin embargo, Eramoscorpius vivió unos 15 millones de años antes y medía entre tres y 16,5 centímetros. Según el Museo Real de Ontario, su importancia no está en el gigantismo, sino en sus patas sorprendentemente modernas, que indican que podía caminar sobre tierra aunque probablemente pasara gran parte de su vida en el agua.

El gigante de más de un metro era Praearcturus gigas y vivía en la actual Gran Bretaña. La distinción importa porque cada especie cuenta una parte diferente de la transición entre el mar y la tierra.

Una muestra cómo los primeros escorpiones comenzaron a salir del agua. La otra revela que, poco después, algunos ya se habían convertido en depredadores gigantes. En un planeta sin reptiles, aves ni mamíferos, el animal más temible podía ser un escorpión tan largo como un niño.

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