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Ciencia

Un glaciar de Noruega se está derritiendo y debajo hay algo que llevaba 6.000 años esperando: los arqueólogos ya recuperaron 48 flechas prehistóricas

El hielo de Jotunheimen está retrocediendo tan rápido que empieza a exponer objetos de la Edad de Piedra y del Bronce. El hallazgo es extraordinario, pero tiene una cara inquietante: una vez fuera del hielo, algunos pueden comenzar a degradarse inmediatamente.
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Durante miles de años, una parte de las montañas de Jotunheimen, en Noruega, funcionó como una gigantesca cámara frigorífica natural. Cazadores perdieron allí flechas, arcos y otros objetos que quedaron atrapados bajo el hielo. La madera, la piel o los tendones que en cualquier otro lugar habrían desaparecido terminaron congelados prácticamente en el tiempo.

Ahora esa cámara está empezando a abrirse. Los arqueólogos del programa Secrets of the Ice regresaron este año de tres semanas de trabajo en la zona de Kvitingskjølen con 48 flechas prehistóricas. Entre ellas hay una especialmente llamativa: una punta de pizarra encontrada junto con fragmentos de su asta de madera que tendría entre 5.000 y 6.000 años.

El problema es que su aparición no significa únicamente que los científicos hayan tenido suerte. Significa que está desapareciendo hielo que había sobrevivido durante miles de años.

Cada vez aparecen objetos más antiguos. Y eso no es precisamente una buena noticia

Un glaciar de Noruega se está derritiendo y debajo hay algo que llevaba 6.000 años esperando: los arqueólogos ya recuperaron 48 flechas
© Åsa Rommetveit Celius, Innlandet fylkeskommune, Secrets of The Ice.

Cuando el programa arqueológico comenzó en 2006, la mayoría de las piezas recuperadas tenía menos de 2.000 años y abundaban especialmente los objetos de época vikinga.

Dos décadas después, la situación se ha invertido. Según el gobierno del condado de Innlandet, cada vez emergen más materiales de la Edad de Piedra y del Bronce. Algunos superan ya los 6.000 años. La explicación es bastante directa: el retroceso alcanza capas de hielo progresivamente más antiguas y, con ellas, los objetos que habían quedado atrapados en su interior.

Este año las búsquedas se concentraron en Langfonne, Storefonne y Hanklefonne. No apareció únicamente la flecha de pizarra. Los arqueólogos recuperaron también una flecha completa de aproximadamente 3.600 años, con asta de madera y una punta fabricada con concha de mejillón de agua dulce, además de otras puntas hechas de hueso y hierro.

No es casualidad que haya tantas armas de caza. Langfonne ha funcionado durante milenios como zona de caza de renos. Un estudio anterior documentó allí un registro arqueológico que se remonta unos 6.200 años, con flechas, huesos y astas distribuidos alrededor de antiguas zonas de hielo.

El hielo conserva cosas que normalmente jamás llegarían hasta nosotros

Un glaciar de Noruega se está derritiendo y debajo hay algo que llevaba 6.000 años esperando: los arqueólogos ya recuperaron 48 flechas
© Espen Finstad, Secrets of the Ice.

Una punta de piedra puede sobrevivir miles de años enterrada. Un trozo de madera, una cuerda o una pieza de cuero lo tienen mucho más difícil.

Ahí está precisamente el valor extraordinario de estos yacimientos. Las bajas temperaturas pueden frenar la actividad microbiana y conservar materiales orgánicos durante períodos inmensos. Gracias a ello, Secrets of the Ice ha recuperado durante sus 20 años de trabajo más de 5.000 objetos repartidos entre 73 localizaciones, entre ellos arcos, ropa, zapatos, equipos de caza e incluso restos de caballos utilizados para transportar mercancías. Pero la conservación tiene una condición: que el objeto continúe congelado.

Cuando queda expuesto al aire, la humedad, los microorganismos y los cambios de temperatura vuelven a actuar. Por eso el descubrimiento inicia también una carrera para documentar, retirar y estabilizar las piezas antes de que comiencen a deteriorarse.

Algunos de los hallazgos recientes ya han sido trasladados al Norsk Fjellsenter de Lom, donde se mantienen refrigerados antes de pasar al Museo de Historia Cultural de Oslo para su conservación.

Los arqueólogos creen que tienen unos 20 años

Un glaciar de Noruega se está derritiendo y debajo hay algo que llevaba 6.000 años esperando: los arqueólogos ya recuperaron 48 flechas
© May-Tove Smiseth, Innlandet County Municipality, Secrets of the Ice.

La perspectiva a largo plazo es bastante más inquietante. Espen Finstad, responsable del programa arqueológico, asegura que el hielo está desapareciendo más rápidamente de lo esperado. El paisaje alrededor de las zonas estudiadas ya ha cambiado drásticamente y grandes superficies que hasta hace poco permanecían congeladas están ahora completamente libres de hielo.

La estimación del equipo es especialmente contundente: la mayoría de los yacimientos arqueológicos asociados a placas de hielo en Innlandet podrían perder completamente su hielo durante los próximos 20 años. Eso deja a los investigadores atrapados en una paradoja difícil.

Cuanto más se derrite Jotunheimen, más profundamente pueden mirar hacia el pasado. Pero también queda menos tiempo para hacerlo. Después de seis milenios, la Edad de Piedra está saliendo literalmente del hielo. El problema es que, una vez fuera, el reloj vuelve a correr.

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