Imagen: Una de las lĂ­neas identificada (Masaki Eda)

Un equipo de cientĂ­ficos japoneses ha publicado un nuevo estudio donde identifican hasta 16 geoglifos de aves de las misteriosas lĂ­neas de Nazca en PerĂș. Un dibujo que anteriormente se pensaba que era un colibrĂ­ se ha reclasificado como un ermitaño.

Se podría decir que este nuevo trabajo resuelve una pequeña parte del misterio que envuelve a las líneas. Los investigadores han desbloqueado otra pieza del rompecabezas, y no, no creen que hayan sido hechas por extraterrestres.

Para ello, el equipo usĂł tĂ©cnicas mejoradas de mĂșltiples disciplinas y reexaminaron y volvieron a identificar a 16 de los geoglifos de aves que se extienden a travĂ©s de las llanuras desĂ©rticas de PerĂș. De esta forma determinaron que muchos de los animales representados en los diseños antiguos eran en realidad especies de ave ajenas a PerĂș, y esto abre nuevos interrogantes, Âżpor quĂ© dichas aves fueron talladas en la Tierra hace 2.000 años?

SegĂșn ha explicado la coautora del estudio Masaki Eda, del Museo de la Universidad de Hokkaido:

Hasta ahora, las aves en estos dibujos se han identificado en base a impresiones generales o algunos rasgos morfolĂłgicos presentes en cada figura. Para identificar a las aves observamos de cerca las formas y tamaños relativos de los picos, cabezas, cuellos, cuerpos, alas, colas y patas de las aves y las comparamos con las de las aves modernas en el PerĂș.

Advertisement

Las líneas de Nazca a menudo se consideran la Octava Maravilla del Mundo y se cree que fueron construidas por el pueblo de Nazca entre 400 a. C. y el 1000 A.D.. Son líneas espectaculares que se extienden por kilómetros y kilómetros para formar diferentes patrones geométricos y animales, tan grandes que solo se pueden capturar completamente desde el cielo.

Advertisement

Que sepamos hasta la fecha, las líneas de Nazca comprenden 800 líneas rectas, 300 figuras geométricas como espirales y triångulos y, las mås famosas, representaciones de 70 plantas y animales, incluyendo lo que parecen ser arañas, cactus, ballenas y, por supuesto, aves.

Estas descripciones de aves antiguas habĂ­an sido identificadas originalmente por los arqueĂłlogos como especies locales de colibrĂ­es, flamencos, patos y aves de guano. Sin embargo, segĂșn el nuevo estudio, muchas de las aves son especies que no son nativas del ĂĄrea del PerĂș donde se dibujaron, como pelĂ­canos, ermitaños y loros.

Advertisement

Entre las reclasificaciones que expone el estudio, un geoglifo previamente identificado como un colibrí (el Geoglifo No. PV68A-CF1) es aparentemente un ermitaño, el cual se encuentra en las laderas orientales de las montañas de los Andes. Tal y como explica el nuevo trabajo publicado en el Journal of Archaeological Science:

Imagen: Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

Debido a su pico largo y delgado, piernas cortas, tres dedos de los pies en la misma dirección y la cola larga con una sección central alargada, el colibrí previamente identificado se reclasifica como un ermitaño. 

En PerĂș, las colas largas y puntiagudas solo aparecen en ermitaños, mientras que las colas de los colibrĂ­es tĂ­picos son bifurcadas o en forma de abanico.

Advertisement

Si bien las aves reciĂ©n clasificadas pueden no ser nativas de la zona, aĂșn se encuentran en los bosques tropicales hĂșmedos y las costas de AmĂ©rica del Sur, lugares donde la gente de Nazca podrĂ­a haber ido en busca de comida.

Aunque seguimos sin saber por quĂ© se dibujaron estas lĂ­neas, una cosa parece clara: las aves exĂłticas que dibujaron eran muy importantes para ellos. “Si las aves exĂłticas no locales no fueran significativas para la gente de Nazca, no habrĂ­a razĂłn para dibujar su geoglifo”, explica Eda.

Advertisement

Sea como fuere, estamos un pequeño paso mås cerca de la verdad detrås de esta misteriosa maravilla. [Journal of Archaeological Science vía LiveScience]