Un pequeño pájaro europeo está demostrando que su papel en la naturaleza es mucho más importante de lo que parece. El zorzal común (Turdus philomelos), conocido por su canto y sus largos desplazamientos migratorios, puede transportar semillas a cientos de kilómetros de su lugar de origen.
Una investigación internacional liderada por la Universidad de Cádiz reveló que algunas semillas pueden alcanzar distancias estimadas de hasta 521 kilómetros gracias a los movimientos de estas aves.
El estudio, publicado en noviembre de 2025 en la revista científica Proceedings of the Royal Society B, demuestra cómo la migración puede contribuir a la expansión de las especies vegetales y al mantenimiento de los ecosistemas.
Cómo un pequeño pájaro consigue transportar semillas a cientos de kilómetros
El zorzal común se alimenta de insectos, pequeños invertebrados y frutos carnosos que encuentra en su entorno.
Cuando consume estos frutos, aprovecha principalmente la pulpa, mientras que las semillas pueden permanecer temporalmente en su aparato digestivo. Posteriormente, las expulsa mediante las heces o la regurgitación, permitiendo que las plantas dispersen sus semillas lejos del lugar donde crecieron.
Durante sus desplazamientos habituales, la mayoría de estas semillas termina a menos de un kilómetro de distancia.
Sin embargo, cuando el ave inicia una migración, las posibilidades cambian radicalmente. Las semillas pueden acompañarla durante parte del vuelo y alcanzar territorios situados a decenas o cientos de kilómetros.
Los científicos utilizaron dispositivos GPS para seguir sus migraciones
Para estudiar este fenómeno, los investigadores marcaron 55 zorzales comunes con dispositivos GPS entre 2019 y 2023, aunque el análisis de movimientos migratorios utilizó datos de 38 individuos.
Los científicos combinaron esos registros con información sobre la velocidad de vuelo, el consumo de frutos y el tiempo que las semillas permanecen dentro del aparato digestivo.
Mediante modelos matemáticos, calcularon las distancias que podrían alcanzar diferentes especies vegetales. Los resultados mostraron distancias medias estimadas de entre 9 y 45 kilómetros durante los vuelos migratorios, con valores máximos que, según la planta, llegaron a 521 kilómetros.
Es importante destacar que estas cifras corresponden a estimaciones científicas, no a semillas recuperadas directamente después de recorrer esas distancias.
Las semillas más pequeñas tienen mayores posibilidades de viajar lejos
Uno de los descubrimientos más interesantes fue que el tamaño de las semillas influye directamente en su capacidad de dispersión.
Las semillas pequeñas tienden a permanecer durante más tiempo en el aparato digestivo del zorzal, aumentando las probabilidades de que el ave emprenda un vuelo migratorio antes de expulsarlas. Por el contrario, las semillas de mayor tamaño suelen permanecer menos tiempo dentro del animal, reduciendo sus posibilidades de recorrer grandes distancias.
Esto significa que las características de cada planta pueden determinar hasta dónde llegan sus semillas y qué territorios podrían colonizar.
Un descubrimiento clave para los bosques y el cambio climático
La dispersión de semillas a grandes distancias es fundamental para que las plantas puedan expandirse hacia nuevos territorios y mantener el intercambio genético entre poblaciones separadas.
Este mecanismo podría adquirir especial importancia frente al cambio climático, cuando determinadas especies vegetales necesiten desplazarse hacia regiones con condiciones ambientales más favorables.
Los investigadores consideran que las aves migratorias pueden contribuir a estos procesos naturales de redistribución vegetal, aunque el transporte de una semilla no garantiza que consiga germinar y establecerse.
El descubrimiento también destaca la importancia de proteger las rutas migratorias y los hábitats utilizados por estas aves.
Así, cada viaje del pequeño zorzal puede representar mucho más que un desplazamiento estacional: también puede convertirse en una oportunidad para que los bosques del futuro comiencen a crecer a cientos de kilómetros de distancia.