Saltar al contenido
Ciencia

Un planeta bebé captado en el momento exacto de su nacimiento. La imagen más clara hasta ahora de cómo se forma un mundo fuera del sistema solar

Pocas veces la astronomía logra algo tan íntimo como fotografiar el nacimiento de un planeta. Pero esta vez lo hizo: los astrónomos acaban de obtener la mejor imagen directa hasta ahora de un exoplaneta en formación, un gigante gaseoso llamado WISPIT 2b, que se abre paso entre el polvo y el gas de un disco protoplanetario a 437 años luz de la Tierra.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

En el centro de la imagen se ve una joven estrella, WISPIT 2, rodeada por anillos luminosos de gas y polvo: los discos protoplanetarios, donde nacen los planetas. Pero lo realmente extraordinario es ese pequeño punto púrpura a la derecha del anillo más brillante. Ese punto es WISPIT 2b, un planeta de apenas cinco millones de años —mil veces más joven que la Tierra— y cinco veces la masa de Júpiter. Es, literalmente, un mundo recién nacido.

Durante décadas, los astrónomos sospechaban que los huecos observados en estos discos eran provocados por planetas en formación que empujaban el material a su paso. Ahora, por primera vez, hay una imagen que confirma esa hipótesis.

“Se han escrito docenas de artículos sobre estos huecos, pero nadie había encontrado un caso definitivo hasta hoy”, explicó Laird Close, profesor de Astronomía en la Universidad de Arizona y autor principal del estudio. “Muchos dudaban de que los protoplanetas pudieran crearlos, pero ahora sabemos que sí”.

El ojo que vio nacer un planeta

Un planeta bebé captado en el momento exacto de su nacimiento. La imagen más clara hasta ahora de cómo se forma un mundo fuera del sistema solar
© Ginski/R. van Capelleveen et al.

La imagen fue obtenida desde Chile gracias a dos de los instrumentos más avanzados del mundo. Primero, el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral detectó el curioso hueco en el disco. Luego, el equipo utilizó el sistema MagAO-X, un generador de imágenes de exoplanetas de altísimo contraste instalado en el telescopio Magallanes 2, en Las Campanas.

“En cuanto activamos el sistema de óptica adaptativa, el planeta saltó a la vista”, relató Close. “Tras combinar dos horas de exposición, simplemente apareció.” El MagAO-X está diseñado para captar la luz H-alfa, emitida por el hidrógeno cuando cae sobre un planeta en formación. Gracias a eso, WISPIT 2b se reveló como una pequeña fuente brillante dentro de un hueco oscuro: el planeta capturado justo mientras moldeaba su entorno.

El retrato de un sistema joven

Un planeta bebé captado en el momento exacto de su nacimiento. La imagen más clara hasta ahora de cómo se forma un mundo fuera del sistema solar
© ESO/R. van Capelleveen et al.

El hallazgo no se detuvo ahí. Al analizar las longitudes de onda infrarrojas con el detector LMIRcam del Gran Telescopio Binocular, en Arizona, los investigadores confirmaron la presencia de WISPIT 2b y hallaron indicios de otro posible exoplaneta más cercano a la estrella. Ambos estudios, liderados por Close y Richelle van Capelleveen del Observatorio de Leiden (Países Bajos), fueron publicados en The Astrophysical Journal Letters a finales de agosto.

“Los sistemas como WISPIT 2 son raros”, explicó Van Capelleveen. “Los planetas jóvenes brillan muy poco tiempo. Si este sistema tuviera la edad del nuestro, todo sería demasiado frío y oscuro para verse.”

WISPIT 2b no solo abre un hueco en su disco: abre también una ventana al pasado de la Tierra, al mostrarnos cómo pudo formarse nuestro propio planeta hace miles de millones de años. En su resplandor púrpura, los astrónomos han visto algo más que un punto: el primer latido visible de un nuevo mundo.

Compartir esta historia

Artículos relacionados