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Ciencia

Han detectado un planeta parecido a Júpiter mientras aún se forma: WISPIT 2b es una rara ventana al nacimiento de los mundos

Con apenas cinco millones de años, WISPIT 2b sigue acumulando gas y calor dentro de un disco de múltiples anillos. El hallazgo, logrado con el telescopio VLT en Chile, ofrece una oportunidad única para estudiar cómo se construyen los gigantes gaseosos y por qué los sistemas planetarios son tan diversos.
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Desde el desierto de Atacama, un grupo internacional de científicos acaba de captar una escena excepcional: la formación de un planeta semejante a Júpiter en torno a una estrella similar al Sol. Este hallazgo, publicado en Astrophysical Journal Letters, ofrece pistas inéditas sobre el origen de los sistemas planetarios y sobre los primeros pasos de mundos gigantes como los que conocemos en nuestro vecindario cósmico.

El nacimiento de WISPIT 2b

Un nuevo mundo en construcción: descubren un exoplaneta semejante a Júpiter en pleno proceso de formación
© C. Ginski/R. van Capelleveen et al.

Con apenas cinco millones de años, WISPIT 2b es un planeta que todavía está “creciéndose a sí mismo”. Detectado en luz infrarroja gracias al telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral, su brillo actual proviene del calor residual de su formación y del gas que aún sigue acumulando en su atmósfera.

Lo más fascinante es el entorno en el que se encuentra: un disco de polvo de 380 unidades astronómicas con múltiples anillos concéntricos, un escenario que convierte a este exoplaneta en un laboratorio natural para estudiar cómo interactúa un planeta recién nacido con el material de su cuna estelar.

Un laboratorio cósmico único

Un nuevo mundo en construcción: descubren un exoplaneta semejante a Júpiter en pleno proceso de formación
© University of Arizona.

“Cuando vimos este disco con múltiples anillos, supimos que había que buscar un planeta dentro”, explicó Christian Ginski, de la Universidad de Galway. Y ahí estaba WISPIT 2b, confirmando lo que hasta ahora era solo teoría: que los anillos no son simples estructuras de polvo, sino escenarios activos donde los planetas modelan su entorno.

Se trata apenas de la segunda ocasión en que se logra observar un planeta en una etapa evolutiva tan temprana alrededor de una estrella semejante al Sol, lo que convierte al descubrimiento en una oportunidad rara y valiosa para la astronomía moderna.

Claves para entender la diversidad planetaria

Para Chloe Lawlor, también de la Universidad de Galway, la importancia de este hallazgo trasciende al propio exoplaneta: “Es un ejemplo hermoso que nos permitirá probar los modelos actuales de formación planetaria”.

Con miles de sistemas planetarios detectados en la Vía Láctea, muchos radicalmente distintos al nuestro, la observación de WISPIT 2b puede ayudar a responder por qué el Sistema Solar tomó la forma que hoy conocemos. Cada destello infrarrojo de este planeta joven nos acerca un poco más a la comprensión de cómo se encienden las primeras luces de un mundo.

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