Uno de los dos retretes de la Estación Espacial Internacional.
Captura de pantalla: European Space Agency (ESA (YouTube)

¿Has tenido que reparar el retrete de tu casa alguna vez en tu vida? Si lo has hecho, sabes lo que involucra. Ahora imagina tener que hacerlo a unos 400 kilómetros de altitud y en microgravedad. Uno de los dos retretes de la Estación Espacial Internacional se ha averiado, ocasionando un pequeño incidente que los astronautas han tenido que limpiar.

Si te parece que usar el baño de un avión en pleno vuelo es algo incómodo, usarlo en una estación espacial debe ser, al menos, una experiencia inolvidable. El de la ISS no es un retrete cualquiera, más bien funciona como una especie de aspiradora cuya fabricación costó 19 millones de dólares hace 11 años. El retrete consta de dos partes: una manguera para hacer orinar (o hacer “número 1”, para los más delicados), que absorbe la orina y la envía a una máquina para ser procesada y convertida en agua potable, y otra silla en la que los astronautas hacen caca en bolsas y almacenan en un depósito para después ser desechado.

¿Cómo lo desechan, preguntas? Fácil, lo arrojan al espacio para que se desintegre en la atmósfera terrestre. Pero eso no viene al caso.

El retrete bajo responsabilidad estadounidense se averió, según un comunicado de la NASA, y dejó escapar 10 litros de lo que aseguran era agua. Se que no debería dudar de lo que dice la NASA, debido a cómo funciona el retrete, pero no puedo evitar imaginar cosas bastante desagradables flotando a microgravedad. Los astronautas se vieron obligados a limpiar el agua usando toallas y reparar la filtración. Mientras tanto, usaron el retrete de los rusos. Una pequeña crisis de higiene ha sido solucionada en el espacio.

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Si deseas saber exactamente cómo usan el retrete los astronautas de la ISS, la astronauta Samatha Cristoforetti lo explica a la perfección. [NASA vía Geek]