Hace casi 2.000 años el Monte Vesubio devastó la ciudad romana de Pompeya y la vecina ciudad de Herculano. Pero milagrosamente sobrevivió una biblioteca de rollos antiguos en Herculano, aunque en forma tan carbonizada y frágil que los estudiosos jamás se atrevieron a tocarlos. Sin embargo, y como suele suceder, los científicos lograron encontrar una forma de eludir el problema.
Por primera vez, los investigadores lograron desenrollar virtualmente y descifrar el rollo “Pherc.1667”, de unos 1,4 m de largo. Son rollos de papiro y sus 22 columnas están escritas en griego. Los hallazgos se informaron en un trabajo en preimpresión y representan un hito en el Vesuvius Challenge, o Desafío Vesubio. El desafío es una competencia mundial que convoca a equipos calificados de todo el mundo a utilizar el aprendizaje automatizado, la visión computarizada y la geometría para extraer información valiosa de los rollos carbonizados de Herculano.
“Hace un año habría sido una locura creer que se podría leer un rollo completo de forma no invasiva, con cientos de columnas de texto”, dijo Brent Seales, cofundador del proyecto y científico de la computación en la Universidad de Kentucky, en conferencia de prensa. “Hoy, les mostramos que sí se pudo hacer”.

Un montículo con sello
La Villa de los Papiros en Herculano se descubrió en el siglo 18. Pero recién en 2015 Seales y sus colegas utilizaron la tomografía de rayos X y la visión computarizada para demostrar que era posible recuperar información de los rollos carbonizados sin la necesidad de desenrollarlos.
Esa revelación dio lugar al Desafío Vesubio que comenzó en 2023. Ese desafío ha llevado a una impresionante cantidad de nuevas perspectivas y descubrimientos. La amalgama del conocimiento y la experiencia permitió que los investigadores fueran acercándose a la posibilidad de leer los antiguos rollos, que los organizadores del desafío dicen que “han sostenido una cruel batalla por mantener el secreto” durante casi 2.000 años.
La revelación

El equipo de investigadores escaneó el PHerc. 1667 con rayos X de alta resolución en las instalaciones de radiación síncrotron de Europa. Luego, reconstruyeron el rollo para que resultara en una superficie plana y legible. Finalmente, un programa de aprendizaje automático ayudó a refinar los rastros de tinta que eran visibles. Tal como lo señaló el equipo en su trabajo, estos modelos “se usan como amplificadores de la visibilidad para la inspección por expertos y no como sistemas autónomos de lectura”. Es decir que luego los papirologos debieron transcribir y descifrar lo que estaban viendo.
Según los papirólogos, el texto parece ser un tratado filosófico sobre la ética, más específicamente una obra de los estoicos. Hay, por ejemplo, una referencia a Aristocreón, un estudioso de la época y sobrino de Crisipo, renombrado filósofo estoico. Hay otros pasajes (todos reproducidos en el trabajo preimpreso de acceso abierto) que también tratan temas estoicos sobre la naturaleza humana, el impulso y el progreso moral de los seres humanos, según anunció el equipo.
“Estos rollos de Herculano sin abrir parecen libros muertos, pero están vivos”, le dijo a The Guardian Federica Nicolardi, papiróloga de la Universidad de Nápoles Federico II de Italia, que participó de este último trabajo. “Y están empezando a hablar otra vez”.