La enfermedad y la muerte son cosas inevitables, pero somos muchos los que no tenemos oportunidad de saber exactamente cuándo nos golpeará nuestra peor dolencia. Sin embargo, eso podría cambiar pronto para los que tendrán mal de Alzheimer, según un trabajo de investigación que se dio a conocer hoy.
Dicen estos científicos que han ingeniado un modelo que puede predecir la llegada del mal de Alzheimer, la forma más común de deterioro cognitivo o demencia senil. Basándose en los resultados de simples análisis de sangre, lograron predecir con años de anticipación la edad en la que alguien podría tener síntomas. En el corto plazo el trabajo podría mejorar los ensayos clínicos para el mal de Alzheimer, según afirman. Y en el largo plazo podría ayudar a los que están en mayor riesgo para que tomen decisiones importantes sobre su futuro.
“Gracias a la velocidad con que se avanza en la investigación del mal de Alzheimer, de los biomarcadores y de los modelos, esperamos que este tipo de trabajos sirva para la atención clínica en los próximos años”, le dijo a Gizmodo Suzanne Schindler, profesora adjunta de neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis.
El reloj del Alzheimer
Ha habido últimamente importantes avances en la investigación del mal de Alzheimer, incluyendo el diagnóstico.
Aunque la prueba definitiva del mal de Alzheimer sigue dependiendo del estudio del cerebro después de la muerte, hoy los médicos usan varios métodos para diagnosticar la enfermedad con bastante precisión mientras la persona está viva, e incluso antes de que aparezcan síntomas como la pérdida de la memoria. El año pasado la FDA aprobó los primeros análisis para el diagnóstico y descarte de la enfermedad de Alzheimer, y hay más trabajos en desarrollo.
Son análisis que buscan biomarcadores vinculados estrechamente con el Alzheimer, como las proteínas tau y beta amiloides. En el mal de Alzheimer se acumulan versiones anormales de estas proteínas en el cerebro. Hay una forma anormal de tau que parece ser un biomarcador especialmente importante, la tau fosforilada 217 (pTau217). Como sus niveles en la sangre se asocian tan estrechamente con el avance del Alzheimer, los investigadores de la Universidad de Washington creen que la pTau217 puede actuar como reloj que predice la llegada visible de la enfermedad.
Para crear su modelo analizaron los datos de dos proyectos existentes de investigación del mal de Alzheimer, que incluyen a unas 600 personas mayores. Los voluntarios, que al inicio tenían buena salud cognitiva, pasaron por algunos de los varios análisis de sangre que miden la pTau217, incluyendo la prueba PrecivityAD2, disponible comercialmente y desarrollada por investigadores de la U. de Washington, y que atraviesa las últimas etapas en la revisión de la FDA para su aprobación.
“En nuestro estudio encontramos que los niveles de pTau217 en sangre aumentaban con relativa consistencia en las personas y eso nos permitía calcular la edad en la que darían positivo en el análisis de pTau217”, le dijo a Gizmodo el coautor de trabajo Kellen Petersen, instructor de neurología en la facultad de medicina de la universidad. “La edad de la positividad de la pTau217 se relacionaba estrechamente con la edad en que la persona presentaba síntomas de mal de Alzheimer”.
El modelo desarrollado por este equipo podría predecir cuándo aparecerían los síntomas visibles gracias a los niveles de p-Tau217, con una ventana promedio de probabilidades de entre tres y cuatro años. Lo notable fue que la brecha entre los niveles altos de pTau217 y la aparición de los síntomas de mal de Alzheimer era más corta en los voluntarios mayores, lo que sugiere que las personas más jóvenes pueden buscar tratamiento para el deterioro del cerebro mucho antes. El modelo también funcionó con análisis de sangre que no eran el PrecivityAD2, lo que indica que podría tener potencial utilidad con otras pruebas. Los resultados del trabajo se publicaron el jueves en Nature Medicine.
El mal de Alzheimer se podría predecir
Con el marco actual de entre tres y cuatro años, el modelo de predicción por ahora se utilizaría en los ensayos clínicos, afirman los investigadores. Esa antelación podría brindar datos valiosos.
“Nuestros modelos ayudarán en los ensayos para seleccionar a las personas que todavía no tienen deterioro cognitivo pero que presentan más posibilidades de desarrollar síntomas durante el ensayo clínico. Con eso, los ensayos serían más eficientes”, dijo Petersen.
Además, los investigadores son optimistas en cuanto a que la incorporación de datos de otros análisis, imágenes y pruebas cognitivas contribuiría a refinar su pronóstico. Eventualmente, los modelos podrían llegar a ser tan precisos como para que los médicos y los pacientes puedan utilizarlos como guía para actuar de acuerdo a los resultados.