Captura de pantalla: YouTube

Si la historia fuera que un youtuber cualquiera ha tratado de averiguar si los tiburones realmente pueden oler la sangre en el agua por un pu√Īado de clics, probablemente habr√≠a un final fatal. Pero el hombre detr√°s de la pieza es Mark Rober, un ex ingeniero de la NASA.

La idea surgió a raíz del Shark Week, un evento anual de Discovery Channel dedicado al depredador del océano que comenzó el pasado domingo. Rober, quien desde hace un tiempo se ha convertido en youtube con un canal que recibe millones de visitas, se incluyó en la fecha de estreno con un programa especial para Discovery Go.

Ayer por la tarde el video ya tenía más de 14 millones de visitas. Hoy sobrepasa los 21 millones, así que parece claro que la gente quería saber si se trata de un mito (o si el arriesgado youtuber sigue con vida).

Para poner en práctica la prueba, en primer lugar bombeó diferentes tipos de líquidos, agua de mar, aceite de pescado, orina y sangre de vaca, todos expulsados al mar del océano de las Bahamas con el fin de asegurarse de que los tiburones realmente prefieren el olor a sangre.

Al principio vemos que ninguno de los l√≠quidos atrajo gran atenci√≥n, pero aproximadamente 20 minutos despu√©s, los tiburones comenzaron a notar la sangre. En unos 45 minutos, los tiburones empezaron a nadar a lo largo del rastro de sangre para luego alejarse en el momento que se dan cuenta de que el rastro los llevaba √ļnicamente a una tabla de surf.

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Finalmente, cuatro tiburones revisaron el aceite de pescado, ninguno estaba interesado en la orina o el agua de mar, y 41 parec√≠an realmente interesados ‚Äč‚Äčen la sangre.

Con estos resultados, Rober llevó el experimento un paso más allá y, junto a él, reclutó a otros en el bote para que donaran su propia sangre y averiguar si a los tiburones les gustaba la sangre humana tanto como la sangre de vaca.

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Para ello, una tabla de surf bombeaba agua de mar al oc√©ano y as√≠ actuar como medida de control, otra bombeaba la sangre humana de forma r√°pida y una √ļltima lo hac√≠a lentamente. Tras otra hora, ning√ļn tibur√≥n parec√≠a estar interesado en el agua de mar o en la tabla de surf que depositaba sangre lentamente. Tampoco parec√≠an estar interesados en que la tabla de surf que bombeaba sangre r√°pidamente. Seg√ļn explica en la pieza Rober:

Esto no es en absoluto un experimento perfecto, pero creo que es seguro decir cualitativamente que si ning√ļn tibur√≥n viene a ver 15 gotas de sangre humana por minuto en medio de aguas infestadas de tiburones, probablemente estar√°s de acuerdo con que algo falla.

Lo cierto es que Rober no es la primera persona en experimentar con tiburones y sangre. De hecho, hace varios a√Īos los MythBusters realizaron una prueba. En la misma, Adam Savage y Jamie Hyneman liberaron en primer lugar sangre de pescado y descubrieron que los tiburones se sintieron atra√≠dos por ella.

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Luego, cuando pincharon un dedo y liberaron sangre humana en el agua, descubrieron que los tiburones tenían muy poco interés.

Dicho de otra forma, parece que el mito o el cliché que dice que el tiburón, el depredador del océano, puede oler una gota de sangre a leguas, no es más que eso, un mito. [Mark Rober]