Foto: Lincoln Boehm (cedida)

El sábado, un tipo llamado Lincoln caminaba por un bulevar de Queens, en Nueva York, cuando vio el inconfundible envoltorio de una hamburguesa de In-N-Out. Se quedó petrificado. La hamburguesa estaba intacta, pero In-N-Out es una cadena de restaurantes de la costa oeste: de las pocas localizaciones que hay fuera de California, la más cercana está en Texas, a 2500 km de Queens.

Lincoln sacó el teléfono y subió una foto de la milagrosa aparición a Instagram. La foto se hizo viral. Aparte del valor artístico de una hamburguesa en perfectas condiciones abandonada sobre el asfalto, había rabia contenida en la imagen: los neoyorquinos crearon Shake Shack, pero no puede comer In-N-Out.

Con cierta dosis de escepticismo, gente de todos los rincones de la ciudad empez√≥ a compartir la foto pregunt√°ndose c√≥mo hab√≠a llegado aquella hamburguesa a un bulevar del barrio de Jamaica. Medios como Fox News, el New York Post y Take Out preguntaron directamente a In-N-Out Burger. Denny Warnick, jefe de operaciones de la compa√Ī√≠a, no supo explicarlo:

Puesto que nuestras hamburguesas solo se cocinan frescas en seis estados, alguien ha debido planificar muy bien el viaje para que llegue desde nuestra parrilla hasta el Empire State. La compa√Ī√≠a est√° sorprendida por el hallazgo.

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Pero la imagen alcanz√≥ tal difusi√≥n que el misterio se resolvi√≥ solo. Para variar, no era una campa√Īa viral encubierta ni un enga√Īo del autor. Una estudiante de secundaria llamada Helen hab√≠a perdido la hamburguesa ese mismo s√°bado. Cuando vio la foto, le escribi√≥ un privado a Lincoln para explicarle c√≥mo pas√≥.

Captura de pantalla: Helen Vivas (cedida)

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Seg√ļn relata el propio Lincoln en Vice, Helen, de 16 a√Īos, estudia en Flushing, Queens, pero a principios de julio vol√≥ a San Diego, California, para visitar a unos amigos. Dos semanas m√°s tarde se subi√≥ a otro vuelo para regresar a Nueva York, pero de camino al aeropuerto pas√≥ por el In-N-Out Burger de Encinitas, como prueba la foto que public√≥ en Instagram el viernes.

Helen pidió cuatro hamburguesas, una para comer en el avión y tres para comer durante los días siguientes en Nueva York. Un empleado de In-N-Out le recomendó que las pidiera sin salsa, así que eso fue lo que hizo (y esa es la razón por la que la hamburguesa que acabó en la calle tenía un aspecto prístino). Como pruebas, la chica aportó capturas del billete de avión y del ticket de In-N-Out.

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Seg√ļn Lincoln, Helen transport√≥ las tres hamburguesas en una bolsa de papel en su regazo durante todo el vuelo. El avi√≥n aterriz√≥ en el aeropuerto JFK a primera hora del s√°bado. Helen decidi√≥ luego tomar un autob√ļs al barrio de Jamaica, donde har√≠a un transbordo para llegar a su casa de Flushing. Fue entonces cuando el accidente tuvo lugar. El segundo autob√ļs ya estaba en la parada, as√≠ que Helen corri√≥ hacia √©l. Logr√≥ alcanzarlo, pero la bolsa de papel se rompi√≥.

La adolescente, que juega al bádminton en su instituto y tiene buenos reflejos, salvó dos de las tres hamburguesas. La tercera hamburguesa, una Double Double con doble ternera y doble queso, cayó al suelo en la cómica postura en la que más tarde se la encontraría Lincoln. La foto se hizo viral y ahora los dos neoyorquinos unidos por el destino han quedado para hacer una barbacoa. En lugar de hamburguesas, comerán perritos calientes y pollo asado.