Las auroras, como las ha detectado la sonda MAVEN: Imagen: NASA / Universidad de Colorado

El pasado 13 de Septiembre, una masiva tormenta solar alcanzó de lleno a Marte. La sonda MAVEN y el rover Curiosity tuvieron la suerte de poder medir el fenómeno y los datos que recogieron acaban de publicarse. Tenemos dos noticias al respecto, una buena y una mala.

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La buena es que la tormenta solar golpeó la atmósfera marciana con tanta fuerza que nos ha regalado las auroras ultravioleta más espectaculares que se han registrado nunca en el planeta. La sonda MAVEN lleva estudiando la interacción del viento solar con la tenue atmósfera de Marte desde 2014, y nunca había registrado nada parecido. El brillo de las auroras fue 25 veces superior a lo normal en el planeta rojo.

Marte tiene una magnetosfera mucho m√°s debil que la Tierra, por lo que las auroras no son boreales como en nuestro planeta. En otras palabras, no se limitan a las zonas polares, sino que se extienden por toda la superficie de la atm√≥sfera. Esta ocasi√≥n es doblemente rara porque la tormenta solar adem√°s coincide con un per√≠odo de 11 a√Īo en el que se supone que el Sol no est√° tan activo.

Imagen: NASA / Universidad de Colorado

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Malas noticias para los futuros astronautas

Pero hablábamos de una buena y una mala noticia. La mala es que la tormenta solar ha permitido comprobar lo que pasa en la superficie de Marte durante este tipo de eventos, y no es nada bueno. La herramienta Rover’s Radiation Assessment Detector (RAD) del rover Curiosity ha detectado un pico en los niveles de radiación que duplica lo normal en el planeta.

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Don Hassler, uno de los especialistas que maneja la herramienta RAD del Curiosity explica:

Si estás de paseo por la superficie de Marte y se produce uno de estos eventos, definitivamente deberías refugiarte cuanto antes exactamente igual que cuando una tormenta solar pasa por la Estación Espacial Internacional. Para poder proteger a los astronautas en el futuro necesitamos poder detectar este tipo de eventos solares con la suficiente antelación.

El trabajo de MAVEN también consiste en averiguar cómo afectarán estas tormentas solares a las eventuales comunicaciones el día en el que haya una base permanente sobre Marte. De momento hacen falta más datos para poder tener una panorámica completa del clima solar marciano. [NASA vía Science Alert]