La baja órbita terrestre se está poblando y los operadores de todo el mundo lanzan cada vez más satélites y naves espaciales al año. Eso apunta a que se necesita prevención urgente ante el riesgo de colisiones como la que se evitó por poco la semana pasada.
Un cohete Kinetica 1 de China casi colisiona con un satélite de Starlink el martes 9 de diciembre después de su lanzamiento desde el Centro de Lanzamientos de Satélites Jinquan en el desierto de Gobi. El cohete llevaba nueve satélites, y uno de ellos casi colisiona con un Starlink a 560 km sobre la Tierra, según dijo Michael Nicolls, vicepresidente de ingeniería de Starlink.
“Cuando los operadores de satélites no comunican las efemérides de sus satélites, pueden darse acercamientos peligrosos en el espacio”, posteó Nicholls en X el viernes. Explicó que por lo que sabe su equipo, el operador de lanzamiento del Kinetic 1 no tomó las precauciones necesarias para prevenir colisiones con los satélites que ya están en órbita, con lo que el encuentro cercano entre uno de sus satélites y otro de Starlink fue porque la distancia era de tan solo 200 metros.
“La mayor parte del riesgo de operar en el espacio es porque falta coordinación entre los operadores de satélites, y eso tiene que cambiar”, prosiguió Nicolls.
La clave está en la coordinación
Lo que sucedió entre el lanzamiento del Kinetica 1 y este incidente no está claro. En respuesta al posteo de Nicolls en X CAS Space (operadora del Kinetica 1) dijo que su equipo está en contacto con Starlink y que “todos los lanzamientos de CAS Space seleccionan sus ventanas de lanzamiento utilizando el sistema terrestre de posicionamientos para evitar colisiones con satélites/basura espacial que se conozca”.
En un posteo posterior CAS Space escribió: “Si se confirma, este incidente se dio casi 48 horas después de la separación de la carga, momento para el cual ya había concluido hacía mucho la misión de lanzamiento. CAS Space coordinará con los operadores de satélites las acciones a seguir. Se requiere restablecer colaboración entre los dos ecosistemas de New Space”.
Gizmodo intentó ponerse en contacto con CAS Space para que comentaran, pero no lo logró. También Gizmodo se comunicó con el Ministerio de Defensa Nacional de China, que se ocupa de la comunicación pública del Ejército de Liberación Popular, y luego con el Centro de Lanzamiento de Satélites Jinquan, pero el Ministerio no ha respondido al momento de publicar esta nota.
Más allá de lo ocurrido en órbita la semana pasada, o de quién sea responsable de ello, tanto Nicolls como CAS Space tienen razón. Cuanto más congestionada esté la baja órbita terrestre, mayor es la necesidad de comunicación y colaboración entre operadores de satélites.
Starlink será un nodo central en esta red emergente. La constelación de más de 9.300 Starlinks operativos configura la mayor parte de todos los satélites activos en órbita alrededor de la Tierra, según el astrónomo Jonathan McDowell de la Universidad de Harvard, quien hace el seguimiento de la cantidad de satélites en la baja órbita terrestre.
El creciente riesgo del síndrome de Kessler
Cada satélite Starlink realiza maniobras para evitar colisiones casi 300 veces al día, según informó Space.com en 2024. Es casi el doble de la cantidad de maniobras diarias que realizaron los satélites en 2023.
SpaceX no planea enviar menos satélites Starlink a órbita. De hecho, están pensando en enviar más en 2026, para el despliegue masivo de sus Starlinks de tercera generación usando el Starship. Mientras tanto, otros operadores como Amazon LEO y Viasat seguirán lanzando sus propios satélites. Imagina entonces lo poblada que estará la órbita terrestre en unos años más.
Es esta la causa de las advertencias sobre el síndrome de Kessler, situación hipotética en que la densidad de los objetos en órbita se vuelve tan alta que las colisiones forman algo así como una bola de nieve que se sale de control. Hay expertos que creen que ya estamos en los inicios de este proceso.
El despliegue de satélites crece y las mejores estrategias para evitar esa situación consisten en mejorar los sistemas que evitan colisiones y trabajar en la comunicación entre los operadores. Sin la coordinación efectiva, el próximo encuentro cercano probablemente no termine de la mejor manera como en esta ocasión.