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Ciencia

Unos paleontólogos acaban de descubrir al pavo real de la época de los dinosaurios

Lo llamaron “dragón de plumas de Banko”. Las plumas de la cola de esta ave extinta eran dos veces más largas que todo su cuerpo
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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La ciencia todavía no ha develado cómo evolucionaron las plumas. Es un enigma, pero siguen apareciendo en registros fósiles estos apéndices blancos, que ocasionalmente son coloridos, y algunos son más impresionantes que otros, como las dos plumas de la cola de un ave prehistórica que se descubrió ahora.

Llamaron a la especie Plumadraco bankoorum o “dragón de plumas de Banko”, por sus dos largas plumas de la cola que miden casi el doble del largo de todo su cuerpo. Específicamente, desde el pico hasta la cola su cuerpo mide unos 15 centímetros, en tanto que las plumas miden 30 centímetros. El ave del Cretácico vivió hace unos 121 millones de años, y se descubrió en Liaoning, China. Las plumas probablemente fueran ornamentales, para atraer a la pareja, según un estudio que describe al ave y que se publicó hoy en PLOS One.

Plumadraco Ilustracion
© Ville Sinkkonen/Field Museum

“Lo primero que hicimos fue determinar si este espécimen era en verdad una nueva especie, y lo era”, dijo en una entrevista con PLOS Alex Clark, autor principal del estudio y estudiante de doctorado de la Universidad de Chicago. “Hace 121 millones de años este Plumadraco macho ostentaba en su cola unas plumas que medían el doble de lo que medía su cuerpo, solo para impresionar a las potenciales parejas, algo que hoy también vemos en los pájaros. ¡Impactante!”.

Oculto a simple vista

Como suele suceder en los descubrimientos fósiles importantes, Clark detectó al Plumadraco entre cientos de aves fosilizadas sin analizar, en este caso en el Museo Shandong Tianyu de China. En un comunicado del Museo Field, Clark dijo que el Plumadraco captó su atención casi de inmediato.

“Allí vi a este pequeñito, y cuando vi las plumas de la cola lo miré más de cerca”, recuerda. “Me interesa mucho la forma en que los pájaros hacen ostentación para atraer a sus parejas y pensé que esas plumas de la cola eran algo tan loco que tenían que haber servido para algo así”.

Para el análisis, Clark y sus colegas tomaron fotos detalladas del fósil y luego portaron las imágenes a plataformas digitales para examinarlas en detalle. El espécimen estaba muy bien preservado, con plumas en el cuerpo de la cabeza a los tobillos, plumas en las alas, y por supuesto, las plumas de la cola, que Clark señaló eran “un nuevo récord” para los enantiornithes, el grupo de aves voladoras más diverso en el Mesozoico.

En busca del amor

Analisis Plumadraco
© Alex Clark

El fósil en sí no tenía pistas para que el equipo determinara su sexo, pero lo más probable es que se trate de un macho. La estructura de las plumas sugiere “niveles de movimiento vertical, para llamar la atención”, algo que recuerda lo que se ve en los pájaros modernos que tienen colas largas y ornamentales, según explicó Clark en la entrevista con PLOS.

“Además, otros especímenes de enantiornithes sugieren músculos en la pelvis y la cola que sirven para levantar y bajar la cola. En este espécimen nuestro argumento es que no solo es probable que los machos atrajeran a las hembras con sus plumas ornamentales, sino que lo hicieran ostentándolas por lo largas que eran esas plumas”.

Los descubrimientos paleontológicos siempre incluyen provisiones en cuanto a que jamás sabremos si las hipótesis son correctas. Incluso les llevó un tiempo a los científicos darse cuenta de que probablemente el T. rex tuviera plumas también. Si estos hallazgos están en lo cierto, se demuestra que “las aves han estado evolucionando características especializadas, preciadas, de alargamiento para atraer a sus parejas, durante mucho tiempo, y basándonos en estos fósiles el rol de la elección de la hembra y su preferencia por el macho ornamental, ha sido importante para la forma en que se comportan y se ven las aves desde hace más de 120 millones de años”, dijo Clark en declaraciones del Museo Field.

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