El plan de Brasil para aislarse de EE.UU. en Internet

Los recientes casos de espionaje protagonizados por la Agencia de Seguridad Nacional a terceros países no han sentado nada bien al Gobierno de Brasil. Su presidenta, Dilma Rousseff está tan molesta con el asunto que incluso ha puesto en marcha un plan para eliminar la influencia estadounidense en sus conexiones a Internet.

El plan no es ninguna broma, aunque muchas de sus propuestas probablemente sean imposibles de cumplir. Rousseff ha encargado a los técnicos de su gobierno que investiguen cómo poner en marcha una serie de medidas encaminadas a afirmar la soberanía electrónica de Brasil, y evitar que vuelvan a repetirse casos de espionaje por parte de la NSA. Son estas:

-Obligar a empresas proveedoras de servicios de internet como Google o Facebook a que construyan servidores locales donde el tráfico y los contenidos puedan estar sujetos a las leyes brasileñas de protección de datos.

-Construir más nodos de tráfico locales para limitar el tránsito de información por servidores sospechosos de ocultar spyware de la NSA.

-Lanzar un servicio propio de correo electrónico que no dependa de compañías estadounidenses.

-Construir un nuevo cable submarino propio para conectarse a Europa o Asia sin tener que pasar por Estados Unidos.

El plan de Brasil para aislarse de EE.UU. en Internet

Las medidas suenan bastante inocentes, porque ninguna de ellas va a ser muy útil para evitar el espionaje. Por el contrario, varias de estas propuestas de Rousseff sientan un peligroso precedente que podría convertir el internet brasileño en un gueto digital.

Absurda o no, la actitud de la presidenta brasileña es firme en este asunto. Según el diario O Globo, Dilma Rousseff incluso ha cancelado su visita oficial a Estados Unidos, prevista para el próximo 23 de octubre, debido a su malestar en relación al espionaje de la NSA.

Pese a no ser hostil a las políticas estadounidenses, Brasil ha resultado ser uno de los países más espiados por Estados Unidos, y su presidenta se cuenta entre uno de los mandatarios directamente intervenidos por la NSA. Buena parte de la culpa la tiene el hecho de que Brasil es el lugar donde tocan tierra muchos de los cables submarinos transoceánicos [vía Washington Post]

Fotos: AP Images / Submarine Cable Map