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Netflix enfrenta una demanda de 105 millones de dólares por la desaparición de una película inédita de Nicolas Cage

El productor de la cinta asegura que una copia del filme fue robada de las oficinas de Netflix y que eso podría arruinar por completo su estreno comercial.
Por Bruce Gil Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Una película de Nicolas Cage que todavía no llegó a los cines se convirtió en el centro de una inesperada batalla legal entre Netflix y su productor. La plataforma de streaming enfrenta una demanda por 105 millones de dólares tras la supuesta desaparición de una copia del largometraje desde sus oficinas de Hollywood.

El productor Simon Afram y su compañía Op-Fortitude presentaron la demanda el miércoles, alegando que Netflix fue responsable de la pérdida de una copia de Fortitude, una película ambientada en la Segunda Guerra Mundial que aún no ha sido estrenada.

Según la denuncia, el robo pone en riesgo el futuro comercial del proyecto, ya que una eventual filtración podría reducir drásticamente su valor de mercado.

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© Sascha Steinbach (Getty Images)

Una proyección privada terminó con una copia desaparecida

De acuerdo con la demanda, Netflix estaba evaluando adquirir los derechos de distribución de la película y organizó una proyección privada para el 16 de junio.

Un productor asociado entregó el día anterior un Digital Cinema Package (DCP), el formato estándar que utilizan los cines para proyectar películas digitales. Se trata de un disco rígido que contiene el archivo completo del largometraje.

Las instrucciones de Netflix indicaban que, si el DCP estaba cifrado, los responsables de la película debían mantener activas las claves de acceso hasta finalizar el 16 de junio. Sin embargo, la demanda sostiene que los productores entregaron una versión sin cifrado y comunicaron a Netflix, tanto de forma verbal como por escrito, que debía eliminar los archivos inmediatamente después de la exhibición.

Durante las semanas posteriores, el equipo de producción intentó recuperar el disco en varias oportunidades, pero, según la denuncia, Netflix fue posponiendo la entrega.

Finalmente, el 25 de junio, Sean Berney, director de la división de películas originales de Netflix, envió un correo electrónico con un asunto que no dejaba lugar a dudas: «Stolen DCP» («DCP robado»).

Según la demanda, el ejecutivo escribió: «Alguien robó una buena cantidad de discos de los escritorios de nuestras oficinas durante la semana pasada.»

También aseguró que los equipos de seguridad de Netflix habían investigado el incidente sin éxito y que el área especializada en piratería mantenía una vigilancia reforzada para detectar cualquier intento de distribuir ilegalmente el contenido.

El productor asegura que la película perdió gran parte de su valor

El eje central de la demanda es que la desaparición de la copia habría afectado seriamente las posibilidades de vender Fortitude a cualquier distribuidor.

Según los demandantes, cualquier empresa interesada tendría ahora que asumir el riesgo de que la película pueda filtrarse en internet antes de su estreno oficial.

«La película dependía en gran medida de su carácter exclusivo como una obra inédita. Al perder el control sobre ella, Netflix destruyó esa exclusividad y perjudicó de forma significativa, si no por completo, su valor comercial», sostiene la demanda.

Por ese motivo, Afram y Op-Fortitude acusan a Netflix de haber incumplido un contrato implícito relacionado con la custodia del material.

Netflix rechaza la responsabilidad

Netflix respondió públicamente a las acusaciones y negó ser responsable de los daños reclamados.

En un comunicado enviado a Gizmodo, un portavoz de la empresa afirmó:

«Netflix rechaza cualquier afirmación de que asumiera el riesgo por la pérdida de una película entregada sin las medidas de seguridad estándar de la industria.»

La compañía recordó además que nunca adquirió los derechos de Fortitude, aunque aseguró haber tomado medidas adicionales para ayudar al equipo de producción.

Entre ellas se incluyen una investigación interna y el monitoreo de sitios de piratería para detectar cualquier distribución o intento de venta no autorizada del largometraje.

Sin embargo, Netflix también lanzó una dura crítica contra los abogados del productor.

Según el portavoz, la empresa decidió no compartir información sobre la investigación en curso debido a lo que calificó como «intentos hostiles de extorsionar dinero a Netflix». La plataforma sostiene que el equipo legal de Afram llegó a exigir inicialmente 165 millones de dólares, en lugar de colaborar de buena fe para resolver el incidente.

Un proyecto personal de Nicolas Cage que ya había generado otra demanda

Fortitude es un proyecto especialmente importante para Simon Afram, quien además de producir la película también escribió el guion.

La historia se inspira en la Operación Fortitude, la elaborada campaña de engaño organizada por los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial para convencer a la Alemania nazi de que la invasión del Día D tendría lugar en otro punto distinto a Normandía.

En la película, Nicolas Cage interpreta al espía real Duško Popov, una de las figuras clave de aquella operación de inteligencia.

No es la primera vez que el proyecto termina en los tribunales. Afram ya había demandado anteriormente a Martin Scorsese, alegando que el director recibió 500.000 dólares para ejercer como productor ejecutivo, pero que apenas participó en el desarrollo del filme. Aquel conflicto judicial terminó resolviéndose mediante un acuerdo en 2024.

Ahora, el futuro de Fortitude vuelve a quedar rodeado de incertidumbre, mientras Netflix y el productor se enfrentan por una desaparición que podría convertirse en uno de los casos más llamativos de la industria cinematográfica reciente.

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